Argentina
Lunes, 3 octubre 2022
EFECTO MASSA
26 de agosto de 2022

En julio, el gobierno recortó fuertemente el gasto público

Así lo informó la consultora Marangoni & Rodríguez, que difundió un informe con los datos fiscales de julio, período en el que se dio la “transición” entre la gestión Guzmán y Massa, con Silvina Batakis mediante. 

En julio, el gobierno recortó fuertemente el gasto público - La Tecla Patagonia

A poco menos de un mes de la asunción de Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía, los números fiscales del mes pasado mostraron una fuerte caída del gasto público. 

“En julio el déficit primario fue de $1.945 millones, acumulando en el año un total de 0,9% del PBI. Sin embargo, al contabilizar el límite impuesto por el FMI de recaudación por rentas de propiedad de títulos públicos, el mismo ascendió a $75.947 millones, por lo que en términos del producto el acumulado treparía a 1,1%. El pago de intereses de la deuda neto del sector público fue de $129.717 millones y de esta manera acumuló un resultado financiero al mes de julio negativo por 1,66% del PBI”, destacaron los especialistas.

En consecuencia, a pesar del límite de las rentas de propiedad, el resultado del mes de julio fue “relativamente positivo”, sobre todo teniendo en cuenta que dado el contexto internacional actual y la estacionalidad, "podría haber sido un mes sumamente deficitario por la dinámica de los precios energéticos". 

Por el lado de los ingresos, los corrientes aumentaron a un ritmo del 83% interanual en julio, por encima de la inflación que alcanzó un 71%. “Esta dinámica estuvo influenciada por el buen desempeño de los ingresos tributarios, que crecieron al 86%, mientras que los tributos ligados a la seguridad social avanzaron a un ritmo del 74%”, señalaron.

En este último segmento, todavía continúa impactando la mejora del empleo, así como también la nominalidad paritaria que pronto habrá quedado vieja por la aceleración de la inflación. 

La dinámica de ingresos de julio también mostró el buen desempeño que se observó en el consumo, sobre todo en un contexto donde los argentinos salieron deshacerse de los pesos ante la incertidumbre económica que significaron los cambios de ministros.



La tijera de Massa

Los gastos corrientes cayeron un 4% interanual, mientras que los ligados a la seguridad social (indexados por ley) crecieron sólo un 0,5%. Por el lado de los segmentos que mayores caídas registraron, fueron las transferencias al sector privado y público (-21,5% y 19,5% respectivamente, mientras que los subsidios cayeron 4% interanual, particularmente los ligados al transporte (-35,5%) debido al aumento en el boleto de colectivo.

Así, el gasto de consumo y operaciones cayó un 3% real: no obstante, todavía falta mucho para llegar a la meta impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En este sentido, Sergio Massa anunció un recorte por cerca de $210 mil millones a Ministerios, principalmente en aquellas partidas que tengan una ejecución inferior al 50% acumulada al mes de julio.

Entre los recortes se encuentran la Secretaria de Industria, con $70.000 millones, de los cuales $62.000 millones será una reducción en subsidios a créditos productivos. Vivienda y Hábitat tendría un recorte de $50.000 millones, al igual que Educación, con la misma cuantía. Obras públicas sufrirá una reducción de $20.000 millones en su presupuesto, mientras que salud y transporte resignarán $10.000 millones cada uno. Además, la segmentación tarifaria anunciada en estas semanas, implicará una reducción de gastos por $50.000 millones en 2022 y cerca de $500.000 millones para 2023, según cálculos del Gobierno. 

Por último, el tigrense también había anunciado la intención de que las empresas beneficiadas por los efectos de la guerra otorguen un anticipo de ganancias en los próximos meses, que rondaría los $250.000 millones (con un efecto similar al impuesto a las grandes fortunas) y que ayudaría considerablemente a cumplir la meta del 2,5% de déficit primario.

Por otro lado, contemplando el aumento de ingresos por $250.000 millones del adelanto de ganancias, la reducción de subsidios en $50.000 millones en los subsidios económicos producto de la segmentación y el recorte de $210.000 millones en las partidas presupuestarías, serían suficientes para que el déficit primario alcance 2,5% del PBI.