29/11/2020
El Plan Gas 4: aciertos y fallas en estos programas
El Ingeniero Industrial y Consultor Energético, Cristian Alonso Sisini, analizó en exclusiva para La Tecla Patagonia los matices del nuevo programa de incentivo a la producción de gas por parte del gobierno nacional

Por Cristian Alonso Sisini
(Ingeniero Industrial y Consultor Energético, con amplia experiencia nacional y regional en el sector)


En el año 2004 propuse por primera vez un sistema de incentivos para la producción adicional de Gas Natural; a través de varios esquemas de retribución a inversores en nueva producción. Las sugerencias que hice incluían condiciones especiales para la importación de equipos, aceleración de las amortizaciones para disminuir el tiempo de repago; condiciones fiscales beneficiosas para las empresas atento a la necesidad de evitar importaciones de este fluido junto con dos valores distintos de precios uno alto en un primer momento mientras se repagaban las inversiones y uno más moderado a largo plazo. De estas propuestas solo el precio inicial se materializo en el plan de estimulación de nueva producción de Gas de ese entonces.

Hoy las necesidades son distintas y por ende hay que:
  • Repensar de qué recursos disponemos.
  • Cómo los usamos más adecuadamente.
  • Como los potenciamos para extraer de estos el mayor beneficio económico y social posible.
Lo primero es, dado lo pocos recursos de los cuales dispone el estado, identificar las necesidades más “urgentes y necesarias” de la Argentina en materia energética ordenándolas por su “rentabilidad” en términos de con que menores recursos del estado, inversiones o tarifas se puede conseguir mayores y mejores resultados:
  1. La primera prioridad es disminuir importaciones pero no solamente de Gas sino también de Gasoil (que se importa y más caro que el Gas). Esto es particularmente aplicable en este caso dado que podemos reemplazar Gasoil importado con por ejemplo Gas Licuado más barato y sin importar equipos.
  2. La segunda sería no desperdiciar de ninguna forma combustibles como el gas quemado en pozos o venteado, algo que hoy ocurre y para el cual no precisamos de nuevas inversiones en exploración y producción. 
  3. La tercera sería lograr de tener un combustible adecuado y a bajo precio, incentivar con este otras producciones, como la agropecuaria marginal, factibles de ser exportadas pero que hoy no se producen por los altos costos de producción (gasoil como uno de los insumos más importantes incluido en este costo) y fletes mezclados con las altas retenciones. Esto es por ejemplo la producción de soja en áreas de baja producción por hectárea y rentabilidad. 
Una solución económica a los tres problemas puede ser el GNL, porque disminuiría las importaciones de Gasoil más caro (1); lo haría a partir de gas hoy producido pero venteado (2) o de Gas nuevo y podría con muy particulares ventajas dedicarse a incentivar la producción de agro-derivados en áreas de rendimiento bajo (3). 

Este gas, solo como ejemplo, hoy se licua en Mendoza, en plantas de licuefacción de producción nacional, reemplazando gasoil tanto en camiones a GNL como en plantas de Generación Eléctrica. Todo sintetizo con una “inversión” en investigación y desarrollo; ingeniería; mano de obra y montaje de plantas completamente nacionales.

Ahora con esto en mente, llamo a las personas responsables del programa Gas 4 a que razonen. ¿Si van a dar condiciones para que se produzca sustentablemente Gas no deberían estas condiciones contemplar, que podemos aplicar beneficios al gas que producimos y venteamos? ¿No ganaríamos más al reemplazar Gasoil que hoy es importado? ¿No parece tan lógico como aumentar la producción, aprovechar la que hoy tenemos pero que no llega al mercado? Y volviendo al tema de potenciar soluciones; ¿Porqué no matar dos pájaros de un tiro y aplicarlo a un programa que potencie estos resultados aplicándolos a otra área productiva necesitada?

La respuesta a esta pregunta parte de una lógica innegable. Si tengo que producir un combustible cuya producción sabemos será más cara, y estoy meditando condiciones especiales de precio o incentivos para llevarlo al mercado; porque no darle al combustible que ya producimos y puede generar ahorros significativos a la industria en general, hacerlo antes dado que no debo producirlo porque de hecho ya lo produzco y lo tiro estas mismas o similares condiciones. 

Para que lo entendamos veamos por partes qué significa esto, y cuánto puede darle a Argentina.

¿Qué significaría para la Argentina licuar su gas venteado?

El total del Gas venteado hoy, en Yacimientos con suficiente potencial como para instalar plantas de licuefacción significaría un potencial ahorro de unos 700.000 M3 /año de Gasoil. 
Este Gasoil a precios de 2.019 significaría unos 380.0 MLn USD/año. Abajo las importaciones del 2019 de Gasoil y la valuación del Gasoil potencialmente reemplazado.
 


Como punto importante se debe destacar que el Gasoil dependiendo del momento puede tener precios sensiblemente superiores, promediando para el Heating Oil New York Harbour un valor de 15,05USD/MMBTU entre el 2010 y el 2019. Esto es prácticamente un 50% más del valor al cual se podría producir a partir de un precio de gas barato dado que tomaría gas actualmente en producción y que se ventea. 
Si hiciéramos un cálculo solo asociándolo a una planta de 20 ton/día de capacidad y aplicando el valor promedio de los 10 años entre 2010 y 2019 para el cálculo, los números serían los siguientes:


El costo de la planta es un estimado clase IV.

