20 de octubre de 2026
EN VACA MUERTA
El rulo de Rolo para sostener las obras: bono para infraestructura además de regalías
Neuquén negocia con TotalEnergies un bono de US$150 millones para autorizar la reconversión de San Roque a no convencional. El pago de entrada es la fórmula que viene aplicando Figueroa: que las operadoras adelanten plata para financiar obras públicas, sin esperar a que lleguen las regalías del proyecto de US$5.000 millones.

Neuquén está cerrando los números con TotalEnergies para autorizar la reconversión de San Roque a no convencional. El gobierno de Figueroa pide un bono de alrededor de US$ 150 millones de entrada, además de las regalías, para poder financiar obras sin esperar a que el proyecto de US$ 5.000 millones empiece a producir.
La negociación está en la recta final. Directivos de la francesa se reunieron en Neuquén capital con el ministro Gustavo Medele para terminar de ajustar las condiciones. San Roque es hoy un bloque convencional de 1.040 km² donde TotalEnergies opera con el 24,71 %, acompañada por YPF (34,11 %), Harbour Energy (24,71 %) y Pan American Energy (16,47 %). La idea de la compañía es desarrollar shale oil en la zona y presentarlo al RIGI.
El punto que más traba el acuerdo es el bono. La provincia quiere cobrarlo de una, como adelanto de regalías y otros conceptos que vienen negociando. TotalEnergies, por ahora, se resiste y evalúa si le conviene pagar de entrada o ir a un esquema de regalías al 15 %. Fuentes del sector dicen que la primera oferta de la empresa quedó lejos de lo que pide Neuquén. La participación de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) se analizó, pero perdió fuerza en las últimas horas.
Otro tema a resolver es la superficie. La ley limita las concesiones no convencionales a 250 km², así que TotalEnergies tendrá que devolver parte del área actual, incluida la zona cercana al volcán Auca Mahuida. El resto del bloque seguiría bajo régimen convencional con una prórroga de 10 años.
El interés de TotalEnergies se aceleró después del anuncio que hizo su CEO, Patrick Pouyanné, en la Argentina Week de París a principios de octubre: un paquete de US$ 10.000 millones para Vaca Muerta y la Cuenca Austral, del cual la mitad está pensado para San Roque. Desde la compañía aspiran a firmar la concesión durante la AOG Patagonia, que se hace esta semana en Neuquén, y después presentar el proyecto al RIGI. Un piloto de producción está previsto para 2027.
La jugada de Figueroa no es nueva. En las últimas concesiones no convencionales la provincia viene pidiendo bonos de infraestructura y, en varios casos, que entre GyP. Es la forma que encontró para que Vaca Muerta le deje plata de entrada y no solo regalías a futuro, mientras las operadoras avanzan con los proyectos.