Argentina
Sábado, 13 agosto 2022
NOTA DE GRAFICA
2 de agosto de 2022

El FdT y Massa juegan su última carta

Para la alianza gobernante se abre una esperanza ante la crisis entre Alberto y Cristina. Para el tigrense es la chance de encauzar su sueño presidencial. Con quiénes encara el proceso. Qué dice la oposición

El FdT y Massa juegan su última carta - La Tecla Patagonia

Sergio Tomás Massa cinceló su llegada al Ejecutivo sin descanso y con paciencia. Labró largo tiempo el desembarco en el gabinete con aires de mesías, y ahora, que le llegó el momento, no hay margen para el fracaso. En paralelo, su obsesiva aspiración presidencial encuentra una oportunidad que hasta la semana pasada se veía lejana. “Si Massa logra encaminar la economía tendrá chances concretas de ser el próximo Presidente”, coinciden tanto los analistas políticos como parte de la calle, que con cada cambio se aferra a una esperanza, pese a las constantes frustraciones. 

Con el tigrense en el gabinete no solo se ha diluido gran parte del poder de Alberto Fernández, sino que también la vicepresidenta, Cristina Fernández, debió resignarse a que las posibles soluciones lleguen desde un socio y no desde las entrañas de su propia corriente. Cabe la irónica frase en Twitter del matarife Alberto Samid: “Desde el peronismo le deseamos la mejor de las suertes al nuevo gobierno del Frente Renovador”. 

Massa tiene poco para perder -su imagen no para de caer- y mucho para ganar. Si la aventura de ser el jefe de Estado en las sombras (es lo que él y su entorno fantasean) sale bien se posicionará como ningún otro dirigente del FdT. Además, en la misma maniobra parece haberse sacado de encima a quien aparecía como el principal competidor interno, Daniel Scioli, quien antes de la llegada del tigrense ya mascullaba bronca contra Alberto por la parálisis de la gestión y la anomia que no permite avanzar a quienes buscan otra impronta. 

La obra paciente de Sergio encontró en los gobernadores del PJ a los compradores ideales, asustados porque Silvina Batakis les mostró descarnadamente las dificultades de una caja más vacía de lo que su antecesor, Martín Guzmán, había declarado. La noticia de que se recortaban las transferencias a las provincias llevó a los mandatarios a darle el ultimátum al Presidente, que vio caer ahí su última resistencia. Cristina no tuvo más que aceptar lo que un tiempo atrás había ayudado a evitar y ordenó a su tropa a acompañar, aunque ella sigue preservándose de una declaración que la ligue más de la cuenta al nuevo superministro.

Massa también contó con la maliciosa ayuda del Mercado, que se desbocó cuando la designaron a Batakis y se tranquilizó cuando la sacaron, sin otra medida que el anuncio del cambio en el gabinete. Pero al nuevo ministro no le fue fácil nombrar a quienes estarán en su empoderada cartera. Ni Miguel Peirano, ni Martín Redrado, ni Emmanuel Alvarez Agis, entre otros, aceptaron ponerse al frente de una secretaría de Estado, y aseguran que operarán como asesores externos. Le esquivaron al compromiso de quedar pegados a una gestión devaluada y nadie está completamente seguro de que se pueda hacer lo que se debe hacer cuando orbita el cristinismo como voz juzgadora.

Así, Massa cayó en el club de amigos para completar los casilleros de su estructura, mientras otros llegan o permanecen en sus cargos por los acuerdos políticos que debe cuidar. Por caso, el desembarco de Jorge Neme obedece al acuerdo con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, sostenido por los gobernadores del PJ. Y tampoco tiene margen el nuevo ministro para correr a los cristinistas que manejan el área de Energía, ni pudo evitar que la vicepresidenta se quedara con el control de la AFIP. 

A Massa le encanta que le digan superministro, pero no tiene todas las facultades plenas que fue a buscar cuando el Presidente, contra las cuerdas, debió ceder a su llegada. Ahora debe encaminar la economía. Si lo consigue volverá a estar en lo alto de la marquesina, si no, el FdT habrá gastado la última bala sin llevarse el premio.

REPERCUSIONES EN PBA
Las voces de la oposición: críticas al FdT y cautela con Massa


El intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela (PRO), dijo que “el desorden político potencia el desorden económico. No hay un programa económico claro, y esto genera inestabilidad”. Entonces indicó que “tener una ministra de Economía por tres semanas habla del estado de cosas en el Gobierno nacional”. 

