28 de agosto de 2026
BAJADA DE LINEA
Milei y la doble vara: acusó a docentes de adoctrinar y llevó sus valores a una escuela
El Presidente volvió a cuestionar el supuesto adoctrinamiento en escuelas y universidades, pero esta vez fue él quien habló ante alumnos secundarios sobre ética, política y valores judeocristianos. La escena reavivó las críticas por una doble vara frente al vínculo entre ideología y educación.

El presidente Javier Milei llevó este viernes su discurso político y su concepción de los valores morales y religiosos a una escuela secundaria, en una escena que vuelve a poner bajo la lupa una de las principales banderas discursivas del oficialismo: la denuncia del supuesto “adoctrinamiento” en las aulas.
El mandatario brindó una charla ante alumnos de 4.º y 5.º año del Colegio ORT, en su sede de Almagro, bajo el título “Ética como política de Estado”. Allí sostuvo que “los valores del judaísmo son determinantes en la construcción de las políticas públicas que implementa el Gobierno nacional”.
La situación plantea una contradicción con el discurso que durante años sostuvieron Milei y distintos dirigentes libertarios, quienes cuestionaron a docentes, universidades y establecimientos educativos por transmitir determinadas ideas políticas o ideológicas a los estudiantes.
El punto de la discusión, en este caso, no pasa por la religión que profesa o reivindica el Presidente. La cuestión es otra: si llevar una determinada concepción ética, moral, religiosa o política al ámbito educativo constituye “adoctrinamiento”, el criterio debería aplicarse independientemente de quién sea quien transmite esas ideas.
Los valores que Milei llevó al aula
Durante la exposición, Milei afirmó que su Gobierno se basa en “un conjunto de valores que no son negociables”. Entre ellos mencionó “la ética y la moral”, el respeto por los derechos naturales, el coraje y la templanza “para elegir el bien y bancarse las consecuencias”.
También vinculó esos principios con la definición de las políticas públicas y aseguró que “justicia y eficiencia son dos caras de la misma moneda”.
En esa línea, sostuvo que las medidas de Gobierno deben estar vinculadas con “los valores judeocristianos” y planteó que cuando las políticas están alineadas con esos valores, tanto en su dimensión material como espiritual, “prosperan”.
La exposición no quedó limitada a una reflexión religiosa o filosófica. El Presidente utilizó el encuentro para defender los lineamientos económicos y políticos de su administración y cuestionar al “populismo” y a sus adversarios.
“Por más sucios que sean, eso no significa que nosotros tengamos que jugar sucio”, afirmó Milei, antes de sostener que al populismo “no se le gana con más populismo, sino haciendo las cosas bien”.
La discusión por la doble vara
El episodio vuelve a poner en discusión una de las tensiones del discurso libertario: la diferencia entre considerar adoctrinamiento las ideas que transmiten docentes o instituciones educativas y presentar como formación ética la intervención directa del propio Presidente ante estudiantes.
Milei defendió ante los alumnos valores vinculados con una determinada concepción moral, religiosa y política, y los presentó además como fundamentos de las decisiones que adopta su Gobierno.
El problema, por lo tanto, no radica en que el Presidente hable de judaísmo, cristianismo, ética o moral. Tampoco en que los estudiantes escuchen diferentes perspectivas. El interrogante aparece cuando el rechazo al supuesto adoctrinamiento se convierte en un criterio selectivo: aquello que hacen otros es presentado como una amenaza ideológica, mientras que una intervención similar desde el poder político es reivindicada como una transmisión legítima de valores.
“No estamos dispuestos a negociar nuestros valores éticos y morales”, enfatizó Milei durante la charla.