NOTA DE GRÁFICA
21/09
Santa Cruz: El oficialismo mueve su Gabinete y planifica el operativo remontada
Luego de la derrota que sacudió a todo el gobierno de Santa Cruz, la gobernadora Alicia Kirchner pidió las renuncias de todos sus ministros y cambió a su jefe de Gabinete. Las modificaciones en el equipo de gobierno no terminarían allí. ¿Cómo piensa dar vuelta la elección el oficialismo y qué impacto tuvo la crisis del gobierno nacional en la provincia? *(Nota publicada en Revista La Tecla)
Por Julián Pilatti

La contundente derrota que  sufrió el Frente de Todos a nivel nacional durante las PASO, fue tan imprevista como la que golpeó al oficialismo en Santa Cruz. Si bien en la provincia no existen demasiadas encuestas, el gobierno de Alicia Kirchner llegó a los comicios con una lista de unidad y sin demasiados problemas de orden urgente, más allá de la pandemia. 

Pero ese mismo domingo 12, los primeros boca de urna advirtieron una mala elección en ciudades claves como Río Gallegos y Caleta Olivia. Después, la propia palabra del intendente de la capital, Pablo Grasso, confirmó que se avecinaba una caída. “No ganamos, no fue la elección que pensábamos”, admitió cerca de las 21 hs. Finalmente, la derrota fue amplia y en casi todo Santa Cruz.

Los resultados finales indican que el frente opositor ganó por un amplio margen, con el 38% de los votos, frente a los 26 puntos que consiguió la fórmula de Gustavo “Kaki” González y Moira Lanesan. Pero la tercera fuerza, la que comanda el líder petrolero Claudio Vidal, se acercó sorpresivamente con el 23,43% de los votos. Es decir, se trata de una gran porción de adhesiones con la que contaba el gobierno hasta que la salida de Vidal, fracturó al oficialismo. 

Sin posibilidad de un acuerdo con este sector, el Frente de Todos avizora un duro panorama en noviembre. Aunque hace cálculos: si Cambia Santa Cruz repite la misma elección, perderá una banca en el Congreso. 

Sin embargo, ¿Cuál será la estrategia que se dará el kirchnerismo para redoblar la apuesta y mejorar los resultados en la elección general?  ¿Hay posibilidad de que se de un batacazo o el oficialismo solo aspira a “salvar la ropa”?

Antes de idear una nueva hoja de ruta, la que marcó la cancha fue la propia gobernadora Alicia Kirchner. Horas después de la derrota en las PASO, la mandataria convocó a sus más cercanos y les informó que quería que todos sus ministros (y otros funcionarios) presentaran su renuncia, a modo de gesto.

“Va haber cambios en las primeras y segundas líneas de diferentes áreas”, le anticiparon a La Tecla Patagonia desde el interior de la Gobernación santacruceña, horas antes de que se confirme la salida del Jefe de Gabinete, Leonardo Álvarez. “La idea es reorientar la gestión y generar otro impulso de cara a noviembre y también al 23”, remarcaron después. 

En diálogo con LTP, el candidato del Frente de Todos, Gustavo “Kaki” González, respaldó a la gobernadora y admitió que en la provincia existen “funcionarios que no funcionan”, parafraseando la frase que puso en tela de juicio a los ministros del gobierno nacional. 

“Hay funcionarios que están muy relajados. No es momento de relajarse. Es momento de que funcionen, y si no que den un paso al costado”, dijo sin tapujos, el todavía intendente de Puerto Deseado.

El primer candidato agregó que “celebra” la decisión de Alicia Kirchner, porque cree que “no es solo responsabilidad de la gobernadora llevar adelante una gestión”. “Cada uno tiene un rol y una responsabilidad”, piensa y asume que “no se está viendo una buena presencia de funcionarios” en el interior de la provincia, sobre todo en la zona norte de Santa Cruz. 