De este cuadro se desprende que cada planta con una capacidad de unas 20 tons/día de GNL podría ahorrar al precio promedio del gasoil entre el 2010 y 2019 unos 5,7 Mln USD/año con groseramente la capacidad de repagar el costo total de la planta en unos 16 meses. De esta forma solo con los ahorros en divisas en menos de un año y medio la planta se paga. Esto demuestra la viabilidad económica del proyecto para la sociedad como un todo, reemplazando con ingeniería y mano de obra local importaciones en un periodo corto bajo cualquier tipo de enfoque. De hecho en cualquier otro país esto solo justificaría una subvención a su desarrollo o créditos fiscales de largo plazo de repago y bajas tasas para su incentivo. Pensemos que lo que se le dé a estas firmas en forma de créditos en moneda local, está automáticamente respaldado por los dólares que dejaremos de erogar para importar el combustible que hoy importamos.

¿Qué condiciones podemos darle al GNL una industria que podría abrir nuevas industrias e ingresos sin generarnos nuevos costos de producción?

La primera sería reglas claras y elaborar claramente el ámbito de aplicación. Para incentivar la aparición de este combustible dadas las inversiones necesarias, sin encarecerlo; se debería apelar a medidas secundarias como:
  • Acordar un programa a 10 años para plantas de licuefacción a fin de lograr las plantas para licuar la mayor parte del gas venteado en Argentina.
  • Exención de impuestos a las ganancias en el periodo de amortización de capital de 5 años para cada planta.
  • Exención de impuestos sobre las importaciones de bienes intermedios para las plantas nacionales de licuefacción montadas en el país hasta un 40% del costo de cada planta.
  • Exención de importaciones por el total de bienes importados de haber plantas exportadas y hasta el total de los dólares ingresados en plantas exportadas.
  • Baja de impuestos sobre los bienes asociados a esta industria como ser camiones a gas licuado, y adaptación de motores del agro a gas licuado.
  • Disminuir las cargas sociales y subvencionar hasta un 50% los aportes para el personal nuevo contratado en estos programas de alta tecnología (fabricación de plantas licuefacción; fabricación de tanques de GNL; Fabricación de surtidores bombas y otras piezas para GNL; Fabricación de equipos para camiones, buses y trenes a partir de GNL); por hasta un total de 4 años.


Las exenciones serán rápidamente compensadas por el ahorro sobre las importaciones de Gasoil; el aumento de los ingresos por las exportaciones del agro y potencialmente por el aumento de las exportaciones de plantas a GNL, que de generar la suficiente masa crítica local podrán exportarse con mejores condiciones y precios, siendo estas exportaciones de alto valor agregado y complejidad técnica, donde Argentina tiene que aprovechar una ventaja temporal con la que cuenta hoy y quizás no mañana.

¿Podemos potenciar aún más este programa aplicándolo a otras áreas con un efecto sinérgico?

La Argentina tiene la posibilidad de aprovechar inversiones que hoy solo “tiran a la basura parte de sus resultados” al ventear el gas en vez de mandarlo al mercado. Pero con el mismo programa, se pueden potenciar otros programas que precisan de combustibles más económicos y que pueden generar otros beneficios adicionales, como ser las áreas de producción agropecuaria de bajos rindes. 
Por ejemplo de destinar una planta de GNL de 20 toneladas día de capacidad a producir este combustible destinándolo a la producción de soja en áreas de bajo rinde (como en el ejemplo de abajo con un rinde de solo 1,8 ton/ha) con una planta podríamos producir y transportar (*) unas 590.000 ton/año). Esto podría generar aún bajando las retenciones al 20% unos 45.5 Mln USD/ año adicionales en concepto de retenciones. Si además se considerara la posibilidad de molir la soja y las retenciones asociadas al aceite y al pellet, los ingresos subirían a 60,5 Mln USD/año. Como se ve en el cuadro de abajo, este tipo de programas cuando se los escala sobre la producción asociada tienen un alto valor como generadores de ingresos y potenciadores de la economía. Nuevamente si se piensan estas ventajas en función de los “costos” de incentivos sobre este programa las cuentas son tan positivas que no tiene ni sentido considerarlas y se debería empezar ya.



Como se ve, la idea de aplicar este programa demostradamente autosustentable al reemplazar gasoil importado con un combustible más limpio y realizado con ingeniería nacional, mano de obra y montaje locales (**) y convertirlo en un programa potenciado, al aplicarlo como subsidiario a otra área de desarrollo, nos permite alcanzar altos ingresos con mínimas inversiones y generando inclusive el potencial adicional de nuevas fuentes de ingresos de alto valor agregado. 
El tipo de programas que se sugiere en este artículo, requieren por sus potenciales resultados de la atención del poder político para no desperdiciar oportunidades que por el contrario de ser bien realizadas pueden resultar en grandes fuentes de desarrollo para el país. Los profesionales que dispone el país la experiencia de los mismos y la posibilidad desarrollarlo con la excelencia con la que podemos, requiere por el nivel de la oportunidad la grandeza de convocarlos y poner manos a la obra ya.

(*) Transporte; se supuso en este tema el empleo de transporte de alta eficiencia usando dupla de camiones de GNL para corta distancia a centros de acopio o molienda y trenes a GNL/Gasoil a puerto. Existen otras grandes ventajas de hacer esto así tanto para los camiones y su sector de empleo como para el país en general pero esto debe ser explicado en forma detallada y aparte por la complejidad del tema.
(**) Las plantas de GNL ya han sido construidas por una empresa local con variado nivel de integración pero un altisimo nivel de ingeniería local. Las adaptaciones de camiones o los tanques de GNL o las adaptaciones de tractores y cosechadoras pueden hacerse localmente y de hecho con alto nivel de mano de obra; materiales y tecnologías locales no despreciándose que en el futuro puedan exportarse como se hizo con los kits de GNC; surtidores; Compresores y estaciones de servicio.