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Lunes, 31 agosto 2026
Argentina
28 de agosto de 2026
INFORME
Por Laura D´Amico

Roja para el loteo sobre tierras productivas en Fernández Oro

El intendente Gustavo Amati anunció un loteo accesible en una zona rural pero el Concejo Deliberante sancionó una ordenanza que declara la emergencia e impide el desarrollo inmobiliario en tierras productivas. El caso es un ejemplo de las tensiones que genera Vaca Muerta en las localidades del Alto Valle

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La transformación de la matriz productiva en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén como consecuencia del desarrollo de Vaca Muerta tiene derivaciones en las localidades cercanas. En las últimas décadas, la fruticultura ha sido desplazada por la explotación no convencional de gas y petróleo. El cambio, no sólo se advierte en la estructura productiva sino que también impacta en el desarrollo de las ciudades y en el crecimiento poblacional. Los municipios no dan abasto para sustentar esos cambios y se generan conflictos, como el que ocurrió recientemente en Fernández Oro, Río Negro, donde el intendente propuso convertir una zona irrigada en un loteo accesible, pero el Concejo Deliberante sancionó una ordenanza que declara la Emergencia de la Zona Rural Irrigada e impide avanzar con el proyecto en esa zona.

El intendente de Fernández Oro, Gustavo Amati (Juntos Somos Oro), llegó al municipio en 2023 en una alianza entre un partido vecinal y Juntos Somos Río Negro (JSRN), luego de dos períodos consecutivos de Mariano Lavín (JSRN), que, a su vez, quedó a cargo del Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV). Administrar la localidad no es tarea fácil: se trata de uno de los municipios rionegrinos que más aumentó su población en los últimos años por su cercanía a ciudades como Cipolletti y Neuquén, pero recibe fondos coparticipables sobre la base de una población tres veces menor a la actual. 

A fines de julio de 2026, Amati anunció un mega loteo para dar respuesta a la demanda habitacional de las familias orenses. El proyecto proponía crear una “Zona Especial de Transición para Loteos Accesibles (ZTLA)”, en una zona ubicada sobre la Ruta Provincial 65, entre el barrio Piedras Blancas y el límite con la vecina localidad de Allen. Se trata de 84 hectáreas de tierras productivas inactivas, pertenecientes a familias de chacareros que abandonaron la actividad. 

El esquema propuesto estimaba la creación de 1.500 lotes de aproximadamente 300 m², a desarrollarse en 20 años, y se justifica en una necesidad real: las dificultades de las familias locales para acceder a un terreno y a una vivienda propia. Junto con el anunció del plan, el municipio abrió un registro de aspirantes, donde se inscribieron alrededor de 700 personas, y convocó a una audiencia pública que debía realizarse el 25 de agosto, con el fin de discutir el proyecto. 

Pero, pasaron cosas.


La concejal de su propio espacio político, Marina Marini, se opuso al avance de la urbanización sobre esas tierras en particular y presentó un proyecto de ordenanza para declarar la Emergencia de la Zona Rural Irrigada. La norma fue aprobada el 20 de agosto, por unanimidad, por los cuatro concejales que integran el cuerpo: el presidente del Concejo, Ariel Vidal, y Mariani son de JSRN; Christian Artero, que es del PJ pero asumió la banca por el Partido Vecinal Frente de Oro, y Antonella Crespo, de La Libertad Avanza, e impide avanzar con el loteo en la zona pretendida por el intendente  e indica que el crecimiento debe orientarse a consolidar las zonas urbanas, en lugar de avanzar sobre tierras rurales. 

El quiebre entre la postura del Ejecutivo y sus representantes en el Concejo no es considerado por sus protagonistas como una pelea política sino como una “diferencia de criterios”. Marini es tercera generación de una familia de productores de frutas y considera que es necesario preservar las tierras que con tanto esfuerzo dejaron de ser un desierto para convertirse en suelo productivo. En el Ejecutivo, en tanto, están enfocados en dar una respuesta a una demanda de las familias que cada vez va a ser mayor, según argumentaron.

Tras el revés en el Concejo, el municipio decidió suspender la Audiencia Pública y anunció que comenzó a trabajar en un “plan B”, con el fin de avanzar con el pretendido loteo accesible, pero en otras áreas dispersas de la ciudad. “La decisión adoptada por el Concejo Deliberante representa un obstáculo para el proyecto original, pero no modifica el compromiso del Municipio de seguir construyendo alternativas”, escribieron en las redes sociales del municipio. Y agregaron que “El acceso a la tierra continúa siendo una necesidad concreta para cientos de familias de Fernández Oro”.

