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Domingo, 2 agosto 2026
Argentina
2 de agosto de 2026
ENTREVISTA

Pablo Gordillo: “Hoy seguimos siendo YCRT”

En entrevista con La Tecla Patagonia, el interventor de la carbonífera estatal repasa el nuevo contrato de exportación de carbón, la propuesta de inversión privada y el conflicto gremial que ya llegó a la Corte Suprema

Pablo Gordillo: “Hoy seguimos siendo YCRT”
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YCRT continúa funcionando bajo el régimen de intervención, mientras se demora un paso clave para completar su transformación en Sociedad Anónima: la designación de un directorio por parte de sus accionistas estatales, la Secretaría de Energía y la Secretaría de Minería, con el 5% restante. Hasta que eso ocurra, la empresa seguirá llamándose YCRT y no Carboeléctrica Río Turbio S.A., según explicó su interventor, Pablo Gordillo Arriagada, en diálogo con La Tecla Patagonia.

En el plano operativo, sin embargo, la empresa no se detuvo: cerró un contrato con la empresa Energy Commodities Group por 210.000 toneladas de carbón, evalúa una propuesta de inversión privada de 120 millones de dólares por parte de esa misma empresa y enfrenta un conflicto gremial con ATE que ya llegó a la Corte Suprema de Justicia. A esto se suman los cuellos de botella logísticos, especialmente ferroviarios, que condicionan el ritmo de producción de la cuenca carbonífera.

- Primero, para ubicarnos en términos legales: ¿la empresa ya se llama formalmente Carboeléctrica Río Turbio o seguimos hablando de YCRT?

- Todavía hablamos de YCRT. La empresa aún no se transformó formalmente en Sociedad Anónima, en Carboeléctrica como decís vos. Resta que los accionistas designen un directorio para poder avanzar en la formalidad de esa creación, y eso todavía no ocurrió. Los accionistas son la Secretaría de Energía, con el 95%, y la Secretaría de Minería, con el 5%. Son ellos quienes tienen que designar ese directorio para dar por finalizada la intervención y avanzar hacia la Sociedad Anónima.

- ¿Cuánto estima que falta para ese proceso? ¿Qué pasos se necesitan?

- Es una decisión que le corresponde a la Agencia de Transformación de Empresas, que es quien nos está transformando, y por lo pronto no hemos tenido novedades de que ese paso se vaya a dar. De todas formas, nosotros seguimos avanzando más allá de eso: ya estamos funcionando como una empresa en un montón de situaciones, con venta de carbón, de energía y demás. Es el paso que falta para convertirnos en Carboeléctrica. Hoy seguimos siendo YCRT.

- Dentro de ese esquema, ¿la composición del directorio sigue siendo estatal?

- Sí, y cuando se dé la transformación también, porque luego de que asume el directorio con la mayoría estatal del 51% recién ahí viene la convocatoria para poder ir a la privatización. Hay que dar un paso anterior.

- En relación con su rol como interventor, ¿en este tiempo adoptó nuevas funciones?

- No, tengo las mismas funciones que tiene todo interventor, porque no hubo transformación como para asumir otro tipo de responsabilidades. Seguimos bajo un esquema de empleo público, bajo la órbita de la Secretaría de Energía, de ahí también la dependencia en lo que tiene que ver con fondos o gestiones que requieren autorización. No hubo cambios en la figura jurídica, por eso estamos en la misma situación.

- También hubo un conflicto gremial por el convenio colectivo de trabajo, a partir de la denuncia de inconstitucionalidad de los artículos 8 y 9 del Decreto 115. ¿En qué instancia está hoy ese conflicto?

- El conflicto se planteó ante la Justicia y hoy la decisión está en la Corte Suprema de Justicia, que tiene que expedirse sobre esa denuncia de inconstitucionalidad, planteada principalmente por el gremio ATE.

