Argentina
Miércoles, 29 junio 2022
INFORME
6 de febrero de 2022

La renuncia de Máximo K profundiza las diferencias en el peronismo patagónico

Luego de la renuncia del líder de La Cámpora al frente de la presidencia del bloque oficialista en Diputados, las repercusiones en la Patagonia muestran un escenario dividido y espinoso: algunos optaron por el silencio (como el de Cristina) y otros salieron a apoyar al presidente en el acuerdo con el FMI

La renuncia de Máximo K profundiza las diferencias en el peronismo patagónico - La Tecla Patagonia
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Por Julián Pilatti

Un portazo inesperado para el gobierno de Alberto Fernández; un sacudón interno en el marco de una negociación que condicionará al país por -al menos- diez años; un nuevo capítulo de la interna del Frente de Todos.

Eso significó la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del Bloque oficialista en la Cámara de Diputados de la Nación. Un verdadero cimbronazo que volvió a generar diversas lecturas políticas y ante todo, incertidumbre sobre cómo permanecerá la unidad en el oficialismo.

Como es de suponerse, la carta del máximo líder de La Cámpora no solo sacudió a Casa Rosada, sino a todo el peronismo. En el sur, las diferencias públicas de Kirchner sobre cómo el presidente negoció con el Fondo Monetario Internacional (FMI), también abrieron un debate. Todavía sin saldar. 

La situación es delicada: pocos se animan a hablar sobre la tajante decisión del hijo de la vicepresidente Cristina Fernández, pero al mismo tiempo esbozan sus matices. ¿La renuncia de Máximo fue a “título personal”? ¿O en realidad se trata de un posicionamiento orgánico en la Cámpora?

A simple vista, en la Patagonia no parecen haberse crispado por la nueva tensión entre el kirchnerismo y el albertismo, pero los caminos y roles que cada dirigente tiene hoy en el Frente de Todos, denotan que sí habrá posturas marcadas y por ende, mayor tensión. 

La renuncia de Máximo K profundiza las diferencias en el peronismo patagónico

UNA INTERNA LOCAL RECRUDECIDA

Que el gobierno de Alberto Fernández haya perdido al líder de La Cámpora al frente del bloque de Diputados, no es un dato menor. Ese era el canal que el Jefe de Estado tenía con la organización kirchnerista para negociar y aprobar leyes. 

Ahora, su huida deja un camino abierto: la posibilidad de que -además de Máximo- otros diputados de la Nación voten en contra, o se abstengan, al acuerdo que el gobierno anunció con el FMI.

Esa posibilidad es puesta en duda por algunos analistas y propios dirigentes del Frente de Todos. Consideran que -pese a las críticas públicas del sector duro hacia el gobierno- votar en contra del acuerdo lo dejaría a merced de una “corrida cambiaria” o bien, del desastre político. 

No es entonces lo que podría pasar en la Cámara baja, pero es cierto que la carta de renuncia de Máximo sinceró lo que muchos en el oficialismo opinaban. Fue una jugada que de todas formas, debilitará al gobierno de Fernández. Tal como sucedió con la renuncia masiva de funcionarios, en septiembre del año pasado, tras la estrepitosa derrota del peronismo en las elecciones legislativas. 

En Neuquén, la interna ya conocida entre Oscar Parrilli (actual senador nacional) y Darío Martínez (Secretario de Energía de la Nación) se verá agravada por lo que pueda pasar en Diputados y los chispazos entre el kirchnerismo y el presidente Fernández. 

Mientras que Parrilli sigue siendo un fiel de la expresidenta, Martínez ocupa un lugar clave en el gabinete de Alberto Fernández. Sus matices con el kirchnerismo y en especial con el ex Secretario general de Cristina, lo alejan de la postura que tomó Máximo y lo acercan a Casa Rosada.     
 


El día que el presidente de la Nación comunicó al pueblo argentino el acuerdo logrado con el FMI, Parrilli se mantuvo en silencio desde las redes sociales. En cambio, Martínez replicó el mensaje grabado de Alberto Fernández. Sutilezas que marcan el clima al interior del peronismo neuquino. 

En ese sentido, uno de los pocos que se animó a hablar “en on” fue el exdiputado nacional Carlos Alberto “Beto” Vivero, hoy actual funcionario en el Ministerio del Interior de Nación. El dirigente provincial habló por muchos respecto al posicionamiento que tomó Máximo Kirchner y también sobre los puntos más calientes de la interna del PJ en Neuquén. 

“Máximo Kirchner es un dirigente que ha conducido con mucha actitud y diálogo permanente (en la Cámara de Diputados). La decisión que ha tomado habla claramente de su integridad y una inclaudicable defensa de sus propias convicciones”, le respondió Vivero a la Tecla Patagonia. 

Para el exdiputado nacional, la renuncia de Máximo a la presidencia del bloque “expresa la visión de muchos compañeros y compañeras”, -e incluso- de “gran parte de la base electoral del Frente de Todos”. 

Por su parte, Vivero repasó las discusiones que se viven al interior del peronismo neuquino, un escenario que con la renuncia de Máximo y con las tensiones que se viven “arriba”, ya avivan las diferencias. 

“El peronismo tiene que manifestar una clara vocación de conducir la provincia. No alcanza con la fotito con funcionarios nacionales, tenemos que tener la suficiente capacidad de poder construir condiciones para desarrollar un frente más amplio”, dijo el ex legislador. Por su parte, agregó que en ese sentido, el peronismo también tiene que elaborar un debate profundo para cerrar un programa de gobierno “que pueda dar respuesta a las urgencias de los neuquinos”.

Párrafo aparte, Vivero considera que para que la armonía reine en una interna espinosa, es condición sine qua non que existan las PASO para evitar el “dedo” y lograr una elección real de los candidatos.   

