INFORME
14/10
Evangelistas al poder: auge y crecimiento en la Patagonia
El fenómeno del evangelismo participando del poder, crece año a año. Desde su lugar de fe, creen que la política “no es mala”, pero se distancian de las formas de los dirigentes actuales. Sin embargo, muchos de ellos comulgan desde partidos tradicionales. ¿Qué propone esta nueva expresión política y quiénes son sus voceros en la Patagonia?

Por Julián Pilatti

El evangelismo crece a pasos agigantados en todo el continente y en el país. Su tarea social en gran parte de los territorios convirtió a esta Iglesia cristiana en una nueva voz de consulta para gobiernos y candidatos políticos. 

Pero desde hace años atrás, decidieron participar directamente de “la cosa pública” y exponer sus propuestas. Muchas de ellas concentradas en una férrea oposición a la “ideología de género” y el aborto, dos de los ejes que llevan como rosario, pero que al mismo tiempo consideran que es “solo una parte de su pensamiento”.

Si bien el movimiento evangélico es amplio y constituye varias ramas, un gran sector de esta Iglesia se perfila cada vez más en la participación política y gana lugares a codazos. En una constante ironía, reniegan de los políticos pero se lanzan por esos lugares de representación. Consideran que -desde su fe- pueden ser más íntegros y menos corruptos. 

Pero, ¿Qué hay más allá de lo que se conoce sobre el evangelismo y qué tipo de incidencia política están teniendo en la Patagonia? una mirada profunda, que puede contrastar o no con la versión ficcional que instaló la polémica serie “El Reino”.


 David Schelereth y Pechi Quiroga

PASTORES DE NEUQUÉN: ESI, ABORTO Y EL ESTADO

Hugo Rauque es uno de los representantes del evangelismo en Neuquén y uno de los que se animó a disputar el poderoso Movimiento Popular Neuquino (MPN). En las elecciones pasadas, se distanció al mismo tiempo de la candidata oficialista Mage Ferrareso y del finalmente vencedor de la interna, Rolando Figueroa. 

Como concejal en la capital provincial, llegó de la mano de Guillermo Pereyra, a quien finalmente terminó enfrentando en 2019. Hoy considera que “no ocupa ningún cargo de poder”, pero que influye “para buscarle solución a la gente”

En diálogo con La Tecla Patagonia, Rauque se muestra preocupado por la actual situación económica del país y la provincia, pero expone una mirada espiritual para sostenerse en tiempos difíciles: “Quienes creemos en Dios no estamos en crisis, porque estamos en Cristo”. 

“Dios coloca gobiernos malos para que crezcan las iglesias. Las crisis son también para eso”, cree el referente de una de las iglesias más influyentes de la capital.  

Después, hace una diferenciación un tanto particular respecto a su posicionamiento con la Educación Sexual Integral (ESI), uno de los temas al cual el evangelismo se enfrenta duramente. 

“Estoy de acuerdo con la ESI, pero no con la ideología de Género”, explica Rauque, dando a entender que la Educación Sexual puede ser una cosa distinta a lo que se enseña en las escuelas. “Dios hizo al hombre y a la mujer como son… es así, eso no se puede cambiar”, agrega en referencia a las personas trans y travestis. 


Hugo Rauque

Por su parte, uno de los que llevó al evangelismo a uno de los lugares más altos de representación es David Schlereth, el diputado nacional neuquino de Juntos por el Cambio.

“Ser cristiano o católico o, de cualquier tipo de religión, bajo ningún tipo de vista es un impedimento para no participar de la cosa pública”, responde el legislador en diálogo con este portal. 

Schlereth no cree fortuito que el evangelismo haya crecido en la política. Considera que hoy es una rama de la fe que se expandió por todo el continente y en la Argentina, pero que tienen a sus discípulos repartidos en otros ámbitos, como la música y el deporte. 

“El fenómeno de cristianos evangélicos en la política no es la excepción, porque hay crecimiento de evangelismo en otros sectores”, dice y agrega: “Los cristianos evangélicos no somos grupo aislado, somos millones de ciudadanos comprometidos con nuestra realidad”.