- ¿Es el único conflicto que tienen con los gremios en la Justicia, o surgieron nuevos frentes

- Es la única cuestión pendiente vinculada al esquema de empleo público. Lo que sí hay son reclamos de los gremios por pago de haberes y deudas que quedaron de gestiones anteriores, principalmente por la BAE, la Bonificación Anual por Eficiencia que se le paga a la totalidad de los trabajadores. Se pagó hasta fines de 2023 y desde entonces no se pagó nada. Es un monto equivalente a más o menos un sueldo extra al año, y hoy no se está pagando por falta de fondos.

- ¿Cómo es hoy la relación con los cuatro gremios que tienen dentro de YCRT?

- De la misma manera de siempre. Estamos teniendo avances, sobre todo en materia de inversión, repuestos, insumos y materiales; va bastante lento, pero avanza. Hay trabajos pendientes desde hace muchos años, como el relevamiento de stocks e inventarios para poder evaluar realmente nuestros bienes. Hoy las áreas administrativas y operativas están trabajando para tener bien registrado todo lo que tiene que ver con inmuebles, lotes, maquinaria y funcionamiento, de manera que la empresa pueda seguir avanzando.

- Más allá de lo gremial, en términos de sostenimiento: ¿cuándo fue la última vez que recibieron fondos del Estado?

- Este año se nos aprobó un presupuesto que solamente cubre los gastos corrientes, es decir los sueldos. Lo que tiene que ver con la parte operativa lo tenemos que generar nosotros. Hoy estamos funcionando con los fondos que vienen de la venta de los dos barcos del año pasado, y con eso cubrimos combustible, viáticos, insumos, elementos de protección personal y mejoras, como una licitación que lanzamos para un motor asincrónico que va a mejorar la ventilación de la mina, por más de 250 millones de pesos. Es un proceso lento que se va ordenando de a poco: en el fondo, es un plan de reactivación de la empresa.

- En términos de logística, la última venta grande fue de más 200.000 toneladas de carbón.

- Vendimos 64.000 toneladas a Brasil el año pasado, y ahora firmamos un contrato con Energy Commodities Group, para siete barcos que representan 210.000 toneladas, con una ventana de entrega que arranca en septiembre.

- ¿Qué cambió en la capacidad productiva y logística de la empresa para poder comprometerse con volúmenes tan altos?

- Lo que tenemos es la posibilidad de hacer entregas cada tres meses, ese es el margen que nos da nuestra capacidad logística, que sigue siendo nuestro principal problema. La parte productiva de la mina y todo lo que tiene que ver con la depuración del carbón está bastante bien: ya tenemos más de medio barco procesado y producido en Río Turbio. Lo que nos falta es terminar de resolver algunos inconvenientes con las locomotoras, que están en proceso de solución, para poder cumplir en serio ese contrato, que además nos abre una perspectiva de cara al año que viene.

- Teniendo en cuenta a Energy Commodities Group, ¿les presentaron alguna oferta de inversión más allá de la compra de carbón?

- Sí, es la misma empresa. Presentó formalmente ante el Ministerio de Economía un proyecto de iniciativa privada, que estamos evaluando nosotros y también la Agencia de Transformación de Empresas, para ver si es posible que, una vez conformada la Sociedad Anónima, pueda darse una inversión a futuro con capital privado.

- ¿Esa propuesta va de la mano del esquema de negociación por el carbón, o son procesos independientes?

- Son cosas separadas, pero van de la mano. Tener una empresa interesada en invertir y, a la vez, en colocar carbón en el exterior, tampoco es tan fácil.

- Recién hubo una mención al sistema ferroviario. Más allá de eso, ¿tienen otros cuellos de botella o la empresa puede lograr una productividad alta sin mayores problemas?

