21 de agosto de 2026
CHUBUT
Valoran la creación de una comisión para analizar el Código General de los Procesos No Penales
El ex presidente del Superior Tribunal de Justicia, Edgardo Rubén Hughes, valoró la convocatoria y sostuvo que ese era el camino que debía haberse seguido desde el comienzo. Advirtió sobre los riesgos de aprobar un proyecto de estas características “a libro cerrado”

La Legislatura del Chubut aprobó por unanimidad la conformación de una comisión interinstitucional para analizar el proyecto del Código General de los Procesos No Penales, con participación de representantes de los tres poderes del Estado, abogados, magistrados, fiscales, defensores y la Universidad.
La resolución aprobada el jueves pasado establece que la comisión tendrá carácter técnico, consultivo, temporario y no vinculante, y estará integrada por representantes del Superior Tribunal de Justicia, la Legislatura, el Poder Ejecutivo, los Colegios Públicos de Abogados, la Asociación de la Magistratura y el Funcionariado Judicial, el Ministerio de la Defensa Pública, el Ministerio Público Fiscal y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. El objetivo será revisar el proyecto, recibir aportes y evaluar alternativas antes de que el texto avance hacia una definición legislativa.
El ex presidente del Superior Tribunal de Justicia y presidente de la Comisión Redactora de la Constitución Provincial de 1994, Edgardo Rubén Hughes, consideró auspiciosa la decisión y sostuvo que ese era el camino que debía haberse seguido desde el comienzo. Aunque valoró la convocatoria, dejó planteada una condición: que las opiniones sean realmente escuchadas y que el proceso no termine reducido a reuniones sin incidencia sobre el texto definitivo.
En declaraciones a medios locales, el abogado sostuvo que es “un paso importante, muy razonable de la Legislatura” y consideró que es “por donde se debió haber empezado” frente a una reforma de semejante alcance institucional. Semanas atrás, Hughes había hecho un llamado de atención sobre la manera en que se estaban abordando distintas reformas en Chubut. A comienzos de julio, puntualmente, advirtió sobre el riesgo de que los nuevos códigos procesales terminaran siendo aprobados sin un debate suficiente y advirtió: “Aprobarán a libro cerrado y pagará el pueblo”.
Hughes venía reclamando que modificaciones de esta magnitud no fueran resueltas únicamente entre quienes elaboraron o impulsaron los proyectos, sino que incorporaran las opiniones de las instituciones y de quienes deberán aplicar posteriormente esas normas. Por eso, frente a la comisión aprobada ahora, señaló que la iniciativa “se ajusta estrictamente a los mecanismos democráticos en una cuestión de tamaña trascendencia institucional”.
El proyecto remitido por el Superior Tribunal propone unificar y reorganizar las normas aplicables a distintos procesos no penales, con incidencia en materias civiles, comerciales, laborales y de familia. Entre otros cambios, incorpora una mayor utilización de la oralidad, audiencias con intervención directa de los magistrados y herramientas tecnológicas orientadas a modificar la dinámica de tramitación de las causas.
Hughes recordó que la necesidad de abrir la discusión ya había sido planteada públicamente con anterioridad y vinculó la decisión legislativa con aquel reclamo. “Es cuestión que anticipé en su momento, y en su medio de comunicación, qué es lo que se debió haber hecho”, señaló, al considerar que una reforma de estas características requiere escuchar distintas posiciones antes de definir el contenido que finalmente será sometido a votación.
La comisión tendrá la posibilidad de analizar el proyecto original y también las modificaciones o propuestas alternativas que puedan surgir durante el proceso. Sobre ese punto, Hughes expresó que valora “que se integre una comisión de esa naturaleza, destinada a analizar la propuesta de Código y otras propuestas que puedan surgir”, y consideró importante que cada una de las instituciones convocadas aproveche el espacio para realizar sus aportes.
Hughes introdujo también una advertencia sobre el funcionamiento concreto de la comisión y adelantó que espera que no se transforme simplemente en una sucesión de encuentros formales destinados a mostrar participación sin que los planteos realizados tengan después una incidencia verdadera. “Esperemos que efectivamente las voces sean escuchadas”, remarcó.
Valoró que la Legislatura haya generado un ámbito con representación de distintos sectores y sostuvo que la creación de la comisión representa un cambio favorable en el método elegido para abordar la reforma, más que un pronunciamiento sobre el contenido del Código. La discusión que comienza permitirá saber si ese espacio se convierte efectivamente en una instancia de revisión y construcción de consensos o si queda limitado a una formalidad previa al tratamiento legislativo.