10 de agosto de 2026
SANTA CRUZ
Abdul Domecq asumió al frente de la Juventud Radical y buscará reconstruir la UCR
El nuevo presidente de la Juventud Radical santacruceña planteó una etapa centrada en recuperar la participación partidaria, formar nuevos dirigentes y fortalecer la presencia territorial. También llamó a dejar atrás las disputas internas y empezar a discutir un proyecto para la provincia de cara a 2027

Abdul Domecq asumió este sábado como presidente de la Juventud Radical de Santa Cruz, en un acto realizado en el Subcomité Eliseo Llaneza, y marcó cuáles serán las prioridades de la nueva conducción. La apuesta pasa por recuperar la actividad de la estructura juvenil, ampliar la participación de afiliados y construir nuevos cuadros dentro de la Unión Cívica Radical.
Uno de los ejes que atraviesan su planteo es la necesidad de volver a darle presencia territorial al partido. Domecq planteó que la Juventud Radical debe recorrer las distintas localidades de la provincia, escuchar a los vecinos y generar espacios donde los jóvenes puedan involucrarse más allá de los períodos electorales.
En ese sentido, la nueva conducción buscará trabajar con representantes de distintas localidades y sostener una estructura de carácter provincial. La idea es que la participación juvenil no quede concentrada en Río Gallegos y que el radicalismo pueda reconstruir vínculos con sus afiliados del interior.
Otro de los puntos que Domecq viene planteando es la formación de dirigentes. Su mirada no se limita a preparar futuros candidatos, sino que apunta a generar jóvenes con herramientas para asumir eventuales responsabilidades de gestión. También considera necesario promover la capacitación y la finalización de los estudios entre quienes participan del espacio político.
La asunción también estuvo atravesada por un mensaje hacia la interna radical. Domecq llega a la conducción de la Juventud a partir de un acuerdo entre distintos sectores, mientras que el radicalismo provincial atraviesa sus propias diferencias.
Por eso, uno de los desafíos que planteó es utilizar esa experiencia de unidad juvenil como punto de partida para recomponer el partido. En su diagnóstico, las diferencias políticas forman parte de cualquier organización, pero deberían resolverse dentro de los ámbitos partidarios y no convertirse en una disputa permanente hacia afuera.
El dirigente también llamó a recuperar la militancia y a evitar que los jóvenes sean convocados únicamente durante las elecciones para conseguir avales o acompañamiento. La intención, según lo planteado por Domecq, es generar una participación más sostenida y convertir a la Juventud Radical en un espacio de discusión política.