INFORME
31/10
Néstor en la memoria del sur: a 11 años de su muerte
Tres íntimos conocidos del expresidente lo recuerdan en su paso por la gestión pública en Santa Cruz y la relación que siguió construyendo aún desde la lejana Casa Rosada. Su obsesiva disciplina de trabajo, su terquedad y su imborrable arraigo al sur
Por Julián Pilatti

En Santa Cruz, Néstor Kirchner es “Lupín”. Así lo nombran quienes lo conocieron cuando el expresidente era el intendente de Río Gallegos y se sentaba a hablar con los vecinos de cada cuadra. Ese municipio jaqueado por las cuentas en rojo, capaz de ofrecer tan solo mano de obra para terminar las calles de asfalto.  

A 11 años de su muerte, diferentes dirigentes y funcionarios de su provincia natal, lo recuerdan e intentan describir el impacto que su vida político le dejó a la provincia. Algo que -aclaran- no solo se dio desde su lugar como intendente y gobernador, sino como presidente. “Néstor nunca dejó de comunicarse y estaba pendiente constantemente de su provincia”, reconocen. 

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“ÉL NUNCA DEJÓ DE PENSAR EN SANTA CRUZ”

Años después, Daniel Peralta encontró una foto del 84 y reconoció ahí entre la muchedumbre, a un flaco con nariz pronunciada cantando como uno más: era Néstor Kirchner. Por entonces, Peralta era delegado de la CGT y hablaba desde un precario escenario, animado por el incipiente regreso a la democracia.

Pero el ex gobernador de Santa Cruz ya había tenido algún contacto con “Lupín” en el 73, aunque el contexto político de por entonces obligó a que los encuentros sean más esporádicos y extraños. Hasta que el golpe del 24 de marzo de 1976, terminó por sepultar toda actividad política. Recién con el fin del terrorismo de Estado, ambos volvieron a reencontrarse. 

“Siempre fue un distinto en la política. Un hombre que te sorprendía a veces por la anticipación. Tenía ojos en la nunca, veía llegar las cosas antes. Él decía que había que tener mucha suerte, pero que también había que meterle laburo. Fue un gran militante”, lo define Peralta, en diálogo con La Tecla Patagonia. 

Pero Daniel recién conoció de verdad al expresidente, cuando Néstor llegó a Casa Rosada y él se fue perfilando cada vez más como un hombre de peso en la política santacruceña. En parte, por la propia confianza que le inspiraba Kirchner. 

“En la tragedia de Río Turbio en 2004, él vino personalmente y después de hablar con vecinos y observar lo sucedido, me separó a un costadito y me dijo que el lunes me quería en Olivos. Ahí resolvió que yo tenía que estar en Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT)”, desarrolla Peralta. 

La decisión intempestiva de Néstor, lo sorprendió, pero no le dio tiempo a reflexionar porque a los pocos días ya le estaba demandando misiones. “Lo primero que me preguntó, ni bien asumí, fue qué hacíamos con el carbón. ´Cómo hacemos para que la ecuación del carbón sea virtuosa´, me preguntó”, relata. 

Después de su paso por Yacimientos, Peralta se transformó en uno de los íntimos de Néstor, quien por entonces se encontraba en plena pelea para reestructurar un país en ruinas. 

“Un día me despertó a la madrugada y me dijo ´Volvete a Río Gallegos´. (El exgobernador Carlos) Sancho tenía una crisis social muy profunda, con los sindicatos en la calle, la estructura política paralizada y necesitábamos actuar”, cuenta Daniel Peralta, que suma palabras de Kirchner: “Tenés que hacerte cargo al menos hasta que elijamos candidatos para octubre, dame una mano”, le pidió Néstor, en referencia a tomar esa gobernación incendiada, que terminó con la renuncia de Sancho en 2006. 

Peralta recuperó el poder político y ganó las elecciones que se convocaron para 2007. Pero dos años después, las elecciones legislativas sembraron un panorama sombrío para el peronismo en todo el país, que también significó un golpe en Santa Cruz. A pesar de ese contexto, logró la reelección en 2011. 

“Tenía mucha afinidad con él, la confianza para levantar el teléfono y preguntarle cualquier cosa”, expresa Peralta, que agrega anécdotas sobre su relación con Néstor. “A veces pasábamos varias horas en Olivos, pensando. Buscando soluciones para la provincia. Él nunca dejó de pensar en Santa Cruz a pesar de haber llegado a la presidencia”, sostiene. 

Al respecto, Peralta resalta algo que también fue una constante en otras de las voces consultadas: la prodigiosa memoria política que tenía Kirchner. “Él te preguntaba qué es de la vida de ese tal Pérez de allá de Gregores, o de otro vecino en alguna otra localidad. Era sorprendente que se acordara de esos detalles”, señala el ex gobernador.  

¿Había alguna característica negativa o compleja en Kirchner para quienes lo conocieron de cerca? Para Daniel Peralta existía una cualidad que al mismo tiempo terminaba con algunos dolores de cabeza: su excesivo personalismo. 

“Muchos le cuestionan un excesivo personalismo en las decisiones política. Pero hay que ponerse en los pantalones de él y poner el contexto del tiempo. Además, el peronismo es así”, afirma, pero defiende al mismo tiempo. 

11 años después, gran parte del peronismo se pregunta si su espíritu político puede reeditarse en algún otro dirigente. Casi todos responde: “difícil”.  Pero Peralta considera que se pueden encontrar características en su hijo, Máximo. 

“El mejor cuadro político que tenemos después de Néstor, es Cristina. De eso no me queda ninguna duda. Más allá de mis diferencias, que son públicas, pero reconozco de ella la habilidad de refundarse constantemente”, expresó Peralta durante la charla con LTP. 