“En nuestras recorridas durante la campaña, lo advertimos. Los reclamos van desde obras hasta salud. Entendemos que la gente pasó una situación muy difícil, después de que localidades enteras tuvieran que encerrarse para evitar la propagación del virus”, comentó Kaki. 

El ahora abanderado de la gestión en la  legislativa es un convencido de que la elección puede mejorar, pero en todo caso, ya desdramatiza una posible derrota en noviembre. “Siempre nos fue mal en las elecciones de medio término y para las generales nos recomponemos”, recuerda. 

Lo cierto es que la decisión de Alicia primereó una jugada del kirchnerismo a nivel nacional. Después de que el cimbronazo pusiera en cuestión a la administración de Santa Cruz, otros mandatarios y hasta intendentes impulsaron medidas similares a las que aplicó la gobernadora. Fue el caso, por ejemplo, de los y las funcionarias del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. 

Allí, los ministros dispusieron sus renuncias para la consideración del gobernador bonaerense. Pero en esta provincia, más allá de que la elección fue similar o peor a la de Santa Cruz, todavía no “rodaron cabezas”.

Distinto panorama se cocinó en la Casa Rosada. Lo que impulsó la gobernadora Alicia tuvo un eco de otras dimensiones en el gobierno de Alberto Fernández, que sufrió una presión inusitada de parte de los ministros que responden a Cristina Fernández de Kirchner.  Este sector le pidió cambios profundos para afrontar los próximos dos años de gestión y el presidente, los resistió. Aun después de la catastrófica derrota en casi todo el mapa electoral.

Esto desencadenó una ola de renuncias, que buscaron vaciarle el gabinete al presidente. El resto es conocido y sigue en pleno desarrollo de acontecimientos, con la conformación de un nuevo Gabinete. 



EN EL CALAFATE, CELEBRAN POR LO BAJO

Pese al cachetazo electoral que sufrió el oficialismo, en algunas ciudades bastión del peronismo se rescataron resultados envidiables. En El Calafate, por ejemplo, el Frente de Todos ganó con más del 50% de los votos. La mejor elección oficialista en el país. 

Pero no solo eso, sino que se le sacó 20 puntos a Cambia Santa Cruz y la fuerza de Claudio Vidal, figuró tercera con solamente el 8% de adhesiones. 

La victoria, sin embargo, no se puede leer sólo como un triunfo del oficialismo, sino también de una revalidación del peso del intendente Javier Belloni. El jefe comunal de la villa turística, es uno de los que viene asomando para competir por la Gobernación en 2023 y hasta ahora, surgían otros dos competidores: Vidal -que se alejó del gobierno- y el intendente de Gallegos, Pablo Grasso, que recibió una dura caída en su propio terruño.

“Para el espacio de Belloni es muy complejo, y no es el momento de exteriorizar diferencias. En El Calafate realizamos la mejor elección del país, con el 50% de los votos. No fue fácil porque hubo una pandemia y muchos vecinos la están pasando muy mal. El liderazgo de Belloni en su comunidad quedó plasmado una vez más y estamos trabajando para poder ofrecer una elección todavía mejor en noviembre”, le respondió a este medio, el vocero del intendente, Pascual Casal. 

Pero, remarcan: “Este mensaje de las urnas es claramente para el gobierno provincial, que debe analizar la forma de gobernar y si está escuchando las necesidades del pueblo de la provincia de Santa Cruz”. 

De hecho, desde el bellonismo más duro creen que más allá de los cambios de gabinete que se puedan efectuar, la responsabilidad plena “es de la gobernadora”. 



EL OFICIALISMO ACLARA: "NO NOS CONSIDERAMOS DERROTADOS"

La apuesta hacia un batacazo en noviembre, es una consigna que hasta ahora no termina de enamorar a todos en Santa Cruz. Es que parte de la dirigencia y la militancia local, no solo le pone corazón al operativo remontada, sino que analiza fríamente los números. 

Creen que el total de votos que sacó Cambia Santa Cruz, difícilmente se desinfle de forma masiva. Ya que, pese a que allí conviven seis listas, los une el anti kirchnerismo.

