25 de mayo de 2026
EVOLUCION
El gasoducto Tratayén-SAO superó la audiencia pública y avanza con gran respaldo
La obra, considerada estratégica para el desarrollo del GNL en Río Negro, recibió un amplio apoyo durante la audiencia pública realizada esta semana. El proyecto prevé una inversión clave para conectar Vaca Muerta con la costa atlántica y fortalecer el perfil energético de la provincia

El proyecto del gasoducto Tratayén-San Antonio Oeste dio un paso importante en su proceso de evaluación ambiental al obtener un respaldo mayoritario durante la audiencia pública convocada por el Gobierno de Río Negro. La instancia reunió a más de 250 participantes entre representantes de organismos públicos, cámaras empresariales, especialistas, organizaciones sociales, comunidades y vecinos.
La convocatoria permitió debatir uno de los proyectos energéticos más relevantes que actualmente se encuentran en evaluación en la Patagonia. En total se registraron 168 oradores inscriptos, con una marcada predominancia de exposiciones favorables a la iniciativa, aunque también hubo planteos críticos y observaciones vinculadas principalmente a cuestiones ambientales y territoriales.
El gasoducto contempla la construcción de una traza de 472,5 kilómetros entre Tratayén, en Neuquén, y San Antonio Oeste, en Río Negro. Tendrá una capacidad de transporte de 28 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, lo que lo convertirá en una de las obras de infraestructura energética más importantes proyectadas para la región en los próximos años.
La iniciativa está directamente vinculada al desarrollo de la industria del Gas Natural Licuado (GNL) y al crecimiento de las exportaciones de gas provenientes de Vaca Muerta. El objetivo es abastecer futuros proyectos de licuefacción en el Golfo San Matías, una de las apuestas estratégicas que impulsa Río Negro para posicionarse como un actor central dentro del nuevo mapa energético argentino.
Además del ducto principal, el proyecto prevé la construcción de infraestructura complementaria, incluyendo una planta compresora en Allen, estaciones de medición, válvulas de seccionamiento y sistemas de control operativo.
La discusión también dejó al descubierto la expectativa que existe en distintos sectores económicos sobre el impacto que podría tener la obra. Tanto desde el ámbito empresarial como desde sectores vinculados a la actividad energética se destacó el potencial para generar empleo, movilizar inversiones y ampliar la infraestructura regional.
Para Río Negro, el avance del gasoducto representa además una oportunidad de consolidar su papel dentro de la cadena de valor de Vaca Muerta. Mientras Neuquén concentra la producción de hidrocarburos, la provincia busca transformarse en la principal puerta de salida para las exportaciones de gas hacia los mercados internacionales.
La audiencia pública forma parte de los pasos obligatorios dentro del proceso de evaluación ambiental y no implica una autorización automática de la obra. Sin embargo, el resultado dejó un escenario favorable para la continuidad de los trámites administrativos y regulatorios necesarios para su eventual ejecución.