3 de julio de 2026
CRISIS TOTAL
Alto Valle: las exportaciones de manzana tuvieron el peor junio de los últimos 20 años
Los envíos al exterior cayeron un 46% interanual durante junio y acumulan una baja del 37% en el primer semestre de 2026. La menor cosecha, la falta de reconversión varietal y la pérdida de competitividad como explicaciones del deterioro de la actividad

Las exportaciones argentinas de manzana volvieron a mostrar una fuerte caída durante junio y alcanzaron el peor registro para ese mes en las últimas dos décadas. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), durante el sexto mes del año se exportaron poco más de 4.800 toneladas, un 46% menos que en junio de 2025 y un 43% por debajo del promedio registrado para ese mes entre 2021 y 2025.
El retroceso consolida una tendencia que se mantiene desde el inicio del año. Entre enero y junio de 2026 los embarques totalizaron poco más de 29.700 toneladas, lo que representa una caída del 37% respecto del mismo período del año pasado y del 33% frente al promedio de los últimos cinco años.
Además, la comparación histórica refleja un deterioro aún mayor. En el primer semestre de 2020, Argentina había exportado más de 70.000 toneladas de manzana, por lo que los envíos actuales muestran una reducción cercana al 60%.
Uno de los principales factores que explica la caída es la menor producción registrada durante la última cosecha. De acuerdo con estimaciones privadas, la producción de manzana sufrió pérdidas de entre el 30% y el 45%, especialmente en variedades tradicionales como Red Delicious, reduciendo significativamente el volumen disponible para abastecer tanto al mercado interno como a las exportaciones.
A ese escenario se suma la falta de renovación varietal. Mientras otros países exportadores avanzaron en programas para incorporar manzanas con mejores características comerciales y mayor demanda internacional, la producción argentina continúa dependiendo en gran medida de variedades tradicionales, lo que limita su competitividad en los mercados de mayor valor.
Otro elemento que incidió en la caída de las exportaciones fue el comportamiento del mercado interno. Durante buena parte de la temporada, los precios domésticos ofrecieron mejores márgenes de rentabilidad que muchos destinos internacionales, lo que llevó a que parte de la producción que podía exportarse terminara orientándose al consumo local.
Los datos reflejan además una pérdida sostenida de competitividad del sector. Mientras otros países del hemisferio sur incrementaron su participación en el comercio internacional de manzanas, Argentina continúa reduciendo sus volúmenes de exportación, en un contexto que combina menor producción, menor disponibilidad de fruta de calidad premium y una creciente dificultad para sostener mercados externos.
El panorama para el resto del año tampoco aparece como alentador. Los bajos niveles de producción, la limitada disponibilidad de fruta apta para los mercados más exigentes y la firmeza de los precios internos hacen prever que la recuperación de las exportaciones será difícil durante el segundo semestre.