El diputado nacional que creció a las sombras del exintendente “Pechi” Quiroga, fue contador público y llegó a la política de la mano de una tarea social en una institución educativa religiosa, así como un trabajo arduo con juventudes de los barrios de la capital. 

Allí, se diferencia de las formas de ayudar del Estado, a quien considera que tiene que ser “lo suficientemente grande o chico para que la gente viva en libertad”. 

“La iglesia evangélica viene llevando un trabajo en los barrios desde hace casi cien años. El asistencialismo lo hace el Estado. Nosotros asistimos al necesitado pero con un apoyo para que la persona se pueda potenciar”, sostiene el diputado nacional, en referencia a un aporte individualizado hacia cada persona. 

De hecho, desafía y cree que “la iglesia conoce mucho más a la gente que gran parte de los políticos”. Finalmente, Schlereth opina sobre la controversial serie “El Reino”, que semanas atrás generó una fuerte réplica por parte de las iglesias evangelistas. 

No responde para nada a la realidad de la iglesia evangélica en Argentina. Entiendo que la autora del guión y los productores expresaron que esto es una ficción, pero más allá de si es ficción o no, te puedo asegurar que no responde a ningún tipo de vista al trabajo de las iglesias”, responde.  


Juan Bautista Silva

RÍO NEGRO Y CHUBUT: DONDE LOS POLÍTICOS NO ENTRAN

Otra de las voces que crecen en la Patagonia, es la del pastor Juan Carlos Cifuentes, de Río Negro, quien desde hace un tiempo lleva una comunicación constante con las autoridades y también se ha convertido en un referente político. 

El pastor del “Ministerio Casa de Dios”, ubicado en General Roca, dice que “la política no es mala en sí”, sino que han sido los políticos los responsables de convertirla en una mala palabra. 

“La corrupción que se ha metido en los políticos. Como evangélicos tenemos mucho para aportar”, sostiene y marca las diferencias entre el clientelismo y el trabajo diario en el territorio. 

“Muchos de lo que hacemos, los políticos no lo pueden hacer. Los evangélicos estamos todos los días y llegamos a un lugar donde los políticos no pueden llegar”, explica. “Los políticos pasan, pero los pastores siguen”, suma, a modo de título. 

Al igual que Schlereth, rechaza la versión evangelista de la serie “El Reino” y cree que fue una producción “malintencionada”.  

“Está muy lejos de la realidad. Se ha tratado de ensuciar la imagen de la Iglesia evangélica. Es una serie malintencionada”. 



Juan Carlos Cifuentes

Por último, en Chubut se conformó el Partido Cristiano Chubutense, presidido por Juan Bautista Silva, el cual reúne a “pastores de distintas congregaciones con la idea de formar algo diferente”. 

Tiempo atrás, el pastor habló con La Tecla Patagonia y explicó que la convicción de lanzarse a la política nació porque “durante muchos años se ha usado a las iglesias electoralmente”. 

“Se prometen muchas cosas para lograr el apoyo de las iglesias, pero cuando ganan después ya no las atienden”, agrega. 

En línea con lo que expusieron sus pares en otras provincias, cree la política “siempre fue buena, pero las personas la hicieron mala, en muchos casos para enriquecerse”. 

“La ensuciaron. Nosotros queremos otro tipo de política y por eso estamos trabajando de otra manera. Y estamos creciendo mucho”.

“Hay prejuicio de que estamos en contra de muchas cosas y eso no es así. Hay muchas cosas del gobierno que se han hecho muy bien y otras bien, pero también han tomado decisiones malas y muy malas que han perjudicado a la sociedad. Y nosotros queremos mejorar eso, porque todo se puede mejorar. Criticar lo hacen todos, pero nosotros queremos presentar proyectos de trabajo para que la gente evalúe en su momento si le interesan”, cerró Silva, que anticipó que su partido irá a elecciones en 2023.