10 de septiembre de 2026
INDEC
La inflación en la Patagonia fue de 1,8% en agosto y los alimentos volvieron a presionar
La región registró una variación mensual apenas superior al promedio nacional, pero mantuvo un acumulado anual y una suba interanual por debajo del conjunto del país. Alimentos, transporte público y educación estuvieron entre los principales motores del aumento

La inflación de agosto tuvo un comportamiento relativamente contenido en la Patagonia, aunque algunos componentes de la canasta mostraron incrementos considerablemente mayores al promedio general. Según el informe del INDEC difundido este jueves, el Índice de Precios al Consumidor de la región avanzó 1,8% durante el mes, frente al 1,7% registrado a nivel nacional.
Con este resultado, la Patagonia acumuló una inflación del 19,6% desde diciembre de 2025 y se ubicó como la región con menor variación en lo que va del año. La diferencia también se mantiene en la comparación interanual: los precios aumentaron 31,6% en los últimos doce meses, por debajo del 33,5% correspondiente al total del país.
El comportamiento de los alimentos aparece entre los principales focos de presión. La división de Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 2,2% en la Patagonia, cinco décimas por encima del promedio nacional. Dentro de ese rubro, las verduras, tubérculos y legumbres tuvieron una suba del 8%, mientras que las frutas aumentaron 6,5%.
La evolución de esos productos tuvo un peso importante en la variación mensual de la canasta alimentaria. Se trata además de bienes particularmente sensibles a los costos de traslado y a la disponibilidad de producción fresca, un factor que adquiere relevancia en una región extensa y alejada de buena parte de los principales centros productores del país.
El transporte público fue otro de los componentes que más aumentó durante agosto. La suba llegó al 5% en la Patagonia, muy por encima del 2% registrado por el conjunto de la división Transporte. Los combustibles y lubricantes, en cambio, tuvieron una variación de 0,9%, lo que muestra un comportamiento dispar dentro del mismo capítulo.
Educación también quedó por encima del promedio general. Los precios vinculados con ese rubro aumentaron 3,4% durante agosto, frente al 2,5% nacional. El dato incorpora el impacto de las actualizaciones de cuotas y otros servicios educativos, en un momento en que las familias enfrentan incrementos acumulados en distintos gastos vinculados con la educación.
La situación fue diferente en el capítulo que reúne vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. Allí la Patagonia tuvo un aumento de apenas 1,3%, el menor entre las regiones relevadas por el INDEC. La electricidad, el gas y otros combustibles registraron una variación de 0,7%, mientras que los alquileres avanzaron 3,2%.
Los números también muestran diferencias entre bienes y servicios. Los primeros aumentaron 1,7% durante agosto y los segundos 1,9%. La inflación núcleo, que excluye los componentes estacionales y regulados, fue del 1,8%, en línea con el nivel general de la región. Los productos estacionales aumentaron 2%, principalmente por el comportamiento de frutas y verduras.
En los primeros ocho meses del año, la composición del aumento muestra dónde se concentró una parte importante de la presión acumulada. Vivienda acumula una suba del 29,2%, educación del 29,9% y alimentos del 19,5%. En doce meses, las diferencias son todavía más marcadas: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 50,9%; educación 38,9% y transporte 38,7%.
El dato regional también ofrece una fotografía diferente de la inflación según el período que se tome. La Patagonia tuvo en agosto un aumento prácticamente alineado con el promedio nacional, pero conserva una brecha favorable en el acumulado de 2026 y en la comparación interanual. Eso no significa que todos los gastos evolucionen por debajo del país: varios de los rubros con mayor incidencia en el presupuesto familiar registraron subas superiores al promedio.
Para las provincias patagónicas, la evolución de estos componentes tiene una importancia particular. Alimentos, transporte, alquileres y educación impactan directamente sobre los ingresos de los hogares, mientras que los costos asociados a la extensión territorial y la logística forman parte de las discusiones recurrentes sobre el costo de vida regional.