- El principal punto a resolver es el parque tractivo ferroviario, que tiene más de 40 años de uso. Estamos viendo si podemos optimizar desde cero las locomotoras que ya tenemos, o la posibilidad de adquirir en algún país que todavía produzca locomotoras de trocha angosta, de 0,75 metros, como la República Checa. También nos vinculamos con China para consultar sobre la posibilidad de fabricar dos locomotoras desde cero, y con proveedores locales para ver si tienen experiencia en un "retrochado": tomar una locomotora de un poco más de un metro de trocha y adaptarla a 0,75 para poder usarla en nuestro esquema de vía. Estamos estudiando también la posibilidad de ampliar la vía, aunque eso llevaría mucho tiempo e inversión. Dado que casi no queda parque tractivo de 0,75 en el mundo, podría ser una alternativa a futuro.

- Volviendo a la inversión: la propuesta de 120 millones de dólares por parte de Energy Commodities Group, y tengo entendido que también hay una propuesta para la usina de 240.

- En realidad, los 120 millones de dólares son para todo el concepto de funcionamiento de la empresa, para las cuatro unidades productivas.

- ¿Esa es la única propuesta que están manejando o hay otras?

- Recibimos otra que es solamente para la usina, para la generación, que también está en análisis por parte de la Agencia de Transformación.

- ¿En qué instancia están? ¿Hay un plazo establecido para llegar a una decisión?

- No conozco los plazos. Lo que sí hicimos fue responder las consultas correspondientes a cada uno de los planteos de inversión, para evaluar si eran válidos o acordes a la situación que estamos viviendo. Esas consultas las hizo la Agencia de Transformación del Ministerio de Economía, y nosotros giramos formalmente las respuestas de cada esquema de inversión.

- Dentro de ese esquema también está la autorización de endeudamiento por 600 millones de dólares que el Ejecutivo le pidió a la Legislatura. ¿Qué perspectiva puede aportar? En las últimas semanas hubo funcionarios y legisladores provinciales del oficialismo que visitaron el complejo.

- Sí, estuvieron conmigo. Nosotros necesitamos financiamiento e inversión para distintas áreas de la empresa. Una es la vinculación energética: hoy tenemos un contrato en marcha con la Provincia, por el cual, cuando hay problemas de entrega de energía a la cuenca, nuestra empresa abastece a los pueblos conectados a la red domiciliaria. Lo que planteamos es ampliar ese contrato: no solo cubrir cuando hay problemas, sino ofrecer la energización total de la cuenca de nuestra parte, con valores más bajos porque producimos energía a partir de carbón. La idea es que la Provincia nos ayude a financiar esa inversión y nosotros le devolvamos ese financiamiento con la energía que requiere la cuenca, que hoy es de entre 4,5 y 5 megavatios.

La otra posibilidad, dado el cuello de botella ferroviario, es que la Provincia nos ayude a adquirir una locomotora nueva. Ya les pasamos los requerimientos técnicos y, si eso se da, devolveríamos el financiamiento mucho más rápido, porque nos permitiría vender más carbón: podría llegar a entregar esos siete barcos en menos de un año.

- En cuanto a la generación eléctrica: en las últimas semanas hubo un apagón fuerte en el sur de Santa Cruz. ¿Qué evaluación hace del rol de la empresa generando energía para la cuenca?

- Ese vínculo lo tengo firmado desde el mes que asumí. Desde fines de 2024 estamos conectados a la red domiciliaria de la cuenca, así que cuando hay algún problema climático o de mantenimiento, entramos nosotros. Lo que pasa es que, para atender la demanda energética domiciliaria, tengo que parar mi producción.

- ¿Cómo ve esas dos partes: dejar de producir para abastecer de energía a una localidad?

- Para mejorar eso necesitamos inversión. Para atenderlo de manera constante, necesitamos inversión. Podríamos hacer las dos cosas, atender la cuenca y producir energía para nuestra minería, pero hoy no podemos.

- En cuanto al déficit que maneja la empresa, ¿reconfiguraron el objetivo de reducción? ¿Cómo están manejando esa situación?

- En las charlas sobre el presupuesto, el foco estuvo en reducir el déficit principalmente operativo de la empresa, y eso lo estamos logrando: coordinando ingresos, sobre todo por venta de carbón y generación de energía, que hoy está en marcha con más fuerza gracias al contrato que firmamos. También tenemos en proceso, de la mano de la transformación, nuevos programas de retiro y cuestiones de optimización de recursos humanos que todavía el Estado Nacional no nos autorizó a llevar adelante.