Por su parte, el Concejo Deliberante difundió un mensaje donde aclaró que “la ordenanza prioriza la consolidación de las áreas que ya están contempladas como urbanizables y que, según un estudio preliminar del Consorcio de Regantes de Allen y Fernández Oro (CRAFO), representarían más de 400 hectáreas, evitando nuevos avances sobre suelo rural irrigado”. Y aclararon: “Proteger nuestra Zona Rural Irrigada no significa impedir el crecimiento de General Fernández Oro, sino garantizar que ese crecimiento sea planificado, ordenado y compatible con la producción y el futuro de nuestra ciudad”.

Martín Rebaliatti, coordinador del Gabinete municipal
“Es un muy buen negocio para el productor, para la municipalidad y para la gente”


Martín Rebaliatti es coordinador del Gabinete en el municipio de Fernández Oro y está referenciado como el impulsor del loteo accesible en la localidad. Con amplia experiencia en la gestión municipal, el primo del exintendente Mariano Lavín, defendió el proyecto en diálogo con La Tecla Patagonia, al afirmar que “es una propuesta superadora” para atender a la demanda habitacional que hay en la ciudad, porque es un proyecto a largo plazo. El cálculo es desarrollar 1.500 lotes en total, en los próximos 20 años, a un promedio de 250 lotes por gestión. 

El funcionario justificó la elección del lugar para realizar el desarrollo en que “es la continuidad de la zona urbana, está pegado”. Se trata de una parcela de 84 hectáreas entre el canal secundario y la Ruta 65 que “quedó descolgada” de la zona rural que, durante la gestión de Lavín, “se dejó para una reserva urbana”. La parcela pertenece a siete propietarios, algunos de los cuales ya habían dado el ok al municipio para avanzar. No todos. El 80 por ciento son chacras abandonadas, mientras que el 20% restante está en actividad. La ventaja es que los productores, al hacer un acuerdo directo con el municipio, evitan a los desarrolladores que hacen de intermediarios aumentando considerablemente el valor de la tierra.

Bajo esta modalidad, la municipalidad hace de desarrollador: abre las calles, coloca la luminaria pública y los servicios de luz, agua y –en este caso- gas. Al propietario, le devuelven el 50% de los lotes que resulten de la división. La otra mitad, queda para el municipio, que los vende a los vecinos a un precio accesible: 48 cuotas de alrededor de 300 mil pesos. “Es un muy buen negocio para el productor, que se retira de la actividad productiva; es un muy buen negocio para la municipalidad, que se hace de tierras sin poner plata; y, sobre todo, es muy buen negocio para la gente porque nosotros lo que hacemos es vender el terreno al costo del desarrollo”, indicó Rebaliatti, y cuestionó: “es monstruosa la ganancia que tienen las inmobiliarias y los desarrolladores”.

Ante la sanción de la ordenanza que impide avanzar con el loteo en el lugar que habían pensando, el municipio avanza con un “plan B”, que consiste en activar el uso de los lotes que los distintos desarrollos privados deben dejar para el municipio cuando llevan adelante algún loteo. “Tenemos 30 en un lugar, 26 en otro, 28 de otro desarrollo”, enumeró Rebaliatti. “Después empezamos a ver algunas parcelas que habían quedado muy chiquitas y no habían sido loteadas porque era antieconómico hacerlo para el propietario así que vamos a hacer una donación con cargo de tres de estas chacras chiquitas”. Resumió que “hicimos un rejunte de varios procedimientos para poder salir con un número importante” porque “no podés salir con 40 lotes” si se anotaron alrededor de 700 personas. Pero aclaró que “esto lo podés hacer por única vez”, por lo que el intendente que venga “va a tener que inventar algo”, finalizó.

Marina Marini, concejal de Juntos Somos Oro:
“Esto no fue para frenar el proyecto”


Marina Marini es concejal por el oficialismo. Veterinaria de profesión, es la primera vez que participa en política y se siente desilusionada respecto de los obstáculos con los que se encontró desde que llegó al Concejo para hacer cosas por su ciudad. En diálogo con La Tecla Patagonia, aclaró que el proyecto que impulsó para proteger el área irrigada no va en contra de la iniciativa del intendente Amati de avanzar con un loteo accesible, sino a favor de proteger la zona productiva, a la que definió como “un recurso limitado”.

