13 de agosto de 2026
NUEVOS MERCADOS
Chile negocia con Argentina un acuerdo energético para importar gas de Vaca Muerta
La ministra de Energía chilena, Ximena Rincón, confirmó que ambos países trabajan en un tratado que busca dar seguridad jurídica a los contratos y aprovechar la infraestructura del país trasandino para almacenar, transportar y exportar gas argentino

Chile avanza en las conversaciones con Argentina para establecer un acuerdo de integración energética que permita aprovechar el crecimiento de Vaca Muerta y la infraestructura chilena como vía de salida del gas argentino hacia el océano Pacífico y, eventualmente, los mercados asiáticos.
La ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón, confirmó que ambos gobiernos trabajan en la iniciativa y planteó que existe una oportunidad para complementar los recursos de cada país, sabiendo que Argentina cuenta con una creciente disponibilidad de gas e hidrocarburos, mientras que Chile dispone de infraestructura para almacenamiento, procesamiento y embarque.
La posibilidad adquiere relevancia para Argentina por el crecimiento de la producción de Vaca Muerta y la necesidad de ampliar las alternativas de exportación. En el primer semestre de 2026, el país registró un superávit comercial de combustibles y energía de USD 5.076 millones, un 61,7% más que durante el mismo período del año anterior.
Uno de los puntos centrales de la negociación es establecer un marco jurídico binacional que otorgue previsibilidad a las inversiones y garantías para los contratos entre empresas. La intención chilena es que el eventual acuerdo tenga respaldo de los parlamentos y contemple mecanismos para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
La experiencia de los cortes de gas argentinos hacia Chile durante la década de 2000 aparece como uno de los principales antecedentes que ambos gobiernos buscan evitar. Por eso, la propuesta contempla reglas de largo plazo, garantías y eventuales penalidades para asegurar que los compromisos de suministro puedan sostenerse.
El antecedente que ambos países miran es el Tratado de Integración y Complementación Minera, firmado en 1997, que permitió desarrollar proyectos binacionales a lo largo de la frontera. Según los datos aportados por Rincón, actualmente existe una cartera conjunta de inversiones mineras superior a los USD 20.700 millones.
En el caso energético, uno de los objetivos es aprovechar instalaciones que ya existen en Chile. Entre ellas aparece la terminal de GNL de Quintero, además de la infraestructura y participación de empresas como ENAP y Codelco. El esquema que se analiza contempla que parte del gas pueda abastecer al mercado chileno y que otra porción sea almacenada y embarcada hacia terceros mercados.