13 de febrero de 2026
NEUQUEN
Despidieron al hijo del exgobernador Pedro Salvatori tras un sumario por inasistencias
La gestión de Rolando Figueroa dispuso la cesantía de Nicolás Salvatori, agente del Ministerio de Energía, luego de comprobar que fichaba y se retiraba sin trabajar. El Gobierno remarcó que la política de tolerancia cero alcanza a todos, sin excepciones

El Gobierno de Neuquén oficializó este viernes la cesantía de Nicolás Salvatori, hijo del exgobernador Pedro Salvatori, tras la finalización de un sumario administrativo que acreditó inasistencias injustificadas, abandono de funciones y el cobro de haberes sin prestación efectiva de tareas.
La decisión quedó plasmada en el Decreto N° 230/2026 y se inscribe en la línea de gestión que impulsa el gobernador Rolando Figueroa, quien desde el inicio de su mandato afirmó que la política de “tolerancia cero” frente a las indisciplinas y el uso indebido de recursos públicos rige para todos los agentes del Estado, sin privilegios de ningún tipo.
Salvatori, quien se desempeñaba como personal de planta permanente en el Ministerio de Energía, había sido alcanzado en junio de 2025 por un sumario administrativo para determinar si incurría en inasistencias continuas y discontinuas, y si registraba su ingreso para luego retirarse del lugar de trabajo sin cumplir tareas ni horario. Según se desprende del expediente, esa conducta se extendió entre el 1 de julio de 2020 y el 12 de junio de 2025.
Durante la investigación se incorporaron registros de fichaje, informes de los sistemas de control de personal y cinco registros fílmicos de mayo y junio de 2025, en los que se observa al agente ingresar al edificio y retirarse de inmediato. Además, un informe técnico indicó que no se registraron asistencias válidas ni tareas efectivamente cumplidas durante largos períodos.
El sumario concluyó que el ahora exagente incurrió en abandono de cargo y causó un perjuicio patrimonial al Estado provincial al percibir salarios sin contraprestación laboral. Por ese motivo, antes de la resolución final, el Ejecutivo ya había dispuesto su suspensión sin goce de haberes para evitar que continuara cobrando sin trabajar.
Durante su descargo, Salvatori —con patrocinio letrado— sostuvo que no se le asignaban funciones, alegó violación del principio de igualdad ante la ley y denunció una supuesta persecución. Sin embargo, la Junta de Disciplina de la Administración Pública Provincial consideró que esos argumentos no fueron acreditados y que la prueba reunida demostraba de manera concluyente el incumplimiento del débito laboral.
En sus fundamentos, el órgano disciplinario remarcó que la relación del agente con el Estado se rige por el derecho administrativo y no por el derecho laboral privado, lo que impone estándares más altos de conducta por tratarse de la prestación de un servicio público. También destacó que nunca se registraron reclamos formales del agente solicitando tareas o denunciando su situación durante los años investigados.
Tras el despido, el gobernador instruyó a la Coordinación de Gestión de Recursos Humanos para que determine si Salvatori percibió haberes de manera indebida y, en caso afirmativo, se inicien los mecanismos para el recupero de las sumas. Asimismo, se dispuso que, si el reintegro no pudiera concretarse por vía administrativa, se dé intervención a la Fiscalía de Estado ante la posible configuración de un enriquecimiento sin causa en perjuicio de la administración pública provincial.