15 de octubre de 2026
CONGRESO
Subsidio al gas: diputados nacionales sureños proponen volver al esquema del 50%
La iniciativa fue presentada por el rionegrino de UxP Marcelo Mango, junto con compañeros de bancada de la región. El proyecto apunta restablecer la tarifa diferencial del 50% durante todo el año y que el descuento vuelva a cubrir el gas, el transporte y la distribución

El diputado nacional por Río Negro Marcelo Mango presentó un proyecto de ley para recuperar el esquema histórico de subsidios al gas en la Patagonia, Malargüe y la Puna. La propuesta busca revertir cambios introducidos por la Ley 27.828 y garantizar que los usuarios residenciales de esas regiones vuelvan a contar con una reducción del 50% sobre la tarifa completa, incluidos el precio del gas, el transporte y la distribución.
La iniciativa fue acompañada por otros integrantes de Unión por la Patria de las provincias patagónicas: Pablo Todero, Ana María Ianni, Jorge Neri Araujo Hernández, Adriana Serquis, Juan Pablo Luque y Abelardo Ferrán. El texto propone derogar parcialmente la normativa recientemente modificada y reemplazar disposiciones de las leyes que regulan el fondo destinado a financiar el beneficio. Su aprobación, sin embargo, dependerá del tratamiento que le dé el Congreso.
El principal cambio que plantea Mango es recuperar una reducción fija del 50% sobre los cargos fijos y variables de las facturas de gas por redes. El descuento alcanzaría tanto al componente correspondiente al gas como a los costos de transporte y distribución, una diferencia central respecto del esquema que el diputado cuestiona. Según argumenta en los fundamentos, limitar la bonificación al precio del combustible no garantiza el mismo nivel de protección para los hogares, porque deja fuera otros componentes de la tarifa.
El proyecto establece que el beneficio se aplique durante los 12 meses del año y sobre la totalidad del consumo de los usuarios alcanzados. Además, propone que el acceso dependa de la ubicación geográfica y de la categoría del suministro, sin requisitos vinculados con los ingresos, el patrimonio o la inscripción en otros regímenes de asistencia energética. Para Mango, la necesidad de calefacción en las zonas de bajas temperaturas no puede quedar supeditada exclusivamente a la situación económica de cada familia.
La propuesta también contempla a quienes utilizan garrafas, cilindros, gas propano a granel y otras modalidades de abastecimiento domiciliario. En esos casos, plantea recuperar las condiciones de cobertura y las metodologías de cálculo que regían antes de la reforma, aunque sin establecer un porcentaje uniforme de descuento para todas esas modalidades. De esa manera, busca abarcar a hogares que no cuentan con conexión a las redes de gas natural.
Otro punto de la iniciativa apunta al funcionamiento del fondo fiduciario que financia los subsidios. El proyecto propone restablecer su denominación como Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas y limitar el destino de las compensaciones a los hogares, con una excepción específica para usuarios del Servicio General P abastecidos con gas propano por redes. Según los fundamentos de Mango, los cambios recientes ampliaron la formulación del fondo y abrieron la posibilidad de destinar recursos a consumos comerciales e industriales sin garantizar un financiamiento adicional suficiente.
Para sostener el régimen, el diputado propone fijar por ley un recargo del 7,5% sobre el precio del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte. También prevé que el Tesoro Nacional aporte recursos complementarios si la recaudación no alcanza para cubrir las obligaciones. El proyecto establece, además, que los elementos centrales del beneficio y de su financiamiento solo puedan modificarse mediante una ley del Congreso, y fija la vigencia del régimen hasta el 31 de diciembre de 2031.
La iniciativa incorpora mecanismos para evitar que los usuarios pierdan el descuento por demoras administrativas o errores de facturación. Las prestadoras deberían aplicar el beneficio de oficio, sin exigir una nueva inscripción a quienes ya estuvieran registrados y cumplieran las condiciones legales. Si se cobraran importes de más por no aplicar la reducción, las empresas tendrían que corregirlos y acreditar lo abonado dentro de las dos facturas siguientes a la detección del error. El texto también prohíbe aplicar intereses o suspender el suministro por diferencias originadas exclusivamente en la falta de aplicación del beneficio.
Mango defendió el carácter territorial del subsidio y cuestionó la política energética del Gobierno nacional. “La necesidad de calefacción no desaparece cuando una familia supera un determinado umbral de ingresos”, sostuvo en los fundamentos. También afirmó que la compensación por las condiciones climáticas debe distinguirse de la asistencia focalizada en la pobreza y planteó que las características de cada región justifican una protección específica.
El legislador advirtió, además, que mantener formalmente a la Patagonia dentro del régimen no significa conservar el mismo nivel de descuento. En el proyecto se citan estimaciones preliminares que calculan aumentos de entre el 20% y el 30% en determinadas facturas patagónicas por dejar de bonificar los componentes de transporte y distribución. El propio texto aclara que se trata de proyecciones para casos analizados y que el impacto no será uniforme para todos los usuarios.
Con la presentación, el bloque peronista busca llevar al Congreso una discusión que afecta de manera directa el costo de la energía en las provincias patagónicas. La propuesta deberá avanzar en el trámite legislativo para convertirse en ley y restablecer las condiciones que reclama el diputado. Por ahora, el subsidio del 50% sobre la tarifa completa es el objetivo del proyecto, no un beneficio cuya restitución.