RIO NEGRO
30/05
La interna del PRO
Disputándose el lugar de candidato a diputado nacional se encuentran Anibal Tortoriello, presidente del partido y Nicolás Suárez Colman, un joven abogado apadrinado por Sergio Wisky. Dos modelos que se asumen como antagónicos pero a fin de cuentas, uno de ellos se encolumnará detrás del otro
De cara a las elecciones legislativas de noviembre, la interna del PRO Río Negro viene prendida fuego. Disputándose el lugar de candidato se encuentran Anibal Tortoriello, presidente del partido y ex intendente de Cipolletti y Nicolás Suárez Colman, un joven abogado apadrinado por Sergio Wisky. Dos modelos que se asumen como antagónicos y que pregonan distintas formas de hacer política, pero a fin de cuentas, uno de ellos se encolumnará detrás del otro. 

El camino a recorrer resultó sinuoso para ambos, ya que desde que Anibal Tortoriello anunció su precandidatura el pasado febrero se comenzó una guerra dialéctica entre los dos bandos.

Por el lado de Tortoriello buscan sacarle pimienta a la interna mientras que del frente de Nicolás Suárez Colman salió con los tapones de punta. Fue su propio Jefe de Campaña, Sergio Wisky, quién lamentó a este mismo medio que Tortoriello se encuentre “haciendo campaña en una pandemia”, ya que se trata de “un ambiente social no acorde para internas y candidaturas”. 

A la voz de los propios intérpretes se sumó ahora la del legislador provincial y aliado de Tortoriello, Juan Martín, que respondió a las críticas recibidas en diálogo con La Tecla Patagonia: “Cada partido de nuestra alianza debe tener a alguien en mente y creo que ese debate nos enriquece. Lo más importante es no dinamitar los puentes, y que luego de la discusión interna estemos unidos para la elección general, donde se juegan cosas trascendentales para nuestro país”. 

Ahí es donde aparece la duda, ya que con los cañones cargados ambos apuntan al mismo lugar.  ¿Podrá el PRO permanecer unido o será la batalla la que dirima la candidatura? 

Tiempo muerto para debatir

Con la intención de frenar esta situación y seguir debatiendo-más en el escritorio que en la cancha-, desde el rincón de Tortoriello buscan bajarle el tono a la interna. Al menos eso intentó Juan Martín. “Si hubo expresiones disonantes fue de parte de sectores muy marginales que parece que están apostando a la ruptura o son mandados por alguien”, explicó y avisó: “En cualquier caso no expresan los valores del PRO”. 

Parado de la vereda de Anibal Tortoriello, a quien definió como “serio, con una trayectoria intachable y probado exitosamente en la función pública”, el legislador prefirió no hacerse eco de los comentarios de Wisky y darle la menor cabida posible de cara a las elecciones. “Pienso que las formas que han elegido hablan más de ellos que de nosotros. Pero el PRO es otra cosa”, sentenció. Contundente. 

Esta guerra mediática y discursiva parece haber calado profundo en la intención del PRO Río Negro. Desde el sector del ex intendente saben que cuentan con el apoyo de gran parte del partido, por eso buscan ponerle paños fríos a la situación. Pero esta idea no parece replicarse en su par Nicolás Suárez Colman. 

Tradicionalismo vs juventud

Convencido de que su corta carrera política dejará una huella en la dirigencia rionegrina, Suárez Colman no deja de lado la diferencia de edad que lo separa de su competidor. “Venimos a aportar frescura de ideas y de métodos. Las reglas modernas cambiaron a la política tradicional”, aseguró a La Tecla Patagonia. 

En ese sentido, el joven abogado aseguró que ya no hay lugar para “estructuras ya establecidas” y que hay que refrescar la forma de gobernar. “Hay que romper con esa estructura porque ya no aporta soluciones a la gente”. 

Lejos de buscar la destrucción del partido, Suárez Colman cree que “la interna va a fortalecernos en la medida que la dirigencia política tenga la capacidad de ver los debates con profundidad. Mientras su discusión sea por qué candidato les gusta más no vamos a llegar a ningún lado”. 

Cuando se habla del PRO, se habla de una alianza política, por lo que aquellos partidos son frentes que no se pueden descuidar. “Me encantaría ser el candidato del ARI y del radicalismo también porque creo que la política es la construcción de consensos. Hemos tenido charlas, pero hoy por hoy no lo soy”, aseguró. Mientras tanto, no duerme en los laureles y acompaña su campaña con un diálogo constante con Mauricio Macri y Patricia Bullrich que "bancan mi precandidatura". 