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SILENCIOS RUIDOSOS

Similar escenario ocurre en Río Negro, con dos dirigentes de peso que marcan similitudes y diferencias en el debate actual entre el gobierno y La Cámpora. Si bien el senador nacional Martín Doñate no puede definirse como kirchnerista, en los hechos está más cerca de esa línea, al interior del Frente de Todos. Al igual que otros dirigentes, su posicionamiento lo pudo dejar sentado a través de un ruidoso silencio: no publicó nada en sus redes sociales cuando el presidente anunció el entendimiento con las autoridades del Fondo.

En tanto, el actual ministro de Justicia Martín Soria se incorporó al gobierno de Fernández como una incógnita, pero lo cierto es que esboza claras diferencias con el sector que hoy rechaza lo firmado con el Fondo. 

“Como dijo el presidente el acuerdo es una solución a un problema generado por el Gobierno de Macri. Mientras llenaban las tapas de los diarios con noticias sobre causas armadas en Olivos y en la Rosada, nos sometieron a una deuda impagable. Con el acuerdo, hay futuro”, tutieó en cambio, Soria. 
 


Lo cierto es que internamente, en Río Negro no surgieron contradicciones: ese 28 de enero, el bloque de diputados provinciales del Frente de Todos sacó un comunicado y apoyó de forma unánime lo cerrado con el Fondo. “Como legisladores y legisladoras del Frente de Todos destacamos el acuerdo logrado por el gobierno nacional con el FMI que permitirá consolidar el camino de crecimiento emprendido, evitando ajustes y restricciones presupuestarias”, expresaron.

Algunos diputados del Frente de Todos rionegrino le confiaron a La Tecla Patagonia que “prefieren no hablar” sobre el hecho, pero que consideran que el nuevo episodio que protagonizan el kirchnerismo y Casa Rosada, “tiene que ver con la personalidad de Máximo” y su “perfil político”. Por lo tanto, prefieren esperar. Mientras tanto, le dicen “sí al acuerdo”. 

"Lo de Máximo tiene que ver con una visión respetable, pero esto no impacta en lo local”, confían. 

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“LO DE MÁXIMO FUE A TÍTULO PERSONAL”

Chubut es otra de las provincias del sur en donde el peronismo se muestra variopinto respecto al acuerdo con el FMI y a la renuncia de Máximo Kirchner. Tanto, que en diálogo con este medio dirigentes del ala dura del k consideraron que la decisión del hijo de la vicepresidenta, fue “a título personal”. 

No es, sin embargo, una postura descabellada dentro de la organización que creó allá por el 2010, Néstor Kirchner. En las provincias, lejos del roce directo entre la Cámara de Diputados y el gobierno nacional, la decisión de distanciarse del Ejecutivo, se ve como algo forzado. 

Por su parte, uno que sí tomó postura de forma clara y de esa manera se alejó del cristinismo puro, fue el senador nacional Carlos Linares. 

“Máximo deja la presidencia, pero sigue en la Cámara colaborando y siendo parte de todo esto. La situación no pasa más de ahí. No se habla ni se debate de por qué llegamos a esta situación. Hay que salir de este escollo. ¿Es bueno? No, no sé si es bueno. Ya habíamos salido de este sitio”, expresó el legislador, uno de los pocos que habló públicamente sobre la salida de Kirchner en la presidencia del bloque de Diputados.

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UN “SÍ” INCÓMODO

Finalmente, en Santa Cruz se da un escenario realmente incómodo para el peronismo en relación al acuerdo con el FMI y la renuncia de Máximo. La provincia -cuna del kirchnerismo- mantiene una fidelidad máxima para con Cristina Fernández y por ende con el líder de La Cámpora. Por lo que se descuenta que el posicionamiento respecto al nuevo drama en el Frente de Todos, está claro y sin matices.

La dificultad reside en el rol que ocupa la gobernadora Alicia Kirchner: un mensaje en desacuerdo con el presidente de la Nación, la hubiese ubicado en un escenario belicoso con el Ejecutivo nacional. Por esto, más allá de lo que se pueda discutir puertas adentro, la mandataria provincial salió a apoyar públicamente el acuerdo que firmó el gobierno con el FMI.

Celebro el acuerdo conseguido por @alferdez para permitir el crecimiento y continuar la reactivación económica. Sigamos trabajando para que se respeten nuestras decisiones soberanas dando previsibilidad y evitando que la deuda que dejó el gobierno de Macri lastre el desarrollo”, escribió Alicia en sus redes, el pasado 28 de enero.
 


“Reitero que valoramos el esfuerzo de nuestro gobierno para llegar a un acuerdo sin ajuste. Nuestro pueblo merece que la justicia investigue la deuda contraída a sus espaldas. El FMI debe responsabilizarse del daño que genera violando su propia normativa”, agregó después.

Más allá de la estratégica postura de la gobernadora, es interesante pensar qué ocurrirá con alguno de los legisladores del Frente de Todos en la Cámara  de Diputados. Uno de ellos es el flamante legislador, Gustavo “Kaki” González, quien hasta ahora no expresó su opinión sobre el acuerdo con el Fondo, ni mucho menos sobre la renuncia de Máximo K. 

Por su parte, también es un capítulo aparte la decisión que tomará el diputado Claudio Vidal, que si bien dejó en claro que tiene diferencias marcadas con el kirchnerismo (y con todo el Frente de Todos), podría llegar a apoyar el acuerdo del gobierno y el FMI. 

“Ya va haber novedades con respecto a todo esto. Por ahora no hay conflictos visibles. Hay que esperar”, le respondieron a LTP desde Gobernación.