El futbolista Mauro Icardi y la explosiva Wanda Nara, la pareja que parecía indestructible pero que se desmoronó en un mar de escándalos, firmaron un acuerdo privado ante la Justicia italiana que revela todos los trapos sucios de su tormentosa separación.
En un documento explosivo de 25 páginas, resguardado como un tesoro por los tribunales, se detalla el vasto patrimonio acumulado durante su matrimonio, el vertiginoso crecimiento económico y, lo más jugoso, la distribución consensuada de responsabilidades financieras que desmiente las furiosas acusaciones de Icardi contra su ex.
Icardi, el galán del fútbol que no escatima en dramas, había tildado públicamente a Wanda de "ladrona" y "mentirosa", acusándola de haberse embolsado una fortuna cercana a los 7 millones de euros. El pacto secreto confirma que esa suma no fue un robo descarado, sino parte de un reparto acordado entre ambos. Wanda, la diva que no se deja pisotear, cuenta con pruebas irrefutables que respaldan su versión de las operaciones económicas, dejando a Icardi expuesto como un mentiroso en medio de la cancha.
El acuerdo aclara que la división de bienes incluye los jugosos ingresos de Wanda como empresaria y el patrimonio millonario que amasaron juntos. Mientras el proceso judicial avanza a toda velocidad en Italia, con el divorcio en su etapa más decisiva y una sentencia esperada.
Icardi argumenta que ella es una mujer independiente con un patrimonio que hace palidecer a cualquiera, por lo que no merece ni un centavo de manutención o pensión.
El abogado de Wanda en Italia, sin pelos en la lengua, confirmó que el divorcio está en marcha y que las repercusiones mediáticas no paran de crecer.