Finalmente, opina sobre el futuro dirigencial de Máximo Kirchner, el actual presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados de la Nación y el presidente del PJ bonarense. “Tuve la oportunidad de charlar hace poco con él. Lo vi como un hombre reflexivo, con mucho conocimiento de lo que pasa en lo macro del país y también como el padre, metido en temas que hacen a la micro política. 

Lo veo con un conocimiento acabado de la realidad del país. Me parece que es un hombre del cual se puede esperar una proyección importante en los próximos años”, sostiene el ex mandatario.




LA OBSESIÓN DE “LUPÍN”

“Era un personaje que no descansaba. Vivía por y para la política. Era todo en su vida, todo era trabajo. Él nos enseñó a trabajar”, cuenta para este medio, el presidente del PJ de Santa Cruz, Roque “Bicho” Ocampo, quien conoció íntimamente al expresidente de la Nación.

Sus caminos se cruzaron de forma fortuita: si bien “Bicho” Ocampo conocía la figura del por entonces intendente de Gallegos, cuando este se desempeñaba en el municipio de Perito Moreno, la relación política se tejió cuando Néstor Kirchner decidió candidatearse para gobernador.

La fórmula para la elección provincial, fue Kirchner -Arnold, el diputado que había entrado delante de Ocampo. Cuando Arnold se transformó en vice de Néstor, el dirigente pasó a la Cámara de Diputados de Santa Cruz como su reemplazo. 

Desde entonces, el ahora gobernador Kirchner confiaba mucho en “Bicho”, que cuidaba la agenda del gobierno en una Legislatura no tan hegemónica para el peronismo como en la actualidad. 

Pero una anécdota podría ilustrar con mayor precisión a qué punto Kirchner era un obsesivo del trabajo, una en donde Ocampo fue el personaje principal de una escena de película. 

“Un jueves, al final de la sesión de la Legislatura, pasé por la Casa de Gobierno y pregunté si existía alguna actividad para ese fin de semana. Me respondieron que no. Yo tenía planificada una escapada a mi ciudad, pero cometí el gran error de no preguntarle a él (por Néstor) personalmente”, introduce. 

“Tomé mi auto y salí. Cuando llegué a Piedra Buena, me alerté por un gran operativo policial cerca del puente. De inmediato me puse a pensar qué podría haber pensado y ya estaba imaginándome cómo colaborar. Cuando los oficiales me pidieron que me identificara, les dije que era diputado: ´Ah, a vos es el que estábamos buscando´, me dijeron”, relata entre risas Ocampo. 

Kirchner lo había mandado a buscar. Ese fin de semana necesitaba de su ayuda y le machacó que “nadie podía estar de vacaciones” en medio del arduo trabajo que se estaba gestando en la provincia. "Era difícil seguirle el ritmo", admite.

Sin embargo, “Bicho” Ocampo niega que la entrañable relación entre Néstor y la provincia se haya cortado, una vez que este ingresó a la Casa Rosada. “Una vez que llegó a ser presidente, la comunicación era permanente. Él me llamaba todas las semanas y me preguntaba cómo estaban todos”, agrega el presidente del PJ. 




EL ÚLTIMO DISCURSO DE NÉSTOR

La voz de Néstor suena temblorosa y algo emocionada. Es -sin saberlo- su último discurso en Santa Cruz, a días de su fallecimiento. “Es tiempo de que nos volvamos a tomar las manos entre nosotros. como un militante más, me vengo a poner al servicio de ustedes para volver a llevar a la victoria a Santa Cruz y realmente pueda cumplir todos sus sueños”, se puede escuchar el ahora ya ex presidente. 

“Soy uno más de ustedes, amen mucho a esta tierra”, se despide. Esa es una grabación que guarda con recelo la actual Presidenta del Consejo Provincial de Educación, María Cecilia Velázquez. 

Yo lo conocí a partir de Alicia Kirchner, que fue profesora mía. En Santa Cruz es omnipresente por toda la obra y el legado político que dejó”, comienza la funcionaria en diálogo con este medio, quien destaca que la figura de Néstor no solo logró obras materiales, sino algunas simbólicas.

“Antes de su gobierno, nosotros viajábamos a la capital y los taxistas creían que veníamos de Santa Cruz, Bolivia. Desde el 2003 nos hicimos más conocidos”, trasmite. 

Al igual que Peralta y Ocampo, Velázquez describe que una de las principales características del ex presidente es que “nunca perdió el contacto con el territorio”. 

Es algo que -dice- los propios intendentes del Conurbano admiraban de él, capaz de recordar los apellidos de algunos de sus coterráneos. 

“Cuando fue intendente, él se sentaba a hablar con los vecinos de cada cuadra y los escuchaba. El municipio que condujo construía solidariamente con cada uno de ellos. Al no tener recursos, los vecinos ponían cemento y el municipio la mano de obra”, subraya. 


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Ninguno de los que conoció personalmente a Kirchner, cree que su legado esté encarnado en otro dirigente actual, pero no dudan en plantear que el contexto económico y social de la actualidad, tiene “características parecidas” al que enfrentó Néstor cuando llegó a la presidencia: una deuda gigante con el FMI y un contexto social de hambre y conmoción (esta vez por la pandemia). 

"Tenemos la suerte de tener ese bagaje de experiencia de lo que vivió Néstor", expresó el presidente Alberto Fernández este 27 de octubre, en un acto multitudinario que homenajeó a Kirchner en Morón. 

Allí se destacaron dos de las frases más conocidas del expresidente, que tienen un mensaje indiscutible para la dirigencia actual: "No estamos en el negocio de la política, estamos en la transformación de la Patria". 

"Negociar con dignidad, con firmeza, pero primero la Argentina. Es hora que los argentinos pensemos primero fuertemente en nosotros".