PANDEMIA
15/04
Compra de vacunas: las gestiones en la región
Muchos distritos salieron al mercado en busca de sus propias dosis para inmunizar a la población. En el sur, algunos prefirieron confiar en la capacidad de compra del Estado nacional y otros elaboraron estrategias para lograr autonomía. Los detalles de una negociación contrarreloj ante el avance de la segunda ola

Por Alejandro De Angelis 

Con la pandemia de coronavirus ya cursando su segundo año en todo el mundo, hay una sola certeza: la única salida es la vacuna. Y es un bien escaso. Salvo excepciones, como el caso de algunas potencias mundiales como Estados Unidos o Israel, la mayoría de los países no cuenta aún con las dosis necesarias para cubrir a la totalidad de su población y algunos ni siquiera han recibido vacunas todavía. Argentina está en el segundo grupo, ya que aunque no cubre las expectativas, mantiene un suministro que le permitió llegar inmunizar a la mayoría de su población adulta.

Sin embargo, se incumplieron los plazos estipulados por el Gobierno por el retraso en la provisión de dosis. Lo que se creía para febrero terminó ocurriendo en abril, y retrasó el calendario por completo. Ante ese desfasaje, muchos actores salieron a demandar que se les permita ingresar al mercado de compra de vacunas, para así generar su propio stock y no depender de las gestiones del Gobierno central.

En un principio, la información indicaba que la Rosada no permitía la compra de dosis a otros Ejecutivos. Sin embargo, eso fue desmentido rápidamente. La ley 27.573, sancionada en 2020, declara de interés público la investigación, desarrollo, fabricación y adquisición de las vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra el coronavirus. Según la norma, tanto provincias, como prepagas y obras sociales pueden adquirir dosis por su cuenta.

Pese a ello, existe una limitación extra, y es la que impone el mercado. Los laboratorios no dan a basto a cumplir con los Estados nacionales, que ya tienen la producción de todo el año paga, por lo que el margen para que ingresen otros compradores es mínimo. Asimismo, los nuevos desarrolladores que buscan crear vacunas alternativas no manejan los tiempos de los grandes conglomerados, que acaparan la mayor parte de la oferta del sector.

Marchas y contramarchas

La apertura al mercado de las vacunas para todos fue uno de los lemas de los principales referentes de Juntos por el Cambio. Sin embargo, en el último comunicado emitido por la fuerza a nivel nacional marcaron que “resulta inaceptable que, después de haber concentrado la compra y distribución de respiradores, tests y vacunas, el gobierno nacional trata de desligarse de esa responsabilidad diciendo que las provincias podrían hacerlo”.

Por su parte, el propio Presidente de la Nación, Alberto Fernández, en su última conferencia de prensa donde anunció nuevas restricciones, aclaró que “en ningún momento nosotros acaparamos la decisión de comprar vacunas. La misma ley que nos facultó a nosotros como Estado nacional, facultó a todas las provincias”, y remarcó que “yo sé lo que cuesta conseguir vacunas, y estoy seguro que más de un Gobernador debe haber intentado comprar vacunas para su pueblo y le ha sido difícil, porque los que producen vacunas prefieren negociar con los estados nacionales”.

En tal sentido, Fernández aclaró que “digo esto para despejar cualquier duda sobre cómo ha sido el sistema de compras”, y agregó: “sé que muchos gobernadores intentaron conseguir vacunas infructuosamente, en un mundo donde las vacunas están siendo acaparadas por un número muy reducido de países”.

Cada provincia con su estrategia

En la Patagonia, los distritos elaboraron su propia estrategia respecto de salir al mercado en busca de dosis propias y acelerar el proceso de inmunización que, por lo tanto, daría mayor velocidad a la recuperación económica post pandemia. Con realidades distintas, también fueron diferentes los planteos.

En diálogo con La Tecla Patagonia, el ministro de Salud de la provincia de Chubut, Fabián Puratich, reconoció que hubo contactos de privados para ofrecer la venta de dosis, aunque aclaró que “aun no se han iniciado gestiones”. En tanto, el funcionario remarcó que “trabajamos en conjunto con ministerio de Salud de la Nación en cuanto a la provisión de vacunas”.

Consultado sobre una posible compra a futuro, Puratich contó que “el tema es que las que se encuentran autorizadas en Argentina no tienen hoy capacidad de producción y las fechas de entrega son muy alejadas”. Días atrás había dicho públicamente que se trataba de una operatoria “muy difícil” para la provincia.

Su par rionegrino, Fabián Zgaib, remarcó en diálogo con este medio que “ninguna de las dos leyes que hay de vacunas en el país, ni la del calendario regular ni la del COVID, prohíben la compra de salud a otra persona que no sea el Estado”. Y recordó que “cuando el Gobierno anterior dejó de comprar la vacuna del meningococo, hubo un par de provincias que la compraron”, aunque aclaró que eran “poquitas dosis porque son muy específicas”.  

Respecto de la gestión provincial, el funcionario aseguró que “las vacunas se tratan como un medicamento más. Nosotros como jurisdicción nos hacemos cargo de todas las compras en la materia”. En términos legales, Zgaib aseguró que “como jurisdicción la podemos comprar”, aunque aclaró que “el tema complejo de hoy es el tema comercial: quién nos va a vender una vacuna y cuándo nos van a entregar.

Pese a ello, el ministro de Salud rionegrino admitió que “lo hemos charlado con la Gobernadora (Arabela Carreras) y planteamos estos temas en la mesa”, aunque insistió en que “con el faltante que hay y la demanda, es muy difícil hacer un pronóstico respecto de esto”.

Compra asociada

El caso santacruceño marca un camino distinto en la región. Según la información de las últimas semanas, el Gobierno que comanda Alicia Kirchner planteó establecer una sociedad con la Provincia de Buenos Aires, que permitiría una compra conjunta de dosis, ya que el distrito patagónico por sí solo tendría una demanda inferior que no seduciría a los grandes laboratorios.

“Hace tiempo que lo venimos intentando, aprovechando el volumen que mueve Buenos Aires”, aseguraron desde el Gobierno de Santa Cruz a La Tecla Patagonia, aunque remarcaron que hoy por hoy “no hay mercado”. Ante la consulta de operatorias futuras, desde el Ejecutivo desearon que “ojalá no las necesitemos”.

“Si no conseguimos, dependeremos de lo que suministre Nación” en lo que quede de pandemia, admitieron a este medio desde Alcorta 231, y remarcaron que hay “pocas” chances de que se logre un acuerdo por fuera del Estado nacional. El número de dosis calculado sería de 300.000, lo que sumado al suministro del Gobierno central permitiría cubrir a toda la población objetivo.

En Neuquén, si bien el Gobierno hizo pública su intención de salir al mercado en busca de sus propias vacunas, reconocieron públicamente que hoy es “inviable” e hicieron especial hincapié en la necesidad de no generar falsas expectativas en la población, en un escenario donde las dosis se convirtieron en un bien preciado por todos.