13 de febrero de 2026
RIO NEGRO
La UCR se reordena y busca recuperar protagonismo político en la provincia
La conducción radical puso en marcha una agenda de modernización interna y fortalecimiento territorial, con la mira puesta en volver a incidir en el debate público y construir una alternativa provincial competitiva

La mesa directiva de la Unión Cívica Radical de Río Negro se reunió por primera vez en 2026 para delinear una estrategia de relanzamiento político y organizativo en toda la provincia. El encuentro dejó definiciones claras: modernizar el funcionamiento del Comité Central, revitalizar la vida orgánica del partido y avanzar en una actualización de la Carta Orgánica que refleje las demandas del escenario actual.
Como parte de ese proceso, se formalizó la incorporación del delegado de la Juventud Radical, Esteban Arámbulo, al plenario partidario, en un gesto que busca ampliar la participación generacional y darle mayor dinamismo a la estructura interna.
Tras la reunión, la conducción partidaria explicitó la intención de ordenar y proyectar al radicalismo en todo el territorio rionegrino. El presidente del partido, Ariel Bernatene, planteó que el desafío pasa por dejar atrás un rol meramente administrativo y recuperar presencia política activa en cada localidad, con capacidad de incidir en la agenda pública y ofrecer propuestas concretas.
En esa línea, desde la UCR remarcan que el partido debe asumir un rol diferenciado según el contexto local: fortalecer la gestión allí donde gobierna y construir alternativas sólidas donde es oposición. La consigna, aseguran, es no quedar al margen del debate provincial ni limitarse a un papel testimonial.
La conducción también puso el acento en la necesidad de superar fragmentaciones internas y revalorizar la identidad histórica del radicalismo, con una mirada estratégica de mediano plazo. El objetivo es preparar al partido para los próximos desafíos electorales y políticos en Río Negro, con una propuesta que combine renovación, unidad y vocación de poder.
El mensaje que dejó la reunión fue claro: 2026 aparece como un año bisagra para el radicalismo rionegrino, en el que la dirigencia deberá definir si se conforma con administrar lo existente o si apuesta a construir un proyecto político con ambición de futuro.