La causa de divorcio que Wanda Nara y Mauro Icardi tramitan en Italia volvió a complicarse. Lo que se esperaba que fuera un trámite express quedó nuevamente demorado y la próxima audiencia quedó fijada para el 25 de marzo, según confirmaron fuentes judiciales consultadas por varios medios.
La nueva traba surgió después de que la conductora y empresaria pidiera dos millones de euros en concepto de “compensación económica”.
La periodista Marina Calabró, que tuvo acceso al expediente, detalló que tanto Icardi como Nara presentaron sus declaraciones de ingresos: el futbolista entregó toda su facturación de su paso por el Galatasaray y Wanda Nara informó sus ganancias como mediática y empresaria.
“Hay un desequilibrio”, señaló Calabró. Esa diferencia de patrimonios es lo que ahora se discute en el expediente.
La defensa de Wanda propone dos alternativas: un pago único de los dos millones de euros o una cuota mensual que Icardi debería abonarle hasta que ella vuelva a casarse o hasta su fallecimiento. El jugador se opone a ambas opciones.
La falta de acuerdo no impedirá el divorcio de manera indefinida.
La periodista afirma: “La jueza va a llegar un momento que va a decir ‘déjense de jorobar’ y va a fijar un monto o una cuota”, explicaron. Sin embargo, el tiempo juega en contra: se estima que la sentencia definitiva no saldría antes de mayo.
El nuevo capítulo judicial mantiene en vilo los planes de Icardi, quien mantiene una relación con la actriz China Suárez. Mientras tanto, las hijas en común del exmatrimonio, Francesca e Isabella, continúan siendo el centro de la disputa mediática y emocional entre sus padres.
La causa se tramita en Milán, donde la pareja residió durante varios años cuando Icardi jugaba en el Inter.