Argentina
Jueves, 30 junio 2022
CHUBUT
5 de febrero de 2021

En un clima de tensión y sin respaldo de los propios, el oficialismo se quedó sin sesión

Una vez más el Ejecutivo debió dar marcha atrás en su intención de avanzar hacia la aprobación del proyecto de zonificación minera en la provincia. La falta de consenso entre los sectores que componen el Gobierno y las dudas de los aliados, complicaron el escenario

En un clima de tensión y sin respaldo de los propios, el oficialismo se quedó sin sesión - La Tecla Patagonia

Ayer por la mañana Chubut era un hervidero. Faltaban tan solo 24 horas para la sesión extraordinaria que había convocado el gobernador Mariano Arcioni para tratar el proyecto de zonificación minera, que sería la puerta de entrada para la actividad en la provincia. En la calle, las organizaciones ambientalistas comenzaban a movilizarse. En las comisarías, los oficiales recibían órdenes de lo que sería un despliegue de seguridad de magnitud. En los despachos, el Ejecutivo buscaba los votos para la aprobación. 

Entrada la tarde, el oficialismo no resistió la presión y la sesión se cayó. El motivo principal fue la falta de apoyo de los legisladores que, no conformes con el proyecto y sus modificaciones, y mirando de reojo las manifestaciones sociales, decidieron no dar sus manos para que el Gobierno tenga su ley y avance con la minería en la meseta chubutense. 

Según pudo saber La Tecla Patagonia, la división llegó al oficialismo, donde los distintos sectores no llegaron a un acuerdo, lo que impidió sumar todos los votos de la bancada de Chubut al Frente. En el Frente Patriótico se dio un escenario similar, de división y reclamos cruzados, que favoreció a la suspensión del debate. 

A pocas horas de la suspensión, en el Ejecutivo eran optimistas respecto de la posibilidad de retomar la discusión parlamentaria la próxima semana. Sin embargo, con el correr del tiempo comenzó a parecer más difícil que en tan solo siete días el oficialismo consiga las manos para la aprobación del proyecto, por lo que hoy el destino de la zonificación es una incertidumbre.