Tajante, Suarez Colman destacó lo que-a priori- es la diferencia más grande entre ambos precandidatos, ya que hasta el momento no ha ocupado cargos públicos relevantes. “Que Tortoriello haya sido buen intendente no quiere decir que sea buen legislador. No veo en él alguien que pueda encarar los temas que necesitamos”, concluyó. 

Negociación y consenso

Consciente de que la guerra mediática entre dos precandidatos del mismo partido puede complicar el barco en el que viajan desde el PRO Río Negro, el presidente del partido y una de las voces cantantes de la interna, Anibal Tortoriello, aseguró nuevamente a La Tecla Patagonia: “Cuando hay varios oferentes simplemente tiene que haber un método para dirimir esta puja que está establecido. Desde un consenso hasta una elección interna, natural en cualquier partido donde se eligen las autoridades por voto. Existe la chance de que lleguemos a un acuerdo”. 

El ex intendente cree necesario esperar las mediciones y las encuestas, ya que a su entender eso servirá para “saber cual es el mejor candidato”. Confiado en ese resultado avisó: “El que pierda deberá resignar”.

Y aunque aseguró que su intención es dialogar, se la dejó picando a su competidor y colega: “Yo no conozco qué objetivos persigue Suarez Colman, pero si su objetivo fuera algo personal y que en el caso de que yo gane en las encuestas el quiera sí o sí la candidatura ahí veo difícil una mesa de consenso con ese tipo de actitudes”. 

En el intento de quitarle peso al azote que recibe desde su contrincante, el ex intendente admitió que no ve la interna como una “antinomia” y que tampoco piensa que “estemos en distintas veredas”. Sin embargo, pese a la intención de demostrar unidad, no parece haber llegado aún. “No hemos tenido ninguna conversación. Es probable que la tengamos a futuro, aún estamos lejos de la fecha de elección”. 

Diálogo si, unidad no

El que sí fue contundente ante la consulta de La Tecla Patagonia fue Nicolás Suarez Colman. Convencido de que su precandidatura significa también un “cambio generacional en la forma de hacer política”, no ve con buenos ojos una alianza con su par Tortoriello. 

Por más que el propio presidente del PRO haya confirmado su intención de llegar a un acuerdo que lo establezca como único precandidato del partido, Suárez Colman descartó esa posibilidad en diálogo con La Tecla Patagonia: “Vamos a ir a las PASO. Creemos que somos la mejor representación de los valores del cambio”. 

En ese mismo sentido, si bien desde el entorno de Tortoriello quisieron sacarle pimienta a la interna y entablar la paz, el joven roquense-que busca la posiblidad de desempeñarse por primera vez en un cargo público- se encargó de dejar bien en claro las diferencias. “Cómo no vamos a plantear las diferencias si son reales y palpables. Es muy difícil discutir de los valores del PRO con un tipo como Juan Martín que viene de representar al kirchnerismo”, lanzó. 

Sin pelos en la lengua, Suarez Colman evidenció la grieta dentro del mismo partido. “Hay que discutir porque ellos eligen cerrar la mesa de diálogo a tres dirigentes en vez de debatir con el partido. Hay un interés personal que se esconde en la intencionalidad política”, sentenció. 

Inconforme con apuntar a Tortoriello, también disparó contra uno de los dirigentes más allegados en el partido: “A Juan Martín no le conviene que yo crezca porque él quiere plantarse en Roca y hoy por hoy no tiene un respaldo político”. 

Además, para Suárez Colman, una de las principales diferencias es la forma de hacer política. “Nos enfrentamos a un modelo tradicional que arrastra un método peronista de hacer política. Nuestra propuesta es más horizontal, convocando a los sectores que están fuera del partido para ampliar las bases y democratizar la discusión”, expresó y agregó: “No sirve de nada cuando un solo tipo toma decisiones y otro las acata”. 

Parado desde otra vereda, el equipo del joven abogado ya desplegó un equipo interdisciplinario por la provincia: “Nuestra agenda está conectada con la ciudadanía. El otro sector no habló en un año y medio”, apuntó y se hizo cargo de “meter el dedo en la llaga”. “Si hay que hacerlo lo hacemos sin miedo de pagar los costos políticos”, disparó.  

Los próximos meses serán importantes. No solo por la disputa entre Tortoriello y Suarez Colmán, sino que deberán esperar a ver qué decisión toman desde el ARI y la UCR. ¿Se encolumnarán detrás de ellos o presentarán sus propios precandidatos? 

Si finalmente habrá diálogo entre ambos es aún todo un misterio. Lo que sí parece estar lejos de toda posibilidad es la unión de ambos por un consenso. A menos que un giro inesperado modifique las fichas del tablero, las urnas asoman como la única forma de ponerle fin a la disputa.