- Desde que asumiste la intervención, ¿el personal de planta se mantuvo igual?

- No, tuvimos reducciones. Cuando llegué había alrededor de 2.100 empleados y hoy estamos por debajo de 2.000.

- ¿Esas bajas se dieron por una cuestión de desempeño o por otro motivo?

- Hubo jubilaciones por un lado, cesantías por inasistencia por otro, y también algunos casos vinculados a cuestiones de desempeño, por no cumplir con las tareas o las asistencias normales. Pero principalmente fue por jubilaciones, dado el tiempo que llevaba el personal en la empresa. El esquema de retiro ya estaba en marcha cuando llegué, y se había usado apenas por unas 50 o 70 personas.

- También hay un proceso de saneamiento patrimonial de bienes mal registrados. ¿Cómo va eso? ¿Quedan casos sin resolver?

- No, ya terminamos toda la parte patrimonial: inventariamos la empresa completa desde cero. Ahora nos queda el trabajo con el Tribunal de Tasación de la Nación para validar esos bienes y darles una evaluación de referencia, que va a servir por ejemplo para el futuro esquema accionario de la empresa. Lo más interesante fue el trabajo que hicimos con la Agencia de Administración de Bienes del Estado sobre los lotes, inmuebles y edificios que la empresa ocupa formalmente para su producción. YCRT no tiene propiedad sobre bienes inmuebles: todo lo que ocupa está registrado a nombre del Estado Nacional. 

Lo que hicimos fue informarle al Estado Nacional qué ocupamos, pero sobre todo qué no ocupamos, para poder sanear esa situación con municipios, provincias o particulares que ocupan viviendas o espacios que en su momento se dieron en comodato o como préstamo. Ese fue el gran avance: el equipo de patrimonio trabajó muy bien evaluando y registrando todo lo que teníamos sin registrar. Hoy también estamos avanzando en un trabajo ambiental fuerte en la cuenca, vinculado al saneamiento de chatarra y material de rezago con impacto ambiental, para poder avanzar en loteos formales, subastas, donaciones o disposición final de residuos que la empresa tiene desde hace muchos años.

- Justo por eso: ¿cómo quedó el tema de la chatarra y los contratos incumplidos?-

Terminamos de cumplir un contrato de 2017 que estaba pendiente: hicimos la entrega de las 3.600 toneladas que faltaban a Scrap Service, la empresa que depende de Techint, y retiramos ese material. Hoy no tenemos ningún contrato incumplido en ese frente. Eso también habilita la posibilidad de abrir el panorama para lotear, concursar o licitar chatarra, que necesitamos sacar sí o sí de la cuenca: tuvimos varias notificaciones de impacto ambiental negativo por chatarra enterrada desde hace muchos años.

- Para cerrar: ¿qué perspectivas maneja para la empresa en el mediano y largo plazo? ¿Qué objetivos y qué metas hay?

- Creo que la transformación es necesaria para seguir mejorando la empresa, reducir el déficit y seguir aplicando el plan de reactivación que trajimos; eso me parece fundamental. Resolver la cuestión de los convenios colectivos también es una parte importante: no nos olvidemos de que hay más de cuatro gremios y casi 2.000 trabajadores que dependen de esos convenios, y hay que ordenar eso. Hay que esperar lo que diga la Corte para poder avanzar. De la mano de eso, creo que hicimos un trabajo interesante de reordenamiento de lo que hoy es más una hacienda productiva que una empresa, para dejar armado un plan empresarial que pueda dar sus frutos. Carbón hay, energía se puede brindar. Ahora hay que ordenar también las inversiones, para que esto no sea una caja política ni quede sujeto a la discrecionalidad de interventores que responden a un sector político en lugar de trabajar la cuestión empresarial.

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