REGION
24/08
La estrategia de los partidos provinciales frente a la grieta 
La elección legislativa de este año tendrá un componente particular en al menos tres provincias de la Patagonia. Se trata de la propia identidad y estrategia electoral que esbozan los partidos provinciales que, en simultáneo, les tocará defender la gestión. El histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN), la fuerza de Juntos Somos Río Negro (JSRN) y el partido de Chubut Somos Todos (Chusoto)
Por Julián Pilatti

Los tres partidos provinciales -más allá de sus diferencias- coinciden en algo central: buscan esquivarle a la “grieta” política que existe a nivel nacional y conformar una especie de tercera vía, más allá de los grandes partidos que han gobernado la Argentina.

Una tarea por siempre titánica, pero que ha dado frutos y formas particulares de gobierno. Desde esa cosmovisión ha gobernado por más de 60 años, el MPN en Neuquén. 

Pero ahora, todos los partidos provinciales se encuentran bajo una coyuntura política un poco más compleja de lo por entonces conocido: el surgimiento de un pan-peronismo dividido, una fractura diversa de parte de Juntos por el Cambio y la disputa de otras fuerzas menores que fragmentan todavía más el electorado. 

A esto habría que agregarle, una extrema mediatización de los hechos que se dan en la capital federal y alrededores, que obligan a que sus referentes tengan que dar su opinión o mirada para no quedarse afuera de la política. 

Ahora bien, pese a que las elecciones de medio término no parecen definir demasiado los destinos del país, los gobiernos de Neuquén, Río Negro y Chubut aspiran a conseguir la mayor cantidad de representantes de sus partidos para representar “de forma fiel” a sus provincias. Es que -consideran- que la hegemonía porteña y bonaerense termina digitando los rumbos de la política nacional, mientras que los temas “del interior”, terminan guardados en algún coqueto cajón del Congreso. 

Surgen allí, entonces, miradas casi ancestrales de la política argentina: la eterna compulsa entre el unitarismo y el federalismo; el campo y la ciudad; el interior y el centro. A eso apelan incluso algunos dirigentes y precandidatos de las tres fuerzas provinciales, para conformar un discurso propio y autóctono. 

Pero, la pregunta es: ¿Podrán? La Tecla Patagonia dialogó con tres analistas que se especializan en la política del sur y que -al mismo tiempo- observan cómo las estrategias que dibujan los partidos provinciales, se abren camino en las elecciones legislativas. 

A grandes líneas, los especialistas coinciden en que las fuerzas tienen el plus de su gestión y la ventaja de -casi siempre- exponer una mirada alterna a la rosca y el choque constante entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Pero no siempre eso sucede y a veces, desde una mirada muy general, el electorado tiende a relacionar rápidamente solo dos bandos. En una especie de “binarismo político” que persiste en el inconsciente colectivo del país. 

“Los grandes partidos están hablando de cosas que a la gente no le interesa y tienen el manual de echarles culpa a los gobiernos anteriores. Eso ya cansó y ahí los partidos provinciales, ganan”, admiten. 
A contramano de lo que militó Juntos por el Cambio -después de la polémica foto que se difundió sobre un festejo de cumpleaños en la quinta de Olivos durante los días más duros de la cuarentena de 2020-, los consultores sospechan que el “escándalo” no terminará de mover el amperímetro electoral. 

Creen que hay un gran porcentaje de votantes (entre un 40 y 50%) que “no analiza la política desde ese plano” y que más bien, lo hace sobre las vivencias del “día a día”. 

“Hay más impacto en medir cómo se llega a fin de mes o si el año pasado podía comprarme un auto y ahora no”, ejemplifican. Es la economía...

De todas formas, sí puntualizan que el sector de los “indecisos” podría llegar a modificar su voto a partir del impacto emocional subjetivo que puede provocar, por ejemplo, la que protagonizó el presidente Alberto Fernández y su pareja, Fabiola Yañez. 

Lo cierto es que tanto el grupo de los que viven la política según sus experiencias diarias, como el de los indecisos, son considerados un lugar “independiente” del electorado, que se diferenciaría del más bien orgánico o militante. La importancia en esto es que -plantean- todo este sector es capaz de definir una elección. 

En la Patagonia, creen que los “independientes” tienen correlación con el poder que han construido los partidos. Los tres analistas sostienen que en Río Negro y Chubut, este aglomerado “tiene peso”, porque allí las estructuras provinciales no han podido sellar su hegemonía. Distinto a lo que sí ha construido el MPN, en Neuquén.

Sin embargo, precisan que en Río Negro el electorado podría “esperar” y no “sentenciar tan rápido”. Es lo que le sucedió al gobernador Mariano Arcioni, luego de una reelección inesperada. Siguiendo esa línea, bien podría también sucederle a Arabela Carreras o a sus precandidatos para estas elecciones legislativas.  



"EL MPN SE DEPURA ASÍ MISMO"

Según el licenciado en Ciencias Políticas y Consultor Político, Aníbal Urios, el MPN tiene la costumbre de “depurarse así mismo” cuando encuentra fisuras y una caída de la imagen de sus referentes. Por eso, no duda que la interna que hoy surgió en el histórico partido de Neuquén entre la candidata María Eugenia Ferrareso y Rolando Figueroa, tiene que ver con eso.

