5 de noviembre de 2026
SANTA CRUZ
Acuerdos, nuevos empleos y una fecha para recuperar el ritmo de las represas
El entendimiento entre Gezhouba, la UOCRA y el Gobierno provincial establece las condiciones para retomar los trabajos en La Barrancosa, con 180 incorporaciones iniciales y prioridad para la mano de obra y los proveedores locales. La actividad plena se proyecta para febrero de 2027

Después de casi tres años de paralización y varios meses de negociaciones, la reactivación de las represas sobre el río Santa Cruz tuvo este jueves una instancia formal. En Buenos Aires se firmaron dos acuerdos entre la empresa Gezhouba, la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y el Gobierno provincial para establecer las condiciones laborales y productivas que permitirán retomar los trabajos en la central La Barrancosa.
La firma se realizó en la sede de la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas y contó con la participación del gobernador Claudio Vidal, representantes de la empresa constructora, autoridades nacionales y dirigentes sindicales. Los documentos buscan ordenar el regreso del personal, actualizar la planificación de las tareas y establecer mecanismos para que la inversión tenga impacto en el empleo y la actividad económica santacruceña.
Uno de los primeros movimientos será la convocatoria de 180 trabajadores que se incorporarán a los 230 que actualmente permanecen en el predio. Según informó Vidal, la UOCRA ya cuenta con el listado de las personas que serán llamadas a través de su bolsa de trabajo. De concretarse esas incorporaciones, la dotación inicial rondará los 410 operarios, mientras se recuperan los distintos frentes de construcción.
El cronograma previsto contempla una reactivación progresiva durante los próximos meses, con el objetivo de alcanzar la plena capacidad operativa entre fines de enero y febrero de 2027. Las proyecciones oficiales estiman que la recuperación de la obra podría generar unos 1.800 puestos de trabajo directos y otros 2.200 indirectos, vinculados con proveedores, transporte, servicios y comercios. Se trata de cifras proyectadas y no de empleos que ya estén incorporados.
Los acuerdos firmados tienen dos alcances diferentes. El primero fue suscripto entre Gezhouba UTE y la UOCRA, con la intervención del secretario de Estado de Trabajo de Santa Cruz, Javier Aravena. Allí se establecen las pautas de productividad, la adecuación del plan de trabajo y las condiciones para reincorporar personal bajo los convenios colectivos vigentes.
El segundo entendimiento vincula a la Provincia con la empresa constructora y apunta a garantizar el cumplimiento de la normativa santacruceña durante la ejecución de los trabajos. Uno de los puntos centrales es la aplicación del esquema 90/10, que establece que el 90% de la mano de obra contratada debe ser de Santa Cruz. Para acceder a esos puestos, los trabajadores deberán acreditar residencia efectiva en la provincia e inscripción en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL).
La prioridad provincial también alcanza a las pequeñas y medianas empresas que puedan participar como proveedoras de materiales, insumos y servicios. Las firmas interesadas deberán estar registradas en el Registro Único de Proveedores de Actividades Económicas (RUPAE). La intención es que una parte de los recursos movilizados por la construcción circule dentro de la economía santacruceña y no quede limitada a la contratación directa de personal.
El ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, sostuvo que el cumplimiento de esas condiciones requerirá controles por parte de los organismos provinciales. “Va a haber un trabajo muy importante de los organismos de contralor. Esa es su función fundamental: controlar”, afirmó. También señaló que la prioridad para los trabajadores y las empresas locales debe extenderse a otras actividades productivas, como la minería, el petróleo, la pesca, el sector agropecuario y el turismo.
Vidal, por su parte, presentó la firma como la concreción de una serie de gestiones realizadas para recuperar el proyecto, entre ellas las negociaciones con el Gobierno nacional y los representantes chinos. El mandatario sostuvo que uno de los objetivos centrales es evitar que la obra vuelva a interrumpirse y señaló que Nación deberá cumplir con las transferencias de fondos acordadas con la empresa. En sus declaraciones mencionó un plazo de 30 días para esos desembolsos, aunque no detalló los montos ni el mecanismo previsto.
La continuidad financiera es uno de los puntos sensibles para sostener el cronograma. El 5 de marzo de este año, ENARSA y las empresas constructoras habían firmado la Adenda 12, destinada a resolver diferencias contractuales y encaminar la continuidad del financiamiento chino. Ese entendimiento estableció a La Barrancosa, también conocida como represa Jorge Cepernic, como prioridad para el reinicio de los trabajos. La central registra un avance de ejecución cercano al 46%.
En agosto, Vidal había anunciado un primer desembolso de $45.000 millones para comenzar los preparativos de la reactivación. En los meses posteriores continuaron las gestiones para atender compromisos con proveedores y recuperar la actividad. A fines de octubre, además, la Secretaría de Obras Públicas de Nación autorizó una licitación por casi $40.000 millones para contratar la inspección de La Barrancosa y su conexión eléctrica, un procedimiento que todavía debe completar sus etapas administrativas.
Con los convenios de este jueves, el proyecto incorpora compromisos específicos sobre empleo, productividad y contratación de empresas locales. La puesta en marcha dependerá ahora de que se concreten las incorporaciones anunciadas, se normalicen los desembolsos y avancen las tareas previstas. La expectativa del Gobierno provincial es que La Barrancosa recupere su ritmo de construcción durante el verano y que, posteriormente, pueda avanzarse con la segunda central del complejo, Cóndor Cliff.