Asimismo señaló que “esperamos un programa económico que sea creíble, sostenible y sustentable”; y añadió: “Esto no lo soluciona una persona. Sergio Massa conoce el Estado, tiene experiencia en la gestión y administración, pero ninguna persona sola puede resolver el tema de fondo, que es que no hay un programa económico consensuado en el Frente de Todos”. Para Maximiliano Abad (UCR), titular del bloque de Juntos en la Cámara de Diputados, “Massa no llegó al Gobierno, siempre estuvo; ahora, en un nuevo rol. Lo que hay que dar es certidumbre por parte de un Gobierno que permanentemente ha producido incertidumbre. No sabemos cuál es el plan económico, productivo, industrial, educativo; nadie sabe cuál es el plan para el desarrollo”.

En tanto, el presidente del bloque de Juntos en el Senado, Christian Gribaudo (PRO), fue tajante: “Lo más importante para decir en este momento es que el Frente de Todos termine con las internas y se ponga a gobernar”. Agregó en tal sentido: “Que se pongan a gestionar, estamos todos los argentinos viendo cómo se pelean en el oficialismo y no hay soluciones para la gente”. Por su parte, el senador bonaerense Andrés de Leo (CC-ARI) manifestó que “Massa ha sido parte del problema, por lo que no tengo expectativas que pueda ser la solución”; y añadió: “Lo único rescatable es que el FdT se ha dado un orden interno. Era inadmisible que el mismo Gobierno fuera su propia oposición”. Y completó: “Sin embargo, nada se sabe si habrá un cambio de rumbo o si, por el contrario, se harán medidas coyunturales que pueden servir solamente en el corto plazo”


MARTHA REALE (REALE DALLA TORRE CONSULTORES)
“Era la última opción que le quedaba al Frente de Todos”


La analista Martha Reale, directora de Reale Dalla Torre Consultores, dialogó con La Tecla y puntualizó: “Creo que la llegada de Sergio Massa era la última opción que le quedaba al Frente de Todos, porque el plan B era una renuncia de Alberto Fernández o una convocatoria a elecciones anticipadas, porque la credibilidad del Gobierno estaba tan lesionada que cualquier medida que quisiera implementar, no iba a prosperar”.

 En esta misma línea agregó que “Cristina (Fernández de Kirchner) no estaba dispuesta a asumir en lugar de Alberto Fernández para hacerse cargo de un Gobierno tan desacreditado. Además, una convocatoria a elecciones anticipadas era algo que no cerraba dentro del Frente de Todos, porque bajo ningún punto querían que el peronismo quede asociado a una imagen equiparable a la de Fernando de la Rúa o de Raúl Alfonsín, y era la carta que le quedaba por jugar”. 

Respecto a la imagen del tigrense, Reale sostuvo que “la figura de Sergio Massa venía devaluada en la opinión pública. En nuestro último estudio nacional, su imagen positiva era del 18 por ciento; pero cuenta con la ventaja de que recoge credibilidad y confianza en una buena parte del círculo rojo que cree que sus vínculos con gran parte del empresariado, con muchos sectores, como la embajada de los Estados Unidos, con los fondos de inversión y organismos, le permitirá, al menos, conseguir dólares, que es lo que está faltando; y eso tendrá un correlato en la emisión monetaria, que es lo que está impulsando una inflación descontrolada”. 

Por otra parte puntualizó que “son las razones por la cual hoy es superministro y es el conductor en el Poder Ejecutivo del Gobierno, porque la imagen de Alberto Fernández ha quedado diluida a una figura decorativa o un Presidente formal”. Con respecto al rol de la oposición señaló: “La veo expectante. Creo que tienen un desafío, porque Massa es una figura que tiene buen vínculo con algunas figuras opositoras, y para alguno de ellos, que tienen hasta un vínculo personal, retacearle el apoyo va a ser complejo, porque apoyar alguna de sus medidas conspiraría contra el futuro de Juntos por el Cambio, que, de acuerdo a los últimos sondeos, tiene chances de imponerse si las elecciones fueran mañana”.

MIGUEL PONCE (CENTRO DE ESTUDIOS PARA EL COMERCIO EXTERIOR SIGLO XXI)
“Massa es más amigable que Batakis y tiene poder político”


El economista Miguel Ponce (director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI) aseveró que “se abre una etapa de expectativas. Está claro que (Silvina) Batakis no tenía el poder político que se pensó originalmente. Todos pensábamos que había un aumento en el volumen político de apoyo en relación al nulo que tenía Martín Guzmán”. Agregó: “Cuando los gobernadores empezaron a notar que se venía el recorte en ciertos giros a las provincias empezaron a recular el apoyo a la ministra”; y explicó que esto produjo un “aceleramiento del proceso no solo en el alza del dólar, sino también del riesgo país”. 

Ponce dijo además que Sergio Massa “cuenta con el apoyo o, por lo menos, la resignación del Gobierno de Alberto Fernández, que, claramente, se ha terminado en términos políticos, por más que la lapicera la siga teniendo él. Está claro que le han otorgado el poder a Massa para que le maneje la economía”. Añadió: “Los dos temas centrales por los cuales baja el dólar es que se espera que haya una cosa mucho más ortodoxa y los mercados lo reciben bien. Massa es más amigable que Batakis y cuenta con más poder político”. 

El economista consideró que “el problema de Massa es que la sociedad no le cree, y para revertir eso lo tiene que hacer con hechos”. Advirtió: “Cristina lo mandó a que haga la tarea sucia, que no quiere ni puede hacer ella”. En cuanto a la relación con el campo indicó que ahora “la velocidad de liquidación de la cosecha se va a acelerar. Ahora va a ser una cosa más realista”. Más adelante dio a conocer que en este contexto “empiezan a haber en la economía real problemas muy serios. Estamos entrando en un proceso de estanflación. La forma de comenzar a cambiar esto es que el Gobierno muestre un programa económico con pautas productivistas”.

Secretario de Desarrollo Regional
Jorge Neme


Exvicejefe de Gabinete en la gestión de Juan Manzur. Es un hombre del riñón del exgobernador de Tucumán. Entre 2002 y 2016 fue coordinador ejecutivo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, y secretario de Estado de Relaciones Internacionales del gobierno tucumano en 2016.

Secretario de Hacienda
Raúl Rigo


De larga militancia en el peronismo, integró el equipo económico en el Gobierno de Néstor Kirchner; y también estuvo en la gestión de Martín Guzmán, siendo desplazado por la exministra Silvina Batakis durante la transición.

Secretario de Producción
José Ignacio de Mendiguren


Se desempeñó como presidente de la Unión Industrial Argentina y como ministro de Producción de la República Argentina durante la Presidencia de Eduardo Duhalde, entre 2002 y 2003. Fue diputado nacional por Buenos Aires entre 2013 y 2021 (Frente Renovador), y actualmente preside el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).

Secretario de Agricultura
Jorge Solmi (*)


Exdirigente de la Federación Agraria, fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires entre 2009 y 2013. En 2016 fue director del Fondo de Garantías de la Provincia de Buenos Aires (Fogaba), y en 2021 asumió como secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación en la gestión de Luis Basterra. En enero de 2022 fue designado por Julián Domínguez al frente de la Secretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
(*) El cargo no había sido confirmado

Secretaria de Asuntos Estratégicos
Mercedes Marcó del Pont


Se ha desempeñado como diputada nacional (2005-2008), y ha estado al frente del Banco de la Nación Argentina (2008-2010) y del Banco Central de la República Argentina (2010-2013), durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Entre 2019 y 2022 fue la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Fue consultora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Secretario de Comercio
Matías Tombolini (*)


Fue candidato a diputado de la Ciudad de Buenos Aires en 2005 y 2009 por el Partido Socialista, candidato a diputado nacional por la alianza 1País en 2017 y candidato a jefe de Gobierno porteño en 2019 por Consenso Federal. En 2018 fue vicepresidente del Banco Nación, tras presidir el Consejo Económico y Social porteño. Actualmente se desempeña como presidente de ARSAT. (*) El cargo no había sido confirmado

Administrador General de AFIP
Carlos Castagneto


Exfutbolista profesional, preside el partido Kolina, del entorno kirchnerista. En 1995 fue director general de Administración de la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación, y en 1998 fue jefe de Gabinete en la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico. En el 2000 fue auditor de la Dirección General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires. En 2001 fue jefe de Gabinete de la Secretaría de Drogadicción de la provincia de Buenos Aires. Para el 2002 fue designado subsecretario de Coordinación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Entre 2003 y 2015 ocupó el cargo de secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional del mencionado ministerio. Fue elegido diputado nacional en 2015 y 2019, renunciando para ocupar el cargo de Director General de la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social de la AFIP.

Subsecretaria de Ingresos Públicos
Claudia Balestrini


Dirigió esa subsecretaría entre 2016 y 2017, bajo la conducción del entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay. Además fue Directora Nacional de Impuestos de ese organismo entre 2015 y 2016.

Subsecretario de Presupuesto
Jorge Domper


Hasta ahora se desempeñaba como Tesorero General de la Nación, desde 1989, con una interrupción entre junio de 1997 y diciembre de 1999, tiempo en el cual estuvo como coordinador del Proyecto de Consolidación de la Reforma de la Administración Financiera Gubernamental, financiado por el BID.