10 de marzo de 2026
CONGRESO
Senadores patagónicos buscan revertir la quita de la Tarifa Social del gas
Sureños del bloque Justicialista presentaron un proyecto para dejar sin efecto decretos y resoluciones del nuevo esquema de subsidios energéticos y restablecer el sistema de asistencia que regía antes de las reformas del Gobierno nacional.

Un grupo de senadores nacionales de la Patagonia presentó en el Congreso un proyecto de ley con el objetivo de restituir la Tarifa Social Federal de Gas y revertir los cambios introducidos en el esquema de subsidios energéticos durante la actual gestión nacional.
La iniciativa fue impulsada por legisladores peronistas de la región, entre ellos Alicia Kirchner (Santa Cruz), Cristina López (Tierra del Fuego), Martín Soria y Ana Marks (Río Negro) y Carlos Linares (Chubut), y reúne además el respaldo de otros senadores de distintos bloques, entre ellos el santacruceño José Carambia y el pampeano Pablo Bensusán.
El proyecto propone dejar sin efecto una serie de normas que reformaron el sistema de subsidios al gas y a la energía. Entre ellas se incluyen el Decreto 465/2024, que estableció la transición hacia un nuevo esquema de asistencia; el Decreto 943/2025, que creó el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados; y la Resolución 101/2026 del ENARGAS, que eliminó el programa de Tarifa Social Federal de Gas.
De aprobarse, la iniciativa implicaría volver al esquema que estaba vigente antes de esos cambios, incluyendo el sistema de segmentación tarifaria por niveles de ingresos y los programas de asistencia destinados a hogares con menores recursos.
Los autores del proyecto sostienen que las modificaciones aplicadas al sistema de subsidios derivaron en aumentos significativos en las facturas de los servicios públicos. Según los datos que citan en los fundamentos, desde fines de 2023 las tarifas de gas y electricidad registraron incrementos muy superiores a la evolución de los ingresos.
En ese contexto, advierten que la eliminación de la Tarifa Social redujo el alcance de los beneficios para miles de hogares y elevó el peso de los servicios energéticos dentro del presupuesto familiar.
El nuevo régimen, además, reemplazó el esquema de segmentación por niveles de ingresos por un sistema más acotado que distingue solo entre hogares con subsidio y sin subsidio. Bajo este modelo, los beneficios se aplican únicamente a un nivel considerado de “consumo básico”, mientras que el excedente se paga a precio pleno.
Para los legisladores patagónicos, ese criterio genera dificultades particulares en las provincias del sur, donde el uso de gas para calefacción durante el invierno es considerablemente más alto que en otras regiones del país.
En ese sentido, sostienen que un sistema tarifario uniforme puede generar impactos desproporcionados en zonas de clima frío, donde el acceso a la energía resulta esencial durante gran parte del año.