La Tecla Patagonia
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De forma reciente, la reina del pop, Britney Spears, de 44 años, ingresó voluntariamente a un centro de tratamiento para abordar problemas de consumo de sustancias.
La decisión llega luego que fuera arrestada el 4 de marzo en Ventura, California, bajo sospecha de conducir bajo la influencia de alcohol y drogas. Spears fue liberada al día siguiente y su equipo calificó el incidente como “completamente inexcusable”, expresando esperanza en que marcara el inicio de un cambio necesario.
Para ese entonces, la artista se mostró “muy alterada y conmocionada” tras el arresto, y le generaba un gran temor la posibilidad de ir a la cárcel
Aunque su equipo la presionaba desde entonces para que recibiera ayuda profesional, fue el apoyo decidido de sus hijos, Sean Preston (20 años) y Jayden James (19 años), fruto de su matrimonio con Kevin Federline, lo que resultó decisivo.
El representante de Spears agregó que sus hijos pasarán tiempo con ella durante este proceso y que sus seres queridos están elaborando un plan para garantizar su recuperación y éxito a largo plazo.
Desde el fin de su tutela en noviembre de 2021, la vida de Britney Spears ha estado marcada por altibajos públicos. Este ingreso voluntario al tratamiento se interpreta como un paso positivo hacia la estabilidad que la cantante ha buscado en los últimos años.