CRISIS HíDRICA
07/08
Río Negro ya tiene un plan de acción para paliar la crísis hídrica y buscará agua subterránea
No solo elaborarán campañas de conscientización, también construirán sisternas de almacenamiento con el financiemiento nacional. La novedad, son las perforaciones subterráneas en el noroeste que permitirán tener un mejor panoráma sobre la realidad provincial
La crisis hídrica dictaminada por Nación y acatada por las provincias, está, de a poco, consumiendo cada vez más horas de la agenda política regional. La toma de medidas, la realización de obras y la elaboración de un plan de acción para los próximos meses es la prioridad. Río Negro, sin ánimos de perder tiempo, ya empezó con su plan b. 

La preocupación, no solo por la falta de agua, sino también por la sequía, llevó a las autoridades rionegrinas a buscar nuevas formas de captación del agua. Saben que con realizar campañas de concientización sobre el uso responsable del recurso natural no es suficiente, por lo que están realizando obras para mejorar la situación provincial. 

El principal ingreso de agua a la provincia se da por el Río Neuquén, que hoy tiene una gran pérdida de agua. Es por eso que las autoridades provinciales ya analizan extraer agua de las napas y durante los próximos días realizarán distintas pruebas sobre el territorio provincial. 

El sector elegido es el noroeste de la ciudad, donde el área de Servicios del gobierno, realizó una seie de perforaciones proyectadas. Además, estas captaciones, serán parte de un plan de acción en el que se sumarán cisternas de almacenamiento de 250.000 litros, construidas con financiamiento del IPPV. Realizarán nuevas redes y trabajos urbanos para mejorar la presión en algunos barrios, ya que no llega a todos de la misma forma. 

Para ello, buscarán realizar un relevamiento hidrológico en la cuenca del Alto Valle para conocer cuales son las reservas de agua de los acuíferos subterráneos. Lo que significaría, en caso de que la sequía continúe, un aliciente importante a la difícil situación hídrica que ya empieza a preocupar a los gobernantes.