“Neuquén tiene otro juego. La lectura de buscar un recambio lo hacen para dentro. Surge de las bases: si el militante dice ´tal o cual ya no va más´, empiezan a olfatear quién puede ser su reemplazante”, señala Urios.

Para ejemplificar, lo contrasta con lo que pasa a nivel nacional con Juntos por el Cambio. Allí, la caída del líder que supo ser alguna vez el expresidente Mauricio Macri, generó una orfandad política que rápidamente habilitó nuevos intentos de conducciones. Pero hoy, esa oposición está en pleno proceso de recambio y la interna se desata de forma feroz. 

En tanto, el analista opina que los oficialismos en Río Negro y Chubut, son algo muy diferente. Explica que sus historias todavía son recientes y que no han logrado aún establecerse como una fuerza de peso. Pero eso -considera- no necesariamente tiene que jugarle en contra a los precandidatos oficialistas. 

“Después de la foto de Olivos, mucho se discutió si eso podía cambiar la elección. Vengo repitiendo una frase que me gusta mucho para analizar estas legislativas: guarda que el que empuja, se puede ir con el empujado. Eso creo que entienden los partidos provinciales”, sostiene.


 
LO RACIONAL Y EMOCIONAL

Para no desaparecer en la famosa “grieta” que se abona todos los días entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, los partidos provinciales tienen que salir con sus propias propuestas. Muchas veces corriendo el riesgo de no instalarse mediáticamente, pero confiando en la jugada táctica de “diferenciarse” de debates que podrían terminar saturando al electorado. Debates que, vale volver a enfatizar, son casi siempre relacionados a problemáticas que vive la centralidad del país.

En ese plano, lo que ocurre al interior del MPN bien podría ser una síntesis de dos miradas sobre cómo esquivarle a la grieta. El analista y director del Estudio Par Consultores, Lasse Paniceres, cree que existe un “equilibrio entre lo racional y lo emocional” dentro del partido. 

Es lo que se desprende de las precandidaturas a diputado nacional, de María Eugenia Ferrareso (Lista Azul) y Rolando Figueroa (Lista Blanca). 

“Si bien hay una idea de hablar del interior y la renovación, la campaña de Ferrrareso apunta a renovar los votos de la gestión de (Omar) Gutierrez”, indica el consultor, aunque agrega: “Pero quien apela a la idea de la neuquinidad, el ex vice gobernador Rolando Figureoa.  Con esa idea de neuquinizate, lo que está planteando es marcar cuál es su base ideológica de campaña”. 

Así las cosas, para Paniceres “hay una doble elección” en Neuquén, que podría dificultar más a los partidos provinciales, frente a una coyuntura de estas características. 

“Hay una doble elección: Ferrareso con Figureoa, frente al resto de las fuerzas que sí plantean una campaña en término de grieta, como puede ser el FdT, quienes intentan ser la voz de Alberto Fernández y de Cristina en la provincia”, introduce. “Pero después, aparece la tríada irresuelta de Carlos Eguía, Pablo Cervi y Jorge Sobisch”.



LA ESTRATEGIA DE JSRN PARA LLEGAR AL CONGRESO

En diálogo con La Tecla Patagonia, el ex gobernador y actual senador nacional, Alberto Weretilneck considera que JSRN “tiene la flexibilidad para negociar con gobiernos nacionales de diversos signos políticos”. “Somos la opción política por fuera de la radicalización de la grieta y la gente lo reconoce así. Estamos cansados de la eterna pelea entre cambiemos y el kirchnerismo”, dispara.

Para el presidente del partido, la gente “está harta de los partidos nacionales que fracasaron en los grandes temas de la gente, como son la inflación y la pobreza”. “La situación del país es responsabilidad de los dos grandes partidos nacionales que se pelean y no se ponen de acuerdo en nada. Sólo en disputarse los votos del AMBA, donde se concentra el 40% del padrón electoral nacional”, opina.

Por eso -reafirma- considera que su provincia necesita “tener una voz propia”. “Ni pegados o llevados por el gobierno de turno. Rionegrinos”, ordena. 

Por su parte, el primer precandidato a diputado nacional por JSRN, Agustín Domingo, subraya lo dicho por Weretilneck y agrega una chicana: “Escucho a los representantes de partidos nacionales en Río Negro y me doy cuenta de que vamos por buen camino, ambos tratan de encasillarnos en la otra vereda”. 

“No estamos en esa pelea estéril. Queremos brindar soluciones superadoras de esa pelea y resolver los problemas a partir del diálogo”, concluye Domingo. 



EL CHUSOTO VA CON PURATICH Y MASSONI

En Chubut, el oficialismo es todavía más directo: “Los partidos provinciales en la Patagonia son la única posibilidad que tienen los poquitos habitantes de la región para ser escuchados y hacer a la Argentina un poco federal”, respondió a este medio, el presidente del Chusoto, Máximo Pérez Catán, que al mismo tiempo reflexiona que “es muy difícil salir de la grieta”. “Ellos tienen todos los medios, todas las opiniones y toda la plata”.