De forma reciente, la empresa Mattel se puso manos a la obra junto a la Autistic Self Advocacy Network (ASAN) y personas autistas para crear un modelo de muñeca Barbie.
De esta manera, se busca reflejar de manera auténtica algunas experiencias comunes dentro del espectro.
La muñeca incorpora detalles cuidadosamente pensados: su mirada está ligeramente desviada hacia un lado, representando la tendencia de muchas personas autistas a evitar el contacto visual directo; cuenta con articulaciones adicionales en codos y muñecas que permiten simular movimientos repetitivos de estimulación sensorial conocidos como stimming.
También incluye auriculares rosas con cancelación de ruido para ayudar con la sensibilidad auditiva; trae un fidget spinner rosa que realmente gira, como herramienta de autorregulación; y posee una pequeña tableta rosa que simula un dispositivo de Comunicación Aumentativa y Alternativa basado en símbolos. Además, viste ropa cómoda y holgada.
La muñeca ya se encuentra disponible en tiendas y comercios, y su precio ronda los doce dólares.
Asimismo este juguete histórico tiene un compromiso y ya ha incluido otros modelos y versiones con ceguera, sordera, diabetes, entre otros.