5 de octubre de 2026
NEUQUEN
Chapelco: una nueva aerosilla abrió una disputa entre propietarios de Las Pendientes
El proyecto busca conectar el complejo con la Cota 1600 del Cerro Chapelco, pero algunos propietarios reclaman precisiones sobre la obra, las tierras alcanzadas y sus posibles efectos sobre el desarrollo inmobiliario

Una obra proyectada para mejorar la conexión entre Las Pendientes Ski Village y el Cerro Chapelco abrió una discusión interna entre propietarios del complejo de montaña ubicado en San Martín de los Andes. La iniciativa contempla instalar una aerosilla que permitiría vincular el emprendimiento con la Cota 1600, pero algunos integrantes de la comunidad comenzaron a reclamar mayor información sobre el alcance de la obra y las consecuencias que podría generar sobre las tierras ubicadas en el área de influencia.
Las Pendientes es un desarrollo residencial y turístico emplazado sobre la ladera de Chapelco. El complejo tiene cerca de 100 hectáreas y fue concebido con viviendas, cabañas, espacios comerciales y pistas propias de esquí, además de medios de elevación. Su ubicación y la posibilidad de acceder a las pistas desde el propio emprendimiento forman parte de la propuesta que históricamente caracterizó al proyecto.
El proyecto actualmente discutido plantea incorporar una aerosilla cuádruple Poma TSF4 Alpha, que anteriormente estuvo instalada en el sector Belvedere y fue desmontada. La intención es utilizarla para establecer una conexión directa entre Las Pendientes y la Cota 1600 de Chapelco. Según la documentación y la información difundida sobre la iniciativa, el medio podría transportar hasta 2.250 pasajeros por hora y extender el recorrido disponible para los usuarios en aproximadamente 1.300 metros.
Para quienes impulsan la obra, la conexión permitiría mejorar el funcionamiento del complejo y ampliar las alternativas para los esquiadores. También se plantea como una mejora vinculada con la altura del emprendimiento y con el acceso a sectores donde las condiciones de nieve pueden resultar más favorables durante la temporada. Las Pendientes ya cuenta con dos pistas propias y medios de elevación, por lo que la nueva instalación modificaría el vínculo que actualmente mantiene con el centro de esquí.
La discusión entre algunos propietarios pasa, sin embargo, por un aspecto adicional: el efecto que una infraestructura de estas características podría producir sobre el valor y las posibilidades de desarrollo de determinadas tierras. En las conversaciones internas comenzó a plantearse qué superficies quedarían favorecidas por una conexión más directa con Chapelco y si ese cambio podría generar una valorización diferencial dentro del entorno del complejo.
Ese planteo no implica, por sí mismo, que exista un proyecto inmobiliario asociado a la aerosilla. El reclamo de los propietarios apunta a conocer con precisión cuáles son las tierras involucradas, qué alternativas de trazado fueron evaluadas y qué usos podrían desarrollarse en los sectores alcanzados por la nueva conectividad. La preocupación está vinculada con la posibilidad de que una obra concebida como infraestructura turística también tenga efectos sobre el mercado de tierras.
El interrogante adquiere relevancia por las características propias de Las Pendientes. El complejo nació hace casi tres décadas como un desarrollo de montaña con una combinación de usos residenciales y turísticos y actualmente reúne viviendas, alojamientos y servicios vinculados con las actividades de montaña. La superficie original del emprendimiento ronda las 100 hectáreas y fue subdividida en lotes de distintas dimensiones.
En ese marco apareció incluso la comparación con modelos de desarrollo inmobiliario de otros puntos del país. Algunos propietarios plantearon como referencia el caso de Rumencó, en Mar del Plata, para discutir si una mejora de infraestructura y conectividad puede modificar sustancialmente el valor de terrenos ubicados en su área de influencia. La comparación es utilizada como interrogante por quienes reclaman información y no supone que ambos emprendimientos tengan la misma estructura o que exista un vínculo entre ellos.
También surgieron cuestionamientos sobre las personas que participan de la administración y de distintas gestiones relacionadas con el proyecto. Entre los nombres mencionados por propietarios aparecen Marcelo Amor, Luis Piantoni, Macarena Elizondo, Roberto Loredo, Santiago Mansilla, Karen Weiss, Marcos Browne y Gastón Remy. La presencia de esos nombres forma parte de las consultas planteadas dentro del complejo, aunque la participación y función específica de cada uno debería ser precisada a partir de la documentación societaria y administrativa correspondiente.
La conducción de Las Pendientes presenta la iniciativa desde el punto de vista de la infraestructura y la actividad turística, mientras que el grupo de propietarios que cuestiona algunos aspectos reclama conocer en detalle las condiciones de la obra antes de que avance. Entre los puntos que buscan precisar figuran las factibilidades técnicas, el trazado definitivo, las superficies involucradas y las condiciones que regirían para eventuales desarrollos futuros.
El proyecto todavía debe atravesar las distintas instancias técnicas, administrativas y ambientales necesarias antes de su eventual ejecución. Por eso, la discusión actual se concentra tanto en las características de la aerosilla como en los efectos que una nueva conexión podría producir dentro del complejo y sobre su entorno inmediato.