“Esto no fue para frenar el proyecto, fue para declarar en emergencia la zona irrigada. El loteo accesible me parece perfecto. Lo tenemos que trabajar en la zona que hoy está habilitada para eso”, remarcó.

“Hoy en día tenemos más de 400 hectáreas sin consolidar, que están para urbanizar”, indicó la concejal, “donde se podría hacer este mismo proyecto de loteo accesible. El tema es dónde lo quieren hacer: quieren seguir avanzando sobre la zona rural irrigada, donde aparte tenemos un problema muy grande en cuanto a la infraestructura de los servicios”.

Además, remarcó que la diferencia que evidenció el oficialismo local no se trata de una pelea política interna. En todo caso, lo que asoma como una contradicción responde más a la falta de coordinación y de comunicación que hay en la gestión municipal, uno de los motivos de su desilusión respecto de la política.

“Hoy todos están con el boom del petróleo y la realidad es que no nos está cambiando la vida el petróleo. Tenemos que pensar en nuestras futuras generaciones, en qué ciudad queremos para dentro de 20, 30 o 40 años. El mensaje fue preservar eso. Lejos está de una interna, de que sea algo político”, indicó.

Luego agregó: “Lamento que desde el día uno no se haya trabajado en equipo. Yo me involucré en política para hacer cosas y la verdad es que no ha habido una gestión de la cual te sientas parte, que puedas ir trabajando y mejorando las cosas de las cuales la gente se queja”, señaló. Por el contrario, se encontró con mucha “improvisación” en la gestión actual: “no se planifica nada”, concluyó

Christian Artero, concejal por el Partido Vecinal Frente de Oro:
“El servicio de cloacas alcanza a tres de cada diez manzanas”


Christian Artero es una de las voces más críticas de la gestión municipal en el Concejo Deliberante. El edil de origen peronista dijo a LTP que “es cierto que la emergencia habitacional existe” pero consideró que hay que atenderla sin perder de vista que el crecimiento de la localidad ha derivado en “un empeoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes, por la falta de servicios, de infraestructura, de asfalto, de conectividad”.

Sobre la ordenanza que votó para declarar la emergencia, sostuvo que lo que hizo el Concejo fue “ratificar lo que ya está dicho en nuestros códigos” con respecto a los límites de la zona urbanizable, y agregó: “Cualquier persona que conoce Fernández Oro sabe que tenemos extensas zonas de chacras que todavía conviven con la zona residencial, y todas esas zonas son urbanizables”. 

“Todavía la mancha urbana no está compacta en Fernández Oro”, remarcó Artero. Reconoció que actualmente hay muchas parcelas bajo riego que están dentro de la zona urbanizable, pero los propietarios se niegan a venderlas para desarrollos urbanos porque especulan con la valorización de la tierra. En ese sentido, cuestionó que “el municipio de Fernández Oro no tiene ninguna política que desaliente que esos propietarios mantengan, incluso en estado de abandono, esos terrenos inactivos”.

Por otra parte, el concejal se refirió a la capacidad del municipio de proveer de servicios a esos nuevos lotes. “En Fernández Oro el servicio de cloacas alcanza a tres de cada diez manzanas”, alertó. “Tenemos problemas sanitarios muy graves en barrios de nuestra ciudad, incluso en algunos barrios desarrollados por el propio municipio, como el Loteo Social II, que se entregó hace más de 20 años y no se han podido hacer las conexiones cloacales y son lotes en una zona baja, donde los patios conviven en el centro de manzana completamente anegados por líquidos cloacales y esa situación se repite”.

Agregó que los problemas de falta de agua en la localidad también son conocidos. “Frente a este escenario corresponde que quienes tenemos una responsabilidad de planificación, como es el Concejo Deliberante, seamos mesurados porque la expansión y el crecimiento que ha tenido Fernández Oro ha sido también en detrimento de las condiciones de vida en esta localidad”.

“Lo más gravoso es que el Ejecutivo promovió todo esto, abrió un registro, la gente iba y se anotaba en la oficina de Rebaliatti, que era la voz cantante de esto, armó un grupo de Whatsapp donde hay cientas de personas esperando una respuesta y llamó a una audiencia pública. Todo esto sin haber tenido diálogo ni siquiera con sus propios concejales”, indicó. En ese sentido, consideró que “jugaron con una necesidad real de la gente”.
 

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