Al Frente de Todos no le preocupa tanto ese porcentaje histórico que suele conseguir la oposición cuando se une, sino los votos que perdió con la salida de Vidal. Son los que le hubiesen permitido un triunfo en las PASO. Aun así, desde ambos lados le confirmaron a este medio que no buscarán un acuerdo electoral y con ese escenario, el que más tiene para perder será precisamente el oficialismo. 

A todo esto, dentro de Gobernación hacen un cálculo extraño, que no deja de tener importancia: más allá de una posible derrota, Cambia Santa Cruz podría perder una banca en noviembre, si no duplica los votos. 

“Ahora que estamos posicionados, el caudal de votos que vamos a tener va a ser mucho más grande en noviembre. No nos consideramos derrotados. Conseguimos 40 mil votos para esta lista de nombres no reconocidos, compitiendo con Cambia Santa Cruz, que tiene dirigentes con varias elecciones en el lomo”, sostienen desde el oficialismo, que hacen un análisis similar con la conformación de la lista de Claudio Vidal, que lleva -por ejemplo- al exgobernador Sergio Acevedo. 

Para “Kaki González”, es tiempo de hacer una autocrítica, pero también para salir a “comunicar mejor” los logros de la gestión. “En 2017 los sueldos los pagábamos fuera de términos, no teníamos posibilidad de pagar aguinaldo y teníamos un conflicto con los sectores gremiales. Eso hoy no sucede. La provincia no tiene más déficit y estamos avanzando”. 



LOS VOTOS DE SER: CLAVE PARA ENTENDER LA DERROTA DEL OFICIALISMO

Otra de las incógnitas que se abren a partir de los resultados de las PASO, es cómo se repartirán las tres bancas en juego en Santa Cruz. La tercera fuerza comandada por Claudio Vidal, está cerca de conseguir una. Para hacerlo, no puede resignar votos en pos de evitar una aplastante victoria de Cambia Santa Cruz.

“Hicimos una excelente elección, Claudio Vidal fue el segundo candidato más votado de la provincia. Somos un partido que tiene dos años de vida y no para de crecer. Superamos ampliamente los resultados que sacamos en 2019, y hoy estamos por los 36.000 votos en Santa Cruz”, estudiaron las PASO, desde el partido SER. 

En diálogo con LTP, los voceros del líder petrolero resaltan que se ganó en “lugares importantes, sin aparatos o frentes nacionales que aporten a la campaña”, algo que consideran sí tuvieron el oficialismo y Cambia Santa Cruz. 

Después, golpean: “Los santacruceños dejaron en claro que el modelo del Frente de Todos se agotó en la provincia. La gente está viviendo mal, y no quiere a los mismos de siempre tomando las mismas medidas de siempre”. 

Por eso, descartan cualquier acuerdo con el Frente de Todos y apuestan a seguir creciendo. “En Santa Cruz ganó el castigo al oficialismo, ese que no escucha, ese que persigue, ese que margina. Y SER Unidos demostró ser la mejor opción de transformación que tiene la provincia”, manifestaron. 

Si repiten o mejoran el resultado de las PASO, estarán muy cerca de ingresar al Congreso. Un terreno en donde -se especula- finalmente no habrá tal diferencia con el Frente de Todos. 



LA FUERTE INCIDENCIA DE CFK Y MÁXIMO EN LOS CAMBIOS

La salida del jefe de Gabinete, Leonardo Álvarez, puso a todos los funcionarios en alerta máxima. Al menos que Alicia Kirchner lo evite, las modificaciones al interior del gobierno podrían continuar de acá a noviembre, según pudo saber este medio.

Lo cierto es que -de las provincias patagónicas- Santa Cruz es quizás la más apta para resistir una ruptura a nivel nacional. Si bien las gestiones por obras y recursos se complicarían más, la apuesta está en acompañar el proyecto que encarna Cristina Fernández de Kirchner.