28 de agosto de 2026
FINANCIAMIENTO
Vaca Muerta: consiguieron US$900 millones para construir el gasoducto que llegará a Río Negro
San Matías Pipeline cerró un préstamo sindicado bajo modalidad Project Finance para financiar parte de una obra de US$1.300 millones. El ducto tendrá 472 kilómetros, partirá de Tratayén y llevará gas hasta el sistema de GNL que Southern Energy instalará en el Golfo San Matías

El proyecto para conectar la producción de Vaca Muerta con las futuras terminales de GNL de Río Negro dio un paso financiero clave. San Matías Pipeline (SMP) anunció el cierre de un préstamo sindicado por US$900 millones destinado a financiar la construcción del gasoducto que atravesará las provincias de Neuquén y Río Negro.
La operación fue estructurada bajo la modalidad Project Finance, con un plazo de siete años y tres años de gracia. La financiación fue organizada por Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, junto con BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China.
El costo total estimado de la obra asciende a US$1.300 millones. La diferencia será cubierta mediante aportes de capital de las compañías que integran el consorcio. El esquema de financiamiento se encuentra respaldado por los ingresos futuros del proyecto y por contratos de transporte de gas de largo plazo.
San Matías Pipeline está integrado por Pan American Energy (PAE), con el 30% de participación; YPF, con el 25%; Pampa Energía, con el 20%; Harbour Energy, con el 15%; y Golar LNG, con el 10%.
El gasoducto tendrá una extensión de 472 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas. Su capacidad prevista será de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
La traza comenzará en Tratayén, en Neuquén, uno de los principales puntos de salida de la producción de Vaca Muerta, y llegará hasta la costa rionegrina para abastecer al sistema de licuefacción que Southern Energy desarrolla en el Golfo San Matías.
La construcción comenzó en agosto de 2026 y la finalización está prevista para mediados de 2028. El consorcio SICIM-Víctor Contreras estará a cargo de la ejecución del gasoducto, mientras que OPS construirá la planta compresora ubicada en Allen.
El proyecto ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en junio de este año y cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados por las autoridades de Neuquén y Río Negro.
El financiamiento obtenido se encuentra directamente vinculado con el desarrollo de Southern Energy (SESA), el proyecto de exportación de GNL que comparten los mismos accionistas de SMP. La infraestructura permitirá transportar el gas producido en Vaca Muerta hasta los buques de licuefacción que serán instalados frente a las costas de Río Negro.
Southern Energy prevé incorporar dos unidades flotantes. La primera será el “Hilli Episeyo”, que comenzaría a operar en 2027, mientras que la segunda, denominada “Esperanza”, está proyectada para 2028. Entre ambas tendrán una capacidad de producción de hasta 6 millones de toneladas de GNL por año.
El desarrollo de SESA contempla inversiones superiores a US$15.000 millones durante dos décadas y proyecta exportaciones por unos US$20.000 millones entre 2027 y 2035.
Con el cierre del préstamo, el gasoducto San Matías Pipeline cuenta con una parte sustancial de los recursos necesarios para avanzar con una obra que busca resolver uno de los principales desafíos de la expansión del GNL argentino: conectar de manera directa la producción de gas de Vaca Muerta con la infraestructura de exportación proyectada sobre el Atlántico rionegrino.