La Plata, Bs As.
Lunes, 22 octubre 2018
Revista Num. 802
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Revista IOMA Y PAMI AHORCAN MUNICIPIOS

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TENSION INTERNA
Los vicegobernadores se rebelan
El vínculo de los mandatarios provinciales con Nación y las elecciones de 2019 a la vuelta de la esquina acentúan las diferencias en los comandos de los gobiernos regionales y se proyectan a futuro
Los vicegobernadores se rebelan
La sociedad argentina está en constante ebullición, y la casta política es juez y parte de ese descalabro. A lo largo y a lo ancho de todo el territorio nacional sobran ejemplos de idas y vueltas, marchas y contramarchas, de unos y otros. Las disputas de poder superan muchas veces las reyertas ideológicas, y la construcción colectiva puede verse afectada en más de una ocasión por las aspiraciones personales, que no siempre funcionan como tracción del escudo partidario. Hay ejemplos recientes de portazos en partidos históricos por parte de líderes de gran peso, como el de Cristina Fernández de Kirchner en el Partido Justicialista, por nombrar, tal vez, el más emblemático de los últimos tiempos. 

Pero también la Patagonia tiene sus historias de persecución de intereses personales por sobre los partidarios, o bien, de diferencias de criterio con la conducción de turno. En cualquier caso, la apertura de una colectora es el denominador común. Ya sea efectiva o tácita, con fragmentación interna, no sería equivocado señalar que esta es una situación que se presenta en todos los partidos políticos de la República Argentina. Es que la vocación de poder es inherente a la militancia, entonces, el choque de intereses es inevitable. Nadie quiere ser cola de león y todos quieren ser cabeza de ratón.

Sin embargo es curioso el caso de los vicegobernadores en las provincias del sur, en especial en Río Negro y Neuquén. Porque, además, presentan rasgos comunes incluso en la disidencia, pero también pueden señalarse diferencias sustanciales al momento de elegir llevar adelante la lucha interna, como asimismo son distintos los momentos políticos de una y otra provincia. Y, por supuesto, el escenario de cara al sillón provincial en uno y otro caso, tampoco es el mismo. El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, no puede ser reelegido, y su vice, Pedro Pesatti, asoma como su sucesor natural. En cambio, en Neuquén, Omar Gutiérrez está decidido a ir por un segundo período, por lo que Rolando Figueroa deberá esperar o dar el zarpazo.

En el juego de las diferencias comparten una similitud: los dos gobernadores son vistos con buenos ojos desde el peronismo. El rionegrino es de extracción justicialista, y en cada oportunidad que se le presenta recuerda sus raíces; por ello se especula desde hace tiempo con un acercamiento suyo al partido fundado por Juan Domingo Perón. En tanto, su par de la provincia limítrofe cosecha simpatías por fuera de su espacio, por esa posición de rebeldía frente a la conducción del Movimiento Popular Neuquino. Además, lo ven como una figura fuerte que podría frenar el envión de Cambiemos, en un escenario polarizado y de alianzas. En ambos casos se trata de figuras asociadas a una férrea oposición al Presidente, Mauricio Macri, hecho que no sucede con los mandatarios provinciales.

Párrafo aparte merecen sus propias discrepancias con los compañeros de fórmula, que en algún punto pueden haber acelerado el proceso natural de sucesión en el poder. Weretilneck y Pesatti han aclarado en más de una ocasión que todavía mantienen una buena relación, que los une un sentimiento fraternal, más allá de que el vice no sea, ni haya sido, la primera opción del Gobernador para el armado electoral en vistas de la sucesión. Distinta es la situación de la dupla Gutiérrez - Figueroa. Sus integrantes no solo no desmienten los rumores de pasillo de un cortocircuito sin vuelta atrás, sino que en la última convocatoria partidaria de cara a las internas del MPN, el vice no apareció. 

Además cuentan con el precedente del chubutense Mariano Arcioni. El vice del gobernador Mario das Neves, tras la muerte de este y la ola de causas vinculadas a la corrupción de sus funcionarios, se despegó sin problemas del histórico líder. Aparte de eso, el actual mandatario dejó ver su costado político y ambicioso abriendo el juego y desplazando de Chubut Somos Todos a la familia fundadora. Incluso, algunos dicen que podría prescindir del aparato en su totalidad.

De todas maneras, recién comienzan a acomodarse las fichas sobre el tablero. Esto es apenas el despliegue de fuerzas de uno y otro lado del mapa. Una vez que arranquen los cruces y las primeras disputas se empezará a vislumbrar el reordenamiento para encarar de lleno la madre de las batallas en 2019.


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