Transporte en Comodoro: MR entregó la documentación y ahora el Municipio tiene la decisión más delicada
La empresa adjudicataria completó la entrega de información complementaria exigida por el Ejecutivo municipal. Ahora, la gestión de Macharashvili deberá resolver en las próximas horas si avanza con la concesión o si garantiza alguna continuidad transitoria con Patagonia Argentina para evitar que la ciudad quede sin colectivos

La licitación del transporte público de pasajeros en Comodoro Rivadavia entró en una etapa decisiva y marcada por los tiempos límite. Desde la empresa Grupo MR informaron que se completó este miércoles la presentación de toda la documentación complementaria requerida por el Municipio y ahora la decisión quedó exclusivamente en manos del Ejecutivo local, que deberá resolver antes de que termine la semana si firma el contrato de concesión.
La situación se volvió crítica por una razón central: si no se define en las próximas horas un esquema de continuidad —ya sea mediante la adjudicación definitiva a MR o a través de que se le dé continuidad para Patagonia Argentina— la ciudad podría quedarse sin servicio de transporte urbano desde el próximo 1 de junio.
El escenario genera preocupación tanto en el ámbito político como entre trabajadores y usuarios, debido a que el actual contrato transitorio se encuentra próximo a vencer y todavía no existe una definición oficial sobre cómo seguirá operando el sistema.
En ese contexto, Grupo MR buscó mostrar que cumplió con todas las exigencias planteadas por el Municipio. La empresa entregó un expediente con documentación vinculada a las unidades que formarán parte de la futura flota: facturas de compra, certificaciones notariales, fotografías y actas donde escribanos públicos constatan la existencia física de los colectivos y su disponibilidad para ser trasladados a Comodoro Rivadavia.
El gerente de la firma, Raúl Sosa, sostuvo en declaraciones radiales que la compañía ya había acreditado previamente el cumplimiento de los requisitos establecidos en el pliego, aunque igualmente decidió ampliar la información solicitada por el Ejecutivo para evitar nuevas observaciones.
Según explicó, la empresa mantiene la intención de comenzar a prestar el servicio cuanto antes y aseguró que se encuentra en condiciones de iniciar las operaciones en aproximadamente 30 días una vez rubricado el contrato.
Sosa también dejó entrever el malestar de la firma por la suspensión de la firma prevista originalmente para el pasado 18 de mayo. Afirmó que la decisión generó “desconcierto” dentro de la empresa, sobre todo porque —según sostuvo— el cumplimiento de las condiciones licitatorias había sido corroborado previamente por funcionarios municipales.
Mientras tanto, el Municipio analiza la documentación presentada y deberá tomar una definición política y administrativa en tiempo récord. El foco ahora no solo está puesto en la adjudicación de la concesión, sino también en garantizar que no exista una interrupción del servicio en una ciudad donde miles de personas dependen diariamente del transporte público para movilizarse.
La discusión también mantiene en vilo a los trabajadores del sistema. Uno de los puntos más sensibles del proceso es el eventual traspaso de personal desde Patagonia Argentina hacia Grupo MR, algo que forma parte de las condiciones contempladas en el pliego licitatorio.
En paralelo, desde Patagonia Argentina ya habían advertido públicamente que no tienen intención de continuar firmando prórrogas sucesivas en las mismas condiciones actuales, lo que agrega aún más presión sobre el Ejecutivo de Othar Macharashvili para alcanzar una definición inmediata.
La controversia alrededor de la licitación viene escalando desde hace semanas y se transformó en uno de los principales temas de debate político en Comodoro. Sectores opositores cuestionan la falta de certezas sobre el proceso, mientras que desde el oficialismo sostienen que el objetivo es garantizar que la futura concesionaria cumpla efectivamente con todos los requisitos técnicos y operativos antes de asumir el servicio.
Por ahora, el reloj corre. Con el 1 de junio cada vez más cerca y sin una resolución definitiva, el Municipio enfrenta horas decisivas para evitar que Comodoro Rivadavia ingrese en un escenario inédito: quedarse sin colectivos por falta de definición contractual.