Argentina
Lunes, 15 abril 2024
INFORME
5 de noviembre de 2023

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

Por más de dos décadas la presencia de embarcaciones extranjeras, sin ningún tipo de regulación, ha perjudicado la actividad pesquera en los mares del sur, por qué persiste el problema y qué acciones se han tomado para su solución

Por Diego Mayorga Díaz
Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos - La Tecla Patagonia
Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos - La Tecla Patagonia
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Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos - La Tecla Patagonia
Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos - La Tecla Patagonia
Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos - La Tecla Patagonia

Más allá de las costas de la Patagonia, donde tanto empresarios como gremios alertan al Gobierno por la merma de la actividad pesquera y se piden por más incentivos y mejoras impositivas para un sector que tiene un aporte significativo para la economía nacional y regional, a unas 200 milllas -entre el límite del mar argentino y aguas internacionales- se encuentra una amenaza que perjudica integralmente al ámbito marítimo del país y la región: la pesca desregulada.

Si bien varios sectores se han reconocido el esfuerzo del gobierno para reducir la presencia de buques y desde hace unos años no se ha detectado que ninguna embarcación extranjera ilegal bien adentro de mares nacionales, la problemática se concentra entre los límites de las aguas de la Zona Económica Exclusiva (EEZ) y la extensión de la plataforma continental argentina.

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

El fantasma de los miles de millones de dólares

Al tratarse de una actividad ilegal, no existen cifras netamente oficiales sobre pesca alrededor de la milla 200, aunque un estudio de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP), reveló que a nivel mundial Argentina es el tercer territorio en el mundo y el primero en Latinoamérica más perjudicado por lo que acuñaron como pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), con pérdidas de alrededor 3.500 millones de dólares, que se pueden orientar a la economía nacional. Para tomar dimensión, entre enero y julio de este año, las exportaciones de productos pesqueros apenas superaron los 1.000 millones de dólares.

El informe señala que a nivel global la pesca ilegal genera perjuicios por más de 50.000 millones de dólares y afecta gravemente a los países en desarrollo, por lo que se refleja que los primeros lugares en pérdidas le corresponden al continente africano, con 12.000 millones, e Indonesia, 4.000 millones. Asimismo, se indica que en todo el mundo el 30% de la pesca es ilegal.

En el estudio también se afirma que un 60% de las embarcaciones no reguladas, tanto industriales como semindustriales, provienen de Asía y que principalmente llevan la bandera de China. En ese tono, indicaron que gran parte de los capitales de la pesca ilegal se direccionan hacia la potencia oriental. Además, constata que, por ejemplo, en cuanto al precios de la tonelada de calamar, el valor del producto puede declinar en casi un tercio su valor.

Adicional a eso, el problema se agrava al tener en cuenta que los costos de mantenimiento y personal de una embarcación ilegal, con salarios precarizados, son casi 15 veces menos que un buque con toda la reglamentación al día.

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

En el texto se reconstruye que la problemática de la pesca ilegal en el país justamente inició en con la presencia de una embarcación china hace 25 años en la costa patagónica, y que en 2001 fue la primera vez que Prefectura capturó una de estas embarcaciones, que en ese entonces solamente eran un puñado. Actualmente China cuenta con la flota más grande del mundo, 3.000 buques, de los cuales 400 recorren constantemente los mares de Sudamérica.

Acerca del modus operandi de estos navíos, es simple: en el límite de las aguas nacionales apagan todos los sistemas de rastreo satelital para evitar ser detectados. Generalmente hay una cierta cooperación entre barcos de distintos tamaños para cumplir funciones específicas: unos se dedican a la pesca, otros conservan el botín en cámaras refrigerantes y un grupo se encarga del abastecimiento de combustible. El objetivo principal es evitar amarrar en algún puerto.

La propuesta del Agujero Azul

Hace un par de años, la diputada nacional Graciela Camaño presentó un proyecto de Ley con el fin de crear el Área Marina Protegida Bentónica "Agujero Azul", que si bien no se involucra de lleno en la problemática de la pesca ilegal, sí busca que se aumente el porcentaje de la zona resguardada del lecho marino argentino, lo que “redundaría en beneficios ambientales, económicos, sociales y estratégicos de la República Argentina, reforzando la intención de cumplir con los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de conservación de la biodiversidad marina”, según se explica en los fundamentos del proyecto.

Esta área se ubicaría entre la EEZ y la extensión de la plataforma continental, unas 200 millas de las costas de Chubut y Río Negro con una extensión de 148 mil kilómetros cuadrados, como explica “la sanción del proyecto de ley para su creación impulsará la política de Estado hacia el mar, contribuyendo al uso sustentable de los bienes naturales y al fortalecimiento de la soberanía nacional sobre nuestros espacios marinos. 

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

Sobre línea, se aclara que “el área marina protegida bentónica propuesta para la protección bentónica se ubica en su totalidad bajo aguas internacionales, es decir, en la Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur son Argentinas Plataforma Continental Argentina por fuera de la Zona Económica Exclusiva nuestro país”.

La iniciativa ya cuenta con media sanción por parte de La Cámara de Diputados. Sin embargo, a pesar del apoyo de los ministros de Ambiente, Juan Cabandie; y de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus; el proyecto no ha podido prosperar en Senadores, ya que esta semana en la comisión de Presupuesto no obtuvo el dictamen positivo para seguir su trámite.

Ambos funcionarios argumentaron que “en otros lugares del mundo la regulación de las columnas de agua o fondo marino se hace mediante un organismo que incluye a países que tienen costa sobre el océano", aunque reparó: "Argentina está imposibilitada de ejecutar esa forma de regulación por la presencia del Reino Unido en la zona. Por eso, este mecanismo es la única forma que tiene la Argentina para regular, controlar y resguardar los recursos bentónicos de esta zona”.

En ese sentido, enfatizaron que "el área de pesca del Estado nacional está a favor de esta ley porque permitiría la alimentación de nuestra fauna ictícola que mayormente exportamos", y agregaron: "Por eso es sumamente importante resguardar esta zona. Esto es el inicio de una regulación que nos permite derechos sobre áreas extendidas”.

Ricardo Guerra, el presidente de la comisión de Presupuesto, comentó que todavía hay “aspectos breves” a considerar en los próximos días. En caso de que finalmente no tenga un dictamen favorable, le proyecto perderá estado parlamentario a finales de noviembre.



Raúl “Tato” Cereseto – Empresario y especialista en pesca y agricultura
“La pesca ilegal afecta a la flota argentina en términos de competencia desleal”

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

En diálogo con La Tecla Patagonia, el referente del sector pesquero hizo una distinción entre la pesca ilegal, que se produce antes de la milla 200 y la no regulada, que se produce en aguas internacionales, en ese tono indicó que “hace ya muchos años que no ingresan barcos a pescar ilegalmente al país, gracias a un buen trabajo de la fiscalización que está haciendo la autoridad del contralor”.

No obstante, reparó que “sin embargo yo creo que hay que seguir trabajando con esa pesca en aguas internacionales -no reglamentada y no declarada- porque afecta a la flota argentina en términos de competencias desleal, tenés ahí una flota mucho más potente que pesca el mismo recurso y que va a los mismos mercados y que tiene realmente un impacto negativo para la flota argentina, principalmente para la pesca de calamar”.

Asimismo, enfatizó que la perdida de divisas “tiene que ver justamente con la sumatoria de los recursos que se pescan en esa franja, y la valorización de esa tonelada, la pérdida de los mercados por esa captura”.

Este año Cereseto público el libro De Proa al Sur, en el que hace un recuento de pesca de los últimos años y propone varios puntos que se podrían cambiar para mejorar las condiciones de la actividad. “Es un libro que busca, de alguna manera, hacer una crítica constructiva de toda la actividad pesquera, donde, de alguna manera, la base del texto es los distintos actores del sector, ya que no tenemos la capacidad de centrarnos en una mesa y definir qué tipo de política pesquera queremos de cara a los próximos 10 o 20 años, es decir, sindicatos, trabajadores, empresarios, políticos y científicos, no podemos tener una mesa en común y definir”, comentó.

“Nos la pasamos todos los años metiendo partes a las problemáticas presentes, que son un montón, y no podemos definir políticas a largo plazo o no podemos conseguir un consenso sobre qué es lo que pretendemos de acá, qué cara a los próximos nos deja. Eso incluye la falta de una mirada formativa sobre falta de diversificación de la matriz productiva, que viene de muchos a pocos recursos, la falta de formación de más y mejores profesionales para la actividad”.

El empresario sostuvo que su obra “tiene varias aristas, pero te diría que básicamente el libro trata de aspectos como la pesca ilegal, habla del escaso consumo que tiene Argentina de proteínas de pescado, es decir, intenta abordar toda la problemática del sector pesquero en un sentido crítico, hablo de la falta de reparación ambiental o la irresponsabilidad ambiental, la falta de conciencia de la necesidad de atender el medio ambiente, porque es lo que vivimos y no estamos siendo lo suficientemente responsables por el medio ambiente, por eso nos encontramos muchas veces con fotos o videos o gente publicando contaminación de parte nuestra y no estamos haciendo lo suficiente”.

Gustavo González - Presidente de la Flota Amarilla de Chubut
“Cada año vemos que los controles son más efectivos”

Impacto de la pesca ilegal: vienen por nuestros recursos

En conversación con La Tecla Patagonia, el titular de CAFCH comentó que sobre la situación de la pesca ilegal en nivel nacional: “Pienso que se están haciendo muchas cosas, el secretario de Pesca Nación nos comentaba hace unos meses atrás que hay convenios con satélites y todo el área está monitoreada satelitalmente por video por lo tanto cada año vemos que esos controles son más efectivos y que la presencia de barcos extranjeros es menor”.

En esa línea, empresario consideró que “ahora la plataforma marina argentina me parece que es más extensa que las de hecho y todavía hasta 250 millas hay mucha actividad marina”.
En relación la situación puntual de la pesca en la región que comprende Chubut, González aclaro, que la pesca no regulada se direcciona más hacia el calamar y la merluza que el producto principal que maneja la Flota Amarilla que es el Langostino.

Sobre este aspecto calificó la última temporada nacional como “mala, principalmente por razones climatológicas”, asimismo señaló que “las aperturas y cierres de cuadrantes de nación fueron de zonas chicas, entonces se nos apretaban mucha cantidad de barcos en una superficie pequeña y no daban poco”.

Acerca de la nueva Ley de Pesca de Chubut, que se aprobó en diciembre del año pasado, fue reglamentada en junio y se comenzará a aplicar con rigor apenas arranque la temporada provincial de langostino, afirmó: “Actualiza la normativa en base a la realidad pesquera de este momento, no es lo mismo cuando estaba la ley anterior que se hizo en el año 1.887 donde la especie objetivo de la flota era la merluza la pesca cambió, los barcos cambiaron, la industria, así que esta nueva ley da más previsibilidad y seguridad jurídica a las inversiones de las empresas y la posibilidad de tener previsibilidad a futuro en cuanto a lo que puede ser la pesquería en Chubut”.
 

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