Argentina
Miércoles, 29 junio 2022
INFORME
16 de junio de 2022

¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos?

A 8 meses de su apertura para el comercio minorista y siendo una experiencia sin precedentes en el país, el incipiente desarrollo de la Zona Franca de Río Gallegos no ha estado exento de dificultades. ¿Cómo es el panorama actual y cuáles son las problemáticas que atraviesa una de las propuestas del oficialismo que tardó 27 años en materializarse?   

¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos? - La Tecla Patagonia
¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos? - La Tecla Patagonia
¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos? - La Tecla Patagonia
¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos? - La Tecla Patagonia
¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos? - La Tecla Patagonia

En octubre del año pasado, en un acto que congregó a las principales figuras del oficialismo santacruceño, que incluye al intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso; al ministro de economía de la Provincia, Ignacio Perincioli; a la gobernadora, Alicia Kirchner; y hasta la misma vicepresidenta de la Nación, Crisitina Fernandez de Kirchner, se dio por inaugurada la Zona Franca y a partir de ese día se empezó a permitir el comercio de minoristas.

Ubicada a 15 kilómetros del sur de la capital santacruceña, sobre la Ruta Nacional 40 en el camino Punta Loyola, la Zona Franca de Río Gallegos se anunció como un punto de interés tanto para los locales, como para los turistas que deseen adquirir productos sin las cargas impositivas que normalmente tienen los comercios comunes. 

La puesta en marcha de la Zona Franca de Río Gallegos, en términos de comercio minorista, es inédita en Argentina, aunque la propuesta se remonta a 1994, cuando Néstor Kirchner era el gobernador de Santa Cruz y quería competir con la Zona Franca de Punta Arenas, en Chile, que se había fundado en 1977. 27 años después, finalmente se pudo concretar.

¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos?

En la página de la Secretaría de Turismo de Río Gallegos se puede leer la siguiente descripción sobre el predio: “Se trata de una de las piedras fundacionales en la nueva etapa de desarrollo productivo para la capital santacruceña, que se posicionará no solo como una ciudad de paso y un centro administrativo, sino también como un núcleo comercial, de paseo, gastronomía y hotelería”.

En palabras simples, la Zona Franca es básicamente un centro comercial en el que los consumidores pueden comprar, libres de impuestos aduaneros y con un precio a dólar oficial, una mediana variedad de productos entre los que se encuentran electrodomésticos, joyería, juguetes, ferreteria, neumáticos y hasta vehículos, siendo estos últimos el gran atractivo con lo que pretendía atraer compradores desde el día de su lanzamiento.

En promedio, los precios que se ven en las estanterías de los locales en el predio están entre un 40% y 60% más abajo de su valor que en cualquier otro comercio en resto del país. Asimismo, la aduana tiene establecido un límite de compra para los no residentes de Santa Cruz de 2.000 dólares y para los residentes de 600 dólares al mes, con el beneficio de que los santacruceños pueden usar el cupo de hasta 4 meses, pero sin realizar nuevas compras hasta que se extinga el cupo utilizado.  

Sin embargo, a casi 8 meses de su inauguración, y todavía en una etapa incipiente con mucho para desarrollar, la Zona Franca no termina de despegar del todo, pero el predio tampoco es un desierto lleno de comerciantes arrepentidos a punto de cerrar locales. Desde Federación Económica de Santa Cruz (FESC), indican que la situación que se vive en la Zona Franca es “normal”, aunque con algunas dificultades. Un ejemplo de estos inconvenientes es que todavía no se pueden adquirir vehículos, debido a la falta de certificación por parte del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

En términos de problemas para la Zona Franca, no hay uno, sino son varios los ejes que se pueden nombrar por los cuales no puede llegar a funcionar de un modo ideal, tal como los comerciantes y los consumidores desearían. Las trabas burocráticas de organismos terceros, las complicaciones para obtención de divisas, la falta de logística para reponer stock y la competencia con la Zona Franca de Punta Arenas, en Chile, son esas principales dificultades. 

Y el cauce en el que se puede sintetizar este complicado escenario es que el Estado todavía no cuenta con una estructura sólida que respalde completamente a los comerciantes en la Zona Franca, que necesitan invertir un gran capital para tener un negocio rentable.

Para referirse a la situación actual de la Zona Franca de Río Gallegos, la Tecla Patagonia dialogó con Guillermo Polke, presidente de la Federación Económica de Santa Cruz y con Nadia Ricci, diputada provincial de la UCR que a fines de mayo de pidió por una mejor gestión para se puedan comercializar vehículos. 

Asimismo, este medio se puso en contacto con legisladores y concejales vinculados al asunto por ser parte de sus respectivas comisiones de Industria y Comercio, tanto de la Cámara del Pueblo de Santa Cruz como el Concejo Deliberante de Río Gallegos, pero se excusaron de hablar justificando no estar muy al corriente con el tema. También se trató de comunicarse con el Ministerio de Producción, Comercio e Industria de la Provincia y su Secretaria par en Río Gallegos, de los cuales directamente no hubo respuesta.

Guillermo Polke, Presidente de La Federación Económica de Santa Cruz (FESC)
“Las expectativas son muy buenas, ya que sigue  habiendo  potenciales  interesados  en  ser usuarios de la  Zona Franca,  más  allá  de estos percances, que son propios de algo novedoso e  inédito en el país”

¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos?

En diálogo con La Tecla Patagonia, el presidente de la FESC evaluó que actualmente en la Zona Franca “en términos  generales es normal, teniendo en cuenta la altura del año. obviamente si la comparamos con diciembre,  hay una disminución  de ventas”.

Acerca de las dificultades que tienen los comerciantes, Polke detalló que “algunos vendedores, no todos, han tenido algún tipo de inconveniente con respecto a autorizaciones para comercializar productos por parte de Organismos terceros o hay complicaciones para la remisión u obtención de divisas”, y sobre el posible descontento por parte de los consumidores agregó: “No hemos recibido quejas en lo formal, pero sí sabemos que a habido expresiones sobre ciertas faltantes de productos, por ejemplo neumáticos”.
 
Sobre la compra de vehículos, el dirigente señaló que “todavía no está permitida la venta de vehículos y uno de los inconvenientes  es  justamente la autorización de terceros para su comercialización dentro de la República Argentina”, a lo que explicó que “por ejemplo el INTI, que deben certificar que ese vehículo cumple con los requisitos técnicos que la Argentina obliga a cumplir para  que un vehículo sea comercialización en el país”.

Nadia Ricci, diputada provincial de la UCR
“Lo qué falta es coordinación y agilización del funcionamiento de la Zona Franca”

¿Qué está pasando en la Zona Franca de Río Gallegos?
 
La diputada provincial de la UCR, Nadia Ricci, en conversación con La Tecla Patagonia relató: “La Zona Franca fue un anunció constante por parte del oficialismo desde 1994, y finalmente se le da forma real, con todas las resoluciones de la AFIP recién en el año 2019, en el gobierno de Macri. Se construyen los módulos -es chica-, la Zona Franca no es muy grande, y comienza a funcionar en el 2021”

La legisladora consideró que “el mayor problema de comercialización es la brecha que se establece entre la llegada de mercadería y la compra, porque la realidad es que los productos desaparecen en poco tiempo y después hay que esperar bastante para que llegue nueva mercadería”, en ese sentido, agregó: “El beneficio de estar en una Zona Franca se evidencia en algunos productos, no en todos. Esto es porque hay un abuso o una interpretación relacionada al cambio del dólar, entonces no todos los productos no conviene comprarlos ahí”.

Sobre la misma línea, Ricci destacó que “el otro problema es que hay trabas entre los que tienen las concesiones y la AFIP, por lo que no se puede traer la mercadería”, a lo que comentó: “No se saben bien cuales son todas las trabas de la gente que tiene las concesiones ahí, pero la realidad es que los beneficiarios, los santacruceños, podrían tener mucho más acceso a mercadería y el tema de los vehículos, que también es una promesa a cumplir”.

Y de la experiencia del consumidor, la diputada contó que “hay veces que vas y no hay absolutamente nada, hay veces que vas y no se evidencia que estén esos productos beneficiados por no estar gravados”, y aseveró: “Ahora que tenemos abierto el paso hacia Chile, nos encontramos en condiciones inferiores con la Zona Franca de Punta Arenas”.