Argentina
Domingo, 4 diciembre 2022
INFORME
9 de octubre de 2022

Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta

Desde hace un tiempo, los jefes comunales reclaman por un reparto más equitativo de los fondos coparticipables entre los municipios. El debate se planteó como una prioridad desde el ámbito ejecutivo y legislativo, pero se ha venido dilatando por causa de la pandemia y la falta de resultados del Censo

Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta - La Tecla Patagonia
Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta - La Tecla Patagonia
Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta - La Tecla Patagonia
Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta - La Tecla Patagonia

Era diciembre de 2019 y Alicia Kirchner recién iniciaba su segundo mandato al frente del ejecutivo santacruceño. Además de darle continuidad a la gestión, en la agenda se asomaba un tema que todo el arco político coincidía en tratar: la coparticipación. La idea de repensar el esquema de distribución de los fondos coparticipables de la provincia a los municipios  circuló entre funcionarios, diputados e intendentes que coincidían en modificar la legislación para que las comunas pudiesen solventar mejor sus gastos.

En el arranque de 2020, el Gobierno Provincial decidió dar los primeros pasos en relación al tema con un gesto de transparencia y empezaron a publicar en la web los números de la coparticipación mes a mes junto a su acumulado anual y también se hablaba de llevar un proyecto a la Cámara del Pueblo para que sea debatido entre los diputados con las consideraciones de los municipios y las comisiones de fomento.

Sin embargo, en marzo de ese año, con la declaración de pandemia de Covid y el establecimiento de las medidas de cuarentena a nivel nacional, las prioridades cambiaron y el debate por la coparticipación fue dejado de lado para atender las necesidades de sanitarias de la población. Del tema se habló poco y cada tanto en los medios locales aparecía alguna que otra declaración para retomar la discusión, pero los avances fueron nulos.

Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta

La situación se mantuvo así hasta la llegada de 2022, cuando parecía que tras dos años de retrasos, el debate por una nueva coparticipación iba a tener lugar. Tanto, que en febrero, el vicegobernador de la provincia, Eugenio Quiroga, aseguró a la prensa que régimen de la coparticipación se iba a discutir desde el primer día de la acción legislativa y hasta lamentó que el tema no había cerrado en 2021.

A lo largo de ese primer trimestre, los reclamos de los intendentes se hicieron más constantes y diputados, tanto del oficialismo como de la oposición, prometían con llevar los proyectos a la legislatura. Así, los legisladores del FdT argumentaron la desactualización del esquema distributivo para tener una nueva legislación, mientras que la propuesta de la oposición fue directamente duplicar los fondos. Hasta el momento, de las 11 sesiones ordinarias que se han llevado adelante este año, en ninguna la coparticipación ocupó un lugar preponderante.

Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta

Si hay ganas, lo que faltan son los números

Para el momento de esta publicación estamos en la segunda semana de octubre y la duda es evidente: ¿Por qué el “tema del año” no se resolvió todavía? De entrada, la respuesta apunta a un factor fundamental que debe ponerse en el conocimiento público para llegar a un reparto de fondos más equitativo en la provincia: el Censo.

La distribución actual de los fondos que coparticipa la Provincia se rige en base a los resultados del Censo de 2010, que desde su publicación siempre fueron cuestionados, pues el mismo día en el que se hizo el conteo de la población falleció el expresidente Néstor Kirchner, lo que provocó que en Santa Cruz el operativo se paralizara y se terminaran generando cifras incompletas.

El siguiente Censo se iba a realizar en 2020, pero –de nuevo- por culpa de la pandemia se postergó por 2 años y el pasado mayo se pudo realizar. Un mes antes, mientras arrancaba la acción legislativa de Santa Cruz, la diputada del FdT, Liliana Toro, anticipaba que el tema de la copartipación no se iba a debatir por parte del oficialismo hasta tener los números del Censo, porque se consideraba fundamental saber la cantidad de habitantes de cada municipio y comisión de fomento para replantear el esquema distributivo. En ese entonces la legisladora auguraba que el tema no se iba a discutir hasta el segundo semestre.

Desde el Indec señalaron que los resultados del Censo iban a estar listos en un plazo de 90 días, es decir hacia finales de agosto. No obstante, cuando se iba a cumplir ese término, el titular del organismo, Marco Lavagna, comunicó que por problemas de metodología  el conteo definitivo y ampliado no estaría listo hasta junio de 2023. Aun así, es posible que los resultados de Santa Cruz lleguen más temprano debido a que se estima que la provincia no supere los 400 mil habitantes.

En caso de esperar por los resultados, el debate por la coparticipación estaría entrando en el terreno de la disputa electoral y el tema sería otro caballito de campaña. Por lo que la discusión sería diferente a la que se quiere plantear ahora.

Municipios pequeños y Cajas sociales, las más perjudicadas con el esquema actual

De acuerdo a la Ley provincial 1494, promulgada en 1983 y modificada por última vez en 1995, Santa Cruz distribuye entre los municipios el 11% de lo que recibe de coparticipación a nivel federal, con excepción de algunas retenciones bancarias; el 40% del producido de los Impuestos a los ingresos brutos, a los actos y operaciones celebrados a título oneroso, juegos de azar y rifas, con una deducción de hasta el 20% para la creación de un fondo especial para las cajas previsionales; y un 7% de las regalías de gas y petróleo percibidas por la Provincia.

De ese total, la provincia reparte el 83,15% en proporción directa a la población, con una variación del 1%; otro 11% a razón de un onceavo entre cada uno de los municipios que no sean Río Gallegos, Caleta Olivia o Pico Truncado; el 5,85% restante de distribuye directamente proporcional a la diferencia poblacional de cada localidad con la ciudad Capital, con excepción de las Comisiones de Fomento.

En ese sentido, históricamente los intendentes siempre han apuntado a que se aumente ese 7% que se recibe de las regalías hidrocarburos y que los municipios más grandes como Río Gallegos o Caleta Olivia le cedan fondos a poblaciones más pequeñas como Puerto Santa Cruz y 28 Noviembre, cuyas arcas municipales “apenas alcanzan” para afrontar los gastos de las comunas.

Coparticipación en Santa Cruz, redistribuir la torta

Y es que justamente esos dos intendentes son los que más han hecho resonar sus reclamos en los últimos meses, por el lado de Puerto Santa Cruz, el oficialista Néstor González se refiere a “más federalización” cuando se le consulta por el debate de la coparticipación. Según el Censo de 2010 la localidad del departamento de Corpen Aike cuenta con un poco menos de 4.500 mil quinientos habitantes, pero para su jefe comunal, la población ha crecido en un 30%. De acuerdo a González, la actividad económica no ha podido ir a la par del incremento demográfico, el puerto casi está detenido, lo generado por las represas no ha sido lo esperado y tampoco se ha podido ingresar gente a las mineras y petroleras. 

En el caso de 28 de noviembre, Fernando Españon comentó que la población en la última década pasó de 6.000 a 15.000 habitantes y lo que se recibe de coparticipación no corresponde al crecimiento demográfico de la localidad de la Cuenca.

Un daño colateral que se generó a causa de la falta de fondos es que los municipios no puedan llegar a pagar las obras sociales de sus empleados y sigan acumulando deuda. Hace unos días, desde la Caja de Seguridad Social revelaron que hasta ahora las comunas les debe 8 mil millones de pesos, aunque con los valores actualizados la cifra podría elevarse al doble o el triple.

El momento de brindar el informe, los vocales de los activos y pasivos de la CSS, Hugo Jerez y Beatriz Constantino, plantearon la necesidad de tener una nueva ley de copartcipación, para que con reparto mejorado de los recursos, los municipios puedan saldar una deuda que se gestó hace casi tres décadas.

En conclusión, si bien las intenciones de tener un debate para repensar la distribución de los fondos coparticipables han sido manifestadas por una gran parte de la política santacruceña, el gran obstáculo para que no se pueda dar el siguiente paso son los resultados del Censo, que al final son los que legitiman cuántos recursos tendrían que destinarse a cada municipio